Incendios Forestales

05
Mar
2019

Ocurrió en Galicia en octubre de 2017. Mientras que llegó un otoño extraordinariamente seco se retiró a varias brigadas de lucha contra incendios forestales ya que se había calculado que la campaña terminaría a 30 de septiembre y se preveía equivocadamente que para octubre ya habría llovido y no habría peligro de incendio forestal. El resultado fueron los grandes incendios que hubo en la provincia de Pontevedra.

Este año ha sucedido que el mes de febrero ha resultado extraordinariamente seco en el norte y las quemas de pastos, que se hacen en primavera se han adelantado a febrero, mes fuera de las previsiones de las campañas de incendios.

Las campañas de incendios se han calculado siempre sobre la base de disponer de recursos en las épocas de peligro, lo que se traducía según lugares en mantener el dispositivo en verano y algún mes más. La climatología actual en España ha demostrado de sobra que puede haber primaveras adelantadas a febrero en que haya las condiciones de temperatura, viento y sequedad como para que sean de alto riesgo y, con más frecuencia, veranos que se prolonguen con alto nivel de peligro de incendio forestal hasta bien entrado el otoño.

Desde aquí creemos que la prudencia indica que la campañas de lucha contra incendios forestales deberían programarlas las administraciones con una duración de al menos ocho meses de 15 de febrero a 15 de octubre. Desde luego que sería un incremento de costes importante, pero comparando con la alternativa de los severos daños que nos produciría un gran incendio creemos que está justificado.

Adjuntamos las noticias de los incendios en Asturias y Cantabria que a la fecha de hoy están activos

 

Asturias registra 37 incendios forestales, 14 de ellos activos

 

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                                                       Incendios en Asturias. JOSÉ LUIS CEREIJIDO (EFE)

 

La oleada de incendios llegó a sumar 139 focos en la madrugada del lunes

Asturias registra este martes 37 incendios forestales en una veintena de concejos, de los que catorce están activos, en una jornada en la que se han intensificado los trabajos de los medios aéreos desde primera hora de la mañana ante la previsión de fuertes rachas de viento por la tarde. Según ha informado el Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (Sepa), catorce de los focos están controlados y otros nueve, en seguimiento y revisión.
La oleada de incendios, que llegó a sumar 139 focos en la madrugada del lunes, tiene un origen intencionado, según las primeras informaciones recabadas tanto por el Gobierno de Asturias como por el central.
Los incendios que aún permanecen activos están en los concejos de Lena (2), Llanes (3), Parres (2), Piloña (2), Ribadesella (2), Salas (1), Sobrescobio (1) y Valdés (1). Este martes, en la que los trabajos podrían verse dificultados por el fuerte viento, se dará prioridad a los incendios de Salas y Llanes.
Los nueve medios aéreos de los que dispone en estos momentos la comunidad autónoma han comenzado a trabajar desde primera hora de la mañana, ante la previsión de rachas muy fuertes de viento en el suroccidente, la cordillera y Picos de Europa a partir de las 18.00 horas.
En Salas, en el incendio de Soto de los Infantes, trabajarán los dos helicópteros bombarderos tipo Kamov del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, el de la Brigada de Refuerzo contra Incendios Forestales (BRIF) de Tineo y dos de la Unidad Militar de Emergencias (Ume). En Llanes hay dos incendios donde se concentrarán el mayor número de medios, uno localizado en Naves, en el que trabajarán dos hidroaviones, y otro entre Celorio y San Antolín, donde trabajará la sección de la UME destinada al oriente.
Además, dos helicópteros del Servicios de Emergencias del Principado de Asturias revisarán y realizarán tareas de remate en la zona centro y en el oriente.
El índice de riesgo de incendio forestal previsto para la jornada de este martes, en la que podrían llegar algunas lluvias débiles, es extremo, por lo que las quemas siguen estando prohibidas. Un total de 211 integrantes (UME) se desplazaron el domingo por la noche desde León para colaborar en los trabajos de extinción, labores en las que este lunes participaron directamente más de 400 personas.
Salvo un par de incendios que pueden estar vinculados a la caída de tendidos eléctricos, el resto tendría un origen intencionado, según el consejero asturiano de la Presidencia.

Fuente.- Agencia EFE y Diario El Progreso. EFE 05 MARZO 2019

 

Cantabria lucha contra 15 incendios forestales activos y mantiene el máximo nivel de alerta del operativo

 

Cantabria registraba este lunes 17 incendios forestales, de los que quedan 15 focos activos, la mayoría provocados, contra los que el Gobierno regional lucha con sus efectivos y con el apoyo de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y de aviones y helicópteros del Ejecutivo central. Los incendios forestales han llevado esta noche a vivir "momentos de riesgo" en el pueblo de Saja (Los Tojos) y en viviendas aisladas de la sierra de La Acomba (Ramales de la Victoria), aunque los efectivos han evitado problemas y siguen intentado controlar los fuegos aún activos a primera hora de este lunes


El de la Sierra de La Alcomba, en Ramales de la Victoria, que durante parte de la noche y la mañana ha concentrado los mayores esfuerzos del operativo y el trabajo de los hidroaviones del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, ha pasado a ser estrictamente forestal sin otro riesgo. Un total de 386 efectivos de la Unidad Militar de Emergencias, de Medio Natural, los bomberos del 112 de Cantabria y municipal, Protección Civil, Cruz Roja y Guardia Civil siguen trabajando en la extinción de esos fuegos, que por la noche ha complicado la situación en Cabuérniga, Ramales de la Victoria y la zona del Pisueña. En Cabuérniga se han producido varios focos de gran extensión en los municipios de Los Tojos, donde en el pueblo de Saja se han acercado las llamas peligrosamente a las casas. También ha habido problemas en la zona de Valfría y Fresneda y el municipio de Bárcena Mayor, todos ellos en el valle de Cabuérniga. Desde que el jueves se activó el operativo de lucha contra incendios en su máximo nivel (nivel 2) se han registrado 194 incendios forestales en Cantabria, según datos facilitados por el Gobierno regional en nota de prensa. La mayoría de esos incendios, según el Ejecutivo cántabro, son provocados y hasta ahora la Guardia Civil investiga a dos hombres, uno de 35 años de la zona de Cabuérniga -a quien pillaron in fraganti con un mechero- y otro de 39, en San Roque de Riomiera, como posibles autores de algún fuego, aunque ninguno de ellos ha sido detenido. En total, 15 incendios en 11 municipios están activos en Cantabria a primera hora de esta tarde y todos se concentran en áreas altas sin peligro para las personas, viviendas e infraestructuras. La mayoría son provocados Desde el pasado jueves, en Cantabria se han contabilizado más de un centenar de focos que han afectado principalmente a la franja central de la región y que se han visto favorecidos por el tiempo seco y el viento sur, aunque de momento no han alcanzado zonas habitadas. Las zonas más complicadas son Cabuérniga y la cuenca del Pisueña, además de un nuevo incendio importante que se ha registrado en el Nansa, mientras continúa un fuego en La Cavada, en una zona de eucaliptal. Los fuegos han afectado tanto a zonas de matorral como a áreas de bosque, incluidos espacios de repoblados con roble, como el incendio ya sofocado de Silió (Molledo), o de pinar, como el que se ha producido esta mañana en el monte Caballar, entre Santa María de Cayón y Villafufre. A través de su cuenta de Twitter, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, trasladó su reconocimiento y apoyo a los profesionales de los servicios de emergencias y a los voluntarios que trabajan en la extinción de los incendios, cuya evolución, según señaló, sigue atentamente. El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, acudió por la mañana al centro de coordinación de emergencias del 112 para conocer la situación de los fuegos, gran parte de los cuales afectan a zonas de difícil acceso, y que también visitó el delegado del Gobierno, Pablo Zuloaga. En un vídeo publicado en sus redes sociales, Revilla criticó la acción de los pirómanos por que causan un "grandísimo daño" al ecosistema de Cantabria. "Estamos en la situación de siempre cuando se origina viento sur con los pirómanos, porque hay que hablar de incendios intencionados en el 99% de los casos", lamentó el presidente cántabro, quien confió en que la llegada de lluvias previstas para este lunes por la tarde permita controlar los incendios. Menos optimista ha sido el director general del Medio Natural del Gobierno de Cantabria, Antonio Lucio, quien admitió que las precipitaciones pueden ser un "alivio importante", aunque a partir del martes vuelve a la región el tiempo seco. Cantabria desactiva el Plan Especial de Incendios El Gobierno de Cantabria ha desactivado a las 13:30 horas el Plan Especial de Incendios Forestales de la Comunidad Autónoma (INFOCANT), aunque mantendrá activado el máximo nivel de alerta del operativo (2), propio de la Dirección General de Medio Natural. El plan especial ha sido desactivado ante la mejora de las condiciones meteorológicas, con bajada de las temperaturas máximas, aumento de la humedad y el cambio del viento a norte y este, la extinción del grueso de los focos registrados durante los últimos días y la eliminación del riesgo para viviendas e infraestructuras. El nivel máximo de alerta (2) implica el constante seguimiento de la evolución de los focos aún activos y de la previsión meteorológica, y la coordinación de los efectivos autonómicos que continúan trabajando en las labores de extinción. Por otro lado y según ha informado el Ejecutivo regional en un comunicado, los 226 efectivos de la Unidad Militar de Emergencias empezarán a replegarse esta tarde para volver a su base, ya que la comunidad autónoma cuenta con la capacidad suficiente para afrontar la situación actual de los incendios forestales con medios propios. Imágenes

 
incendio cantabria                                Llamas de un incendio en los montes próximos a la localidad cántabra de Ramales de la Victoria. (Pedro Puente Hoyos / EFE)

 

Fuente.- Revista 20 Minutos 5 de marzo de 2019

 

04
Mar
2019

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Para apoyar al Principado de Asturias y a las Comunidades Autónomas de Cantabria y Navarra

04/03/2019

Al Principado de Asturias se han enviado 2 aviones anfibios, 2 helicópteros y 3 brigadas de especialistas en extinción, a los incendios de Cangas de Narcea, Cangas de Onís, Llanes y Salas
En Cantabria y Navarra trabajan 1 avión anfibio, 2 helicópteros y 2 brigadas de especialistas en extinción, en los incendios de Los Tojos, Ríonansa y Corvera de Toranzo (Cantabria) y Lesaka (Navarra)
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha enviado hoy 7 medios aéreos y 5 Brigadas de especialistas en labores de extinción para apoyar al Principado de Asturias y las Comunidades Autónomas de Cantabria y Navarra en la lucha contra los incendios forestales declarados en Cangas de Narcea, Cangas de Onís, Llanes y Salas, en Asturias; Los Tojos, Ríonansa y Corvera de Toranzo, en Cantabria; y Lesaka, en Navarra.

Al Principado de Asturias se han desplazado 2 aviones anfibios de 5.500 litros de descarga, procedentes de la base de Torrejón (Madrid), para ayudar en la lucha contra las llamas en el incendio de Cangas de Onís; 1 helicóptero Kamov de 4.500 litros de descarga de la base de Laza, en Ourense, y 1 Brigada de especialistas de la base de Tineo, al incendio declarado en Salas; 1 Brigada de especialistas en extinción de la base de Tineo al incendio de Cangas de Narcea y otra de similares características al incendio declarado en Llanes.

A Cantabria se han enviado 1 Brigada de especialistas en extinción y 1 helicóptero de transporte y 1.100 litros de descarga de la base de Ruente, en Cantabria, al incendio de Los Tojos; 1 avión anfibio de 5.500 litros al incendio de Ríonansa y 1 helicóptero Kamov de 4.500 litros al incendio de Corvera de Toranzo.

A Navarra también se ha enviado una brigada de especialistas en extinción de la base de Baztán, al incendio forestal que se ha producido en Lesaka.

Fuente.- MAPA

28
Oct
2018


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Un bombero participa en la extinción de un incendio en Bárcena Mayor (Cantabria), en un bosque lleno de arbustos y maleza, en 2015. / ANDRÉS FERNÁNDEZ

 

Este es el año con menos incendios desde 1963. Dado el estado del monte, es más madera para futuros fuegos. Este año se perfila como el segundo con menos superficie arrasada por el fuego desde que existen registros en España, hace 57. Solo en 1963, con 22.679 hectáreas, se quemaron menos que entre el 1 de enero y el 14 de octubre de este año, 23.204. Se trata de una buena noticia: menos incendios suponen menos paisajes desolados y menos vidas y propiedades en peligro. Pero, en un país con muchas masas arbóreas envejecidas, bosques tupidos, vegetación continua y olas de calor extremo, también significa más combustible. Es la llamada 'paradoja de la extinción': los buenos veranos en materia de siniestros van montando, pieza a pieza, la maquinaria de una bomba de relojería de enorme potencial destructor, preparando el terreno para futuros fuegos devastadores como los de Grecia, Portugal o California. Y en este diagnóstico inquietante coinciden los expertos en ordenación forestal, los investigadores y los ecologistas: el monte está abandonado y es urgente intervenir. «Si nosotros no gestionamos el paisaje, las llamas lo harán», alertan.


Hace tres años, Greenpeace España advertía en el informe 'El verano que no queremos que ocurra' de que, tras años excepcionalmente buenos, no tomar medidas de prevención era «jugar a la ruleta rusa». Los datos lo confirman: después de los tranquilos 2010 y 2011, llegó 2012, el peor ejercicio de la década, con más de 200.000 hectáreas calcinadas. Y tras la relativa calma de 2013 a 2016, vino el devastador 2017. La lucha contra el fuego no puede estar basada solo en la extinción. La sequía provocada por el cambio climático, el abandono del pastoreo y de los cultivos causado por la despoblación rural, la falta de aprovechamiento de la biomasa y los recortes presupuestarios en labores de prevención y vigilancia son los ingredientes de un «cóctel explosivo», recuerda Mónica Parrilla, responsable de la campaña de bosques de la ONG: «Tenemos un paisaje inflamable».


Coincide en ese diagnóstico Distrito Forestal, un colectivo de ingenieros de montes con amplia experiencia profesional. En muchas áreas, un factor de riesgo es que los árboles están demasiado juntos, compitiendo por la luz y el agua, y es necesario realizar 'claras', es decir, cortar algunos para permitir que otros tengan espacio vital. Hay bosques envejecidos, con escasa capacidad de regeneración. «Más de la mitad de las dehesas de encinares superan los 150 años y la superficie de arbolado joven es de apenas el 3%», resalta José Miguel Sierra, miembro del grupo, que abrió su portal en internet este año. Para garantizar la pervivencia del conjunto, hay que eliminar los ejemplares sobrantes antes de que mueran. El problema, lamenta, es que, mientras la gente del campo entiende perfectamente esa necesidad, los urbanitas biempensantes consideran que talar plantas vivas es una atrocidad.


Romper la masa vegetal


«Nuestros montes están enfermos de colesterol y el infarto es el incendio», afirma su colega Gregorio Montero, que fue cabrero y capataz antes de convertirse en uno de los más prestigiosos expertos en selvicultura del país. Y la 'cura' pasa por «limpiar las venas», o sea, quitar troncos y ramas muertos, maleza y matorrales que, en época de calor y viento fuerte, propagan el fuego.


Pero los recortes han reducido los fondos y las plantillas para realizar esas labores. «En los años 80, el Icona ejecutaba unas 150.000 hectáreas anuales de tratamientos selvícolas, como 'claras', desbroces, podas o limpieza de cortafuegos. El Plan Forestal Español de 2003 preveía la ejecución de 693.000 hectáreas en 30 años, es decir, unas 23.000 anuales, cuando deberían ser diez veces más», señala.


Como consecuencia del éxodo rural, se han abandonado muchas actividades agrícolas, ganaderas y forestales que contribuían a romper la continuidad de la masa vegetal y frenar el fuego cuando se producía. Por si fuera poco, el aprovechamiento maderero es bajísimo. «Producimos anualmente 45 millones de metros cúbicos de madera y extraemos solo entre 15 y 18 millones. Como nuestro consumo anual es de 34 a 36 millones de m3, tenemos que importar unos 18. Podríamos tener una tasa de autoabastecimiento del 100%, sin menoscabo para el cumplimiento del resto de las funciones ecológicas y sociales de nuestros montes, y la tenemos del 50% -lamenta Montero-. La selvicultura no daña al monte; se limita a extraer la biomasa que le sobra. Pero no hemos sabido transmitirlo. La sociedad considera que es mejor dejar los árboles como están».


España, aclara el colectivo, tiene ahora el triple de superficie verde que hace 150 años, gracias a medidas de gestión forestal sostenible que hoy en día, por «desinformación o conservacionismo mal entendido», se desprecian. «Hay que dinamizar el sector. El bosque tiene que ser rentable», subraya la ecologista Mónica Parrilla.


Al fuego también se le combate con fuego. Hemos interiorizado que los incendios constituyen un desastre a evitar, pero en realidad son un elemento natural de los ecosistemas mediterráneos. La quema de rastrojos o la creación de pastizales por combustión son prácticas antiguas, recuerda Javier Madrigal, investigador del Instituto Nacional de Investigación Agraria y Alimentaria (INIA), que se han actualizado con técnicas científicas para garantizar la seguridad. Las quemas prescritas para prevenir siniestros son cada vez más habituales «en zonas de poda, restos de sacas o desbroces de zonas madereras».


Pero el presupuesto disponible para modificar un paisaje que acumula el efecto de décadas de abandono es insuficiente. «Hay que actuar en puntos estratégicos», subraya el investigador del INIA. «Para atajar los incendios somos más eficaces cuando nos favorece la meteorología», ironiza Madrigal. Este año llegamos a mitad del verano con la tierra húmeda y la vegetación aún verde. Hubo suerte. El próximo, con los bosques rebosantes de leña, habrá que mirar al cielo y esperar. En ascuas.


INÉS GALLASTEGUI Jueves, 25 octubre 2018, Diario Las Provincias

 

03
Ene
2019

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De acuerdo con los datos provisionales a 30 de noviembre


La campaña 2018 finaliza con menor incidencia de incendios forestales
Se han registrado 6.874 incendios a lo largo de este año, frente a los 12.541 siniestros de la media del decenio, con una superficie afectada de 23.683 hectáreas, frente a las 99.175 de la media de los últimos diez años
En 2018 se han producido 3 grandes incendios forestales, que son aquellos que afectan a más de 500 hectáreas, frente a la media de 23 en el decenio
España ha apoyado a Portugal en la extinción de un grave incendio forestal en el distrito de Faro y participará en la propuesta resCU de la Comisión Europea para apoyar a los Estado miembros con medios aéreos
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación elabora una Estrategia nacional de prevención de incendios forestales

De acuerdo con los datos provisionales a 30 de noviembre
Los incendios forestales en 2018 se sitúan en el 54% de la media del decenio y la superficie quemada en el 23%


§ La campaña 2018 finaliza con menor incidencia de incendios forestales

§ Se han registrado 6.874 incendios a lo largo de este año, frente a los 12.541 siniestros de la media del decenio, con una superficie afectada de 23.683 hectáreas, frente a las 99.175 de la media de los últimos diez años

§ En 2018 se han producido 3 grandes incendios forestales, que son aquellos que afectan a más de 500 hectáreas, frente a la media de 23 en el decenio

§ España ha apoyado a Portugal en la extinción de un grave incendio forestal en el distrito de Faro y participará en la propuesta resCU de la Comisión Europea para apoyar a los Estado miembros con medios aéreos

§ El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación elabora una Estrategia nacional de prevención de incendios forestales

21 de diciembre de 2018.La campaña de prevención y lucha contra los incendios forestales finaliza este año con menor incidencia de siniestros. Así se desprende de las cifras recopiladas por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación que, con datos provisionales a 31 de noviembre, constatan como este año se han registrado 6.874 incendios, frente a los 12.541 siniestros de la media del decenio, con una superficie afectada de 23.683 hectáreas, frente a las 99.175 de la media de los últimos diez años.

De esta forma los incendios forestales de 2018, se sitúan en el 54% de la media del decenio y la superficie quemada en el 23%.

En cuanto a los grandes incendios, que son aquellos que afectan a más de 500 hectáreas, frente a la media del decenio, situada en 23 incendios, este año se han registrado tres, declarados en Santa Coloma de Curueño (León), durante el mes de mayo, que afecto a 645 hectáreas; Nerva (Huelva) en agosto, con una superficie afectada de 1.484 hectáreas y Llutxent (Valencia) también en agosto que fue el que afectó a una superficie mayor de 3.146 hectáreas.

MEDIOS DE EXTINCIÓN
Para apoyar a las Comunidades Autónomas en la lucha contra los incendios forestales, el Ministerio cuenta con medios propios de extinción que se refuerzan considerablemente en las campañas de invierno-primavera y en la campaña de verano. Un despliegue que se realiza paulatinamente. El dispositivo de este verano ha contado con:

- 18 aviones anfibios de gran capacidad
- 6 aviones anfibios de capacidad media
- 10 aviones de carga en tierra
- 8 helicópteros bombarderos de gran capacidad
- 19 helicópteros de 1.200 litros
- 10 Brigadas de Refuerzo contra Incendios Forestales (BRIF)
- 4 aviones de coordinación y observación (ACO)
- 7 unidades móviles de análisis y planificación (UMAP)
- 4 RPAS (drones)

España también ha colaborado con Portugal, enviando este año 3 aviones anfibios de gran capacidad, para apoyar al país vecino en la extinción del grave incendio forestal que se declaró en el Concelho de Monchique en el Distrito de Faro. Estos medios aéreos trabajaron del 6 al 9 de agosto, realizando más de 84 horas de vuelo y 244 descargas.

NUEVAS INICIATIVAS
España participará también en la propuesta resCU de la Comisión Europea, basada en la creación de una reserva a nivel europeo de capacidades de protección civil, que contaría entre otros elementos con aviones de extinción en incendios forestales, con el fin de ayudar a los Estados miembros a hacer frente a las catástrofes cuando las capacidades nacionales se vieran desbordadas.
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación está también trabajando en la elaboración de una Estrategia nacional de prevención de incendios forestales y ha iniciado la renovación completa de las bases de las Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF), comenzando por las de Lubia (Soria); La Iglesuela (Toledo) y Tineo (Asturias).

Fuente.- Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. 21/12/2018

 

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