Política Forestal

19
Feb
2021

Cantabria paraliza las mejoras en los Montes de Utilidad Pública

 

 

Desde hace un año y medio el Fondo de Mejora, la principal financiación pública de la actividad forestal en Cantabria, y que por ley debe invertirse en la gestión de los montes públicos, se encuentra congelado por el Gobierno de Cantabria. Por otro lado, los presupuestos de la Comunidad para 2021 reducen la inversión directa en gestión forestal con respecto al año anterior y el Plan Forestal de Cantabria debería haberse renovado en 2019. Estos motivos han hecho que la Asociación Cántabra de Empresarios de la Madera y del Comercio del Mueble ACEMM, la Asociación Forestal de Cantabria ASFORCAN y el Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales de Cantabria COITF hayan puesto el grito en el cielo, consideran que peligran: el futuro de los bosques cántabros, los puestos de trabajo que la actividad forestal genera e ingresos “fundamentales” para los municipios que gestionan sus montes.

“El Fondo de Mejora es un dinero que pertenece a los municipios forestales y que por ley debe invertirse en la mejora del monte, es decir, repoblaciones, infraestructuras, trabajos selvícolas, actividades básicas que permiten al monte regenerarse, mantener una actividad esencial para la economía rural y de muchas otras actividades industriales, generar empleo y mantener la población rural, además de conseguir productos naturales, ecológicos y renovables. No soy capaz de entender cómo se puede tomar la decisión de paralizar este fondo y perjudicar a un sector tan importante en Cantabria como es el forestal”, comenta Itxaso Sáiz, presidenta de ACEMM.

El Fondo de Mejora se nutre del 15 % del valor de los aprovechamientos forestales o de los rendimientos obtenidos por ocupaciones u otras actividades desarrolladas en el monte público. Es obligatorio que se reinvierta íntegramente en la mejora y conservación del monte. Desde verano de 2019 este fondo se encuentra “congelado”, es decir, no se reinvierte en el monte del que se ha obtenido el aprovechamiento.

En Cantabria, el 71,8 % de los montes son de titularidad pública. De ellos, el 99,94 % es de entidades locales, que tienen en su aprovechamiento una fuente importante de ingresos con los que sufragan obras y servicios municipales. Es decir, no utilizar el Fondo de Mejoras afecta al 71,8 % de la superficie forestal cántabra, 261.132 hectáreas de las 363.793 ha que ocupa la superficie forestal.

“Las empresas forestales se dieron cuenta cuando se les devolvía el pago de las tasas por los aprovechamientos de los montes públicos. Después de mucho insistir, conseguimos que se aceptasen esos pagos y terminar algunas obras que estaban pendientes, pero el fondo se congeló, ese dinero allí se quedó y, desde entonces, no se invierte en los montes públicos en Cantabria”, asegura Itxaso.

“El problema es que, si no hay una reposición de los árboles cortados, como por ejemplo el pino radiata, nos vamos a quedar sin madera de calidad para aprovechar en los próximos años”.

La situación de parálisis empieza a notarse en las empresas de obras y servicios forestales, “se están marchando a trabajar a Asturias y a Galicia, donde hay trabajo y las condiciones permiten mantener la actividad. Evidentemente, eso es un perjuicio para el empleo en Cantabria, porque al final se contrata personal de estas comunidades, es más fácil trasladar la maquinaria que trasladar a todo el personal”, asegura Itxaso Sáiz. Deslocalización regional.

“No sé si esto es decisión política, dejadez o incapacidad para solucionar un problema creado por el propio Gobierno de Cantabria. Si quieren cambiar las condiciones por las que se desarrolla esta inversión podría haber elaborado el nuevo decreto mientras se mantiene la actividad que, por otro lado, controla y supervisa desde siempre la propia administración pública autonómica. No sabemos cuánto tiempo van a tardar en elaborar ese nuevo decreto, sabemos que en otras comunidades autónomas han sido años”, afirma la presidenta de ACEMM.

No ha sido posible confirmar con la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente el tiempo que estiman será necesario para aprobar ese decreto.

Según las tres asociaciones, este fondo de mejoras es “la única inversión que se destinaba en Cantabria al mantenimiento de la superficie arbolada y de sus infraestructuras”. Si no es la única, sí que es la más importante, a tenor de lo que prevén invertir los presupuestos en gestión forestal.

Según la presidenta de ACEMM, en conversaciones con la Consejería les han comentado que el Fondo de Mejoras retenido hasta el momento asciende aproximadamente a dos millones de euros. Es más dinero que la inversión directa en gestión forestal que recogen los presupuestos de Cantabria, que asciende a 775.000 euros en las partidas de: restauración de bosques; tratamientos selvícolas y ordenación de montes y en la de mejoras en infraestructuras viarias forestales.

Presupuestos de Cantabria para 2021

Para las tres asociaciones forestales los presupuestos de Cantabria para 2021 “son una oportunidad perdida para crear un tejido empresarial ligado al monte”. El Gobierno de Cantabria los presenta como “la potenciación del bienestar, la cohesión social y territorial de la población cántabra y la inversión productiva”.

Sin embargo, las dos asociaciones y el colegio profesional, lamentan que, “una vez más”, no se atiendan en los presupuestos las demandas que el sector reclama “desde hace años”. Consideran necesario que “la Administración Regional promueva la inversión en gestión forestal sostenible de modo que se asegure que los montes sigan suministrando bienes y servicios a la sociedad”.

Una de las propuestas que hacen a los presupuestos es que haga desgravaciones fiscales en la parte autonómica del IRPF para los selvicultores que inviertan en gestión forestal sostenible, “es la forma adecuada de desarrollar todo el potencial de nuestros bosques y frenar su abandono, que propicia incendios, plagas y otros problemas”. En su opinión, “una bonificación en la cuota del IRPF crearía puestos de trabajo y la disminución de gastos por prestación de desempleo, a lo que se sumaría el ahorro en extinción de incendios”.

Los presupuestos regionales recogen en su planteamiento las premisas de la Comisión Europea para los fondos de recuperación poscovid: transformación digital, cohesión económica, territorial y social, igualdad de género y economía más verde y sostenible. Pero, en la práctica, las partidas destinadas a gestión forestal se han visto reducidas con respecto a lo aprobado en el presupuesto de 2020.

El presupuesto total de la Consejería para 2021 es de 143.520.433 euros. Y se desglosa de la siguiente manera en sus partidas principales:

Presupuestos de Cantabria 2021, Consejería de de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente

En el Programa 456C, relativo a “Protección del medio Natural y aprovechamientos forestales” se puede comprobar la inversión real en materia forestal que destina la Consejería.

En el Capítulo 7 de transferencia de capital se mantienen las inversiones con respecto a 2020. Dentro de las ayudas a entidades privadas, aunque no están desglosadas en los presupuestos de 2021, sí lo estaban en los presupuestos de 2020 de la siguiente manera:


– primas a anteriores expedientes de forestación 10.000 €
– Mejora y aprovechamiento de los montes: 100.000 €
– Plan Estratégico de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales 100.000 €
– Ayuda para maquinaria forestal 100.000 €

Por su parte, en el Capítulo 6, relativo a inversiones reales, los presupuestos se han visto disminuidos con respecto a los de 2020, excepto en el Plan Estratégico de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales PEPLIF que aumenta su partida un 16,68 %.

 

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Capítulo 6 Inversiones reales de la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente.

Hay que analizar las actividades que el propio presupuesto contempla en cada una de las partidas de inversión real para evaluar cuál es la inversión en gestión forestal en Cantabria.

Dentro de la partida de “Restauración de bosques” se incluyen una gran cantidad de trabajos desde “reforestación en montes de titularidad pública, tanto en zonas afectadas por incendios o cortas a hecho, como en zonas cubiertas de matorral en fase de regresión del bosque” a restauración hidrológico-forestal y estabilización de laderas, plantaciones complementarias, reposición de marrasdesbroces de matorral competidor, cierres perimetralescultivo de viveros para producción de planta forestal y actuaciones de restauración derivadas del PEPLIF. Todo ello con 275.000 €.

En la partida de “Tratamientos silvícolas y ordenación de montes” el objetivo es “mejorar el estado vegetativo de las masas forestales. Comprenden labores de desbroces, podas, clareos, abonado de repoblaciones, tratamientos de enfermedades, plagas forestales, red de seguimiento de daños, etc”.

En el apartado de ordenación de montes, incluye la redacción y revisión periódica de los planes de ordenación y de los recursos forestales (PORF), así como la ejecución y seguimiento de inventarios. Pero también deberá ser suficiente ese presupuesto para la “defensa y consolidación de la propiedad forestal pública”, que comprende deslindes, amojonamientos, revisiones de servidumbre y desafectación, descatalogación y rectificación del Catálogo y certificación forestal.

En esta partida también se contemplan tratamientos silvícolas y ordenación de montes derivadas del PEPLIF.

Si a estas dos partidas sumamos la destinada a Mejoras en infraestructuras viarias forestales, la cantidad destinada a gestión forestal asciende a 775.000 euros. Comparados con los 14.473.636 € de inversión real que tiene la consejería para 2021 suponen el 5,35 % de la inversión.

Para Javier Manrique, decano del COITF en Cantabria, “La situación es de lamentable abandono. No se invierte lo que se necesita ni en repoblaciones, ni tratamientos selvícolas, ni en sanidad forestal y muy poco en prevención de incendios porque el presupuesto que se destina al PEPLIF se destina a personal y material para extinción, ni siquiera en prevención”.

Inversión en incendios forestales

De nuevo hay que comprobar lo que dicen los presupuestos para 2021 en la partida del PEPLIF, la única que aumenta con respecto al año anterior.

Están recogidas numerosas actividades de prevención, pero también partidas costosas en material como el alquiler de vehículos todo terreno y autobombas, “el alquiler de medios aéreos (helicópteros para transporte de cuadrillas y lanzamiento de agua, aviones de carga en tierra o anfibios) o la construcción de helipuertos o aeródromos forestales para la ubicación de los medios aéreos y mantenimiento de las instalaciones”.

Además, incluye este presupuesto la compra de material para las cuadrillas de extinción y las autobombas, la puesta en marcha de centros operativos comarcales para defensa contra incendios forestales, la reparación y mantenimiento de las casetas de vigilancia y repetidores, y la construcción y mantenimiento de infraestructura hídrica (depósitos de gua para medios terrestres y aéreos). Además de los gastos avituallamiento de los combatientes durante la extinción, los de la intervención de vehículos autobomba o cuadrillas forestales ajenas a la Dirección General de Biodiversidad, así como los de la maquinaria pesada ajena contratada para la extinción.

Además de toda esta inversión en medios materiales están previstas medidas preventivas de selvicultura como “una red de áreas cortafuego, la diversificación específica de la masa para la creación de discontinuidades mediante la alteración de especies, la eliminación de biomasa forestal residual y “el aprovechamiento de cortafuegos por el ganado en régimen extensivo, previo cercado de las masas forestales colindantes”.

Contemplan el presupuesto de 2021 otras actuaciones preventivas como un programa de quemas controladas para la eliminación de matorral y obtención de pastos, otro programa de desbroces en zonas de matorral, el incremento de labores de vigilancia y la revisión y mantenimiento de pararrayos.

Se completan las medidas preventivas con la creación de brigadas de investigación de causas de incendios forestales, la implantación y mejora de la red de comunicaciones, la localización de puestos idóneos de vigilancia y programas de información, sensibilización, comunicación y educación ambiental.

Más en personal y material que en gestión

Se invierte más en personal y material que en gestión. Mientras no se den cuenta de que la mejor manera de atajar los incendios forestales es con la gestión del territorio, con la creación de riqueza, no seremos capaces de reducirlos. En los lugares donde se corta madera de forma sostenible no hay incendios”, asegura Itxaso Sáiz.

“Puedo entender que la actividad forestal no sea prioritaria para el Gobierno de Cantabria, de ahí los presupuestos que han aprobado, pero es un error enorme desaprovechar todo su potencial. Lo que es imposible de entender es que se paralicen unos recursos como el Fondo de Mejoras que ya tienes y que no te suponen ningún gasto, todo lo contrario, favorecen la actividad económica en un momento tan crítico como el que vamos a vivir a causa de la pandemia”, afirma Itxaso.

Para Carlos Tejedor, presidente de ASFORCAN, el interés del Gobierno de Cantabria por la actividad forestal se demuestra en el escaso peso que han tenido los proyectos forestales en el programa de desarrollo regional en el periodo 2014-2020 de la Política Agrícola Comunitaria. “Mientras la recomendación nacional era que estos proyectos forestales supusieran al menos el 15 % de los programas de desarrollo rural, en Cantabria fueron solo del 7 %”.

Y señala otro problema añadido, “la ejecución de lo presupuestado es cada vez menor, las partidas disminuyen y además no se ejecutan totalmente”. Tanto Itxaso Sáiz como Carlos Tejedor se quejan de la dificultad de saber cuál es el porcentaje de ejecución de los presupuestos.
El Plan Forestal de Cantabria debería haberse renovado en 2019; llevamos cinco años sin las ayudas para la renovación de la maquinaria forestal, cuando son fondos de la Unión Europea en su mayor parte; los presupuestos regionales reducen su inversión en gestión forestal y ahora se congela el Fondo de Mejora. Es evidente que no les interesan los bosques ni el sector forestal de Cantabria. No entendemos que se formen tantas mesas sectoriales para que, en la práctica, no haya una apuesta real”, asegura la presidenta de ACEMM.

A la pregunta de por qué no le va a interesar al Gobierno de Cantabria potenciar el sector forestal su respuesta es clara, “porque no da tantos votos como otros sectores de la Consejería, solo hay que ver lo que destinan los presupuestos a cada sector. Las elecciones son cada cuatro años y el monte tiene un ritmo y un turno mayor. Pero, por el camino, perdemos oportunidades de desarrollo y la formación y especialización de los profesionales en la que hemos trabajado los últimos años”.

Para las tres asociaciones, ACEMM, COITF y ASFORCAN, “el sector forestal es economía circular, sostenible, sin impactos negativos en el medio ambiente, soporte de bioeconomíagarantía de servicios ambientales, de fijación de CO2, de desarrollo rural donde no llega ninguna otra actividad económica. Pocos sectores profesionales encajan tan bien con los planteamientos de la Comisión Europea para la recuperación pospandemia de economía verde y sostenible.

La duda está en lo que sucederá a partir de 2021 con el nuevo Marco Financiero Plurianual 2021-2027, es decir, los fondos FEDER, Fondo Social Europeo, Fondo Europeo Marítimo y de Pesca (FEMP) y FEADER. Hasta finales de 2021 no se conocerá qué sucederá con los fondos europeos básicos para el medio rural. “Desearía observar una reacción en el Gobierno de Cantabria y que contase con el sector forestal en la preparación de proyectos para ese periodo, pero visto lo visto, reconozco que no soy optimista”, asegura la presidenta de ACEMM.

Algunas cifras del sector forestal en Cantabria

Según los datos facilitados por ACEMM, ASFOCAN y COITF, la venta de madera de particulares y pequeñas entidades locales y ayuntamientos en Cantabria suponen unos ingresos directos de 12 millones de euros anuales. Mientras que la industria de la madera en Cantabria tiene una facturación anual por encima de los 300 millones de euros.

Es la actividad forestal, aseguran, “uno de los pilares en los que se apoya la sostenibilidad de nuestra economía en el medio rural”, con empresas muy variadas que incluyen I+D+i forestal, repoblación, silvicultura de mantenimiento, aprovechamientos forestales y recuperación y tratamiento de la biomasa forestal.

En un informe de ACEMM “Aproximación al impacto socioeconómico del sector forestal en Cantabria. Una apuesta de futuro para nuestro desarrollo rural”, las empresas forestales estimaban que la producción de madera en Cantabria debería aumentar un 20 % en los próximo cinco años para poder cubrir las necesidades de la industria forestal regional.

En este informe, las empresas han hecho un cálculo de los puestos de trabajo que generaría una apuesta por la repoblación y los tratamientos selvícolas en los montes cántabros, así como la inversión necesaria para llevarla a cabo en los próximos diez años.

En este periodo, proponen repoblar 10.000 ha de eucalipto, 14.000 ha de coníferas y 10.000 ha de regeneración natural de formaciones forestales autóctonas. Más del 10% de estas superficies estarían en los montes que tiene su gestión forestal certificada.

Estas acciones supondrían un presupuesto anual de 10.400.000 € y supondría repoblar anualmente:
– 1.000 ha/año de eucalipto, lo que supondría crear 100 empleos a tiempo completo al año.
– 1.400 ha/año de coníferas, que supondrían 140 empleos fijos al año.
– 1.000 ha/año masas naturales que crearían 30 empleos fijos anuales.

“Estas repoblaciones de forma mantenida en el tiempo exigen además tareas de limpieza, mantenimiento, reposición, y genera ingresos en forma de aprovechamientos madereros, caza, setas y explotación turística del territorio”, afirma el estudio de ACEMM, además de los servicios ambientales que proporcionaría como sumidero de carbono, regulación hídrica y creación de paisaje, entre otros.

Superficie forestal de Cantabria

Superficie de Cantabria (ha): 530.828,02.

Superficie forestal (ha): 363.793,37 (el 54,75 % de la superficie cántabra):
– Monte arbolado denso: 203.434, 63 ha.
– Monte arbolado ralo: 5.003,77 ha.
– Monte arbolado temporalmente sin cobertura: 2.228,45 ha.
– Monte desarbolado total: 153.126, 52 ha.

Titularidad de la superficie forestal:
– Montes públicos de la comunidad autónoma demaniales catalogados de Utilidad Pública (M.U.P.): 157,45 ha.
– Montes públicos de entidades locales demaniales catalogados de U.P. (M.U.P.): 42.893,86 ha.
– Montes públicos de entidades locales comunales catalogados de U.P. (M.U.P.): 218.238,14 ha.
– Montes de propiedad privada o desconocida sin datos de afección: 102.503,92 ha.

 

De OsBo Digital

 

Nota de Distrito Forestal.

 

Según nuestro estudio IIª Estimación de los Costes de la Gestión forestal en España, Cantabria debería invertir  5.796.000 € en Ordenación y tratamientos selvícolas  en los montes públicos anualmente, es decir 19 veces más de lo presupuestado.

 

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