Política Forestal

22
Jul
2021

 

Se ha publicado la Estrategia 2050 por el gobierno con la finalidad, citando textualmente, de

  • - mejorar nuestra comprensión de los desafíos y las oportunidades sociales, económicos

y medioambientales que afrontará nuestro país en las próximas décadas; y

  • - generar, a partir de un diálogo multi-actor, una Estrategia Nacional de Largo Plazo, que nos

permita fijar prioridades, coordinar esfuerzos, y garantizar la prosperidad y el bienestar

de nuestra ciudadanía en el futuro.

Adjuntamos aquí el documento Estrategia 2050

200521-Estrategia_Espana_2050_Resumen.pdf

200521-Estrategia_Espana_2050_TextoCompleto.pdf

 

Aplaudimos la iniciativa pues por fin huimos de cortoplacismos en la política española y nos planteamos los quehaceres a largo plazo que se necesitan para llegar a un modelo viable para el país.

El documento, por lo demás extensísimo se presenta como una primera propuesta que deberá ser revisada en el futuro.

Desde Juntos por los Bosques se hace una crítica muy adecuada que solo nos queda reproducir ya que en Distrito Forestal estamos completamente de acuerdo con ella.

Para leerla pincha aquí: 210719_InformeJxB_Estrategia2050.pdf

Nos queda felicitar a Juntos por los Bosques por su crítica y al Gobierno de España por su iniciativa de actuaciones que deseamos se mejore incorporando las sugerencias de Juntos por los Bosques.

21
Jul
2021

bandera union europea

La Comisión Europea  presenta una numerosa propuesta legislativa cumplir el Pacto Verde Europeo y sus compromisos contra el cambio climático

Esta legislación trata de adaptar las políticas de la UE en materia de clima, energía, uso del suelo, transporte y fiscalidad para reducir las emisiones netas de gases de efecto invernadero al menos un 55 % de aquí a 2030. La legislación es transversal y afectará a numerosos sectores productivos y comerciales como el transporte, la energía o la selvicultura y los bosques, a los que considera fundamentales para cumplir con los compromisos de fijación de CO2.

El objetivo de la Comisión es reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en la próxima década y para ello propone una nueva legislación que supondrá su aplicación a: el comercio de derechos de emisión a nuevos sectores y refuerzo del actual régimen de comercio de derechos de emisión de la UE; mayor uso de las energías renovables; mayor eficiencia energética; despliegue más rápido de los modos de transporte de bajas emisiones y de la infraestructura y los combustibles para sostenerlos; ajuste de las políticas fiscales a los objetivos del Pacto Verde Europeo; medidas para evitar la fuga de carbono; instrumentos para preservar y potenciar sumideros naturales de carbono.

La música suena bien, el ajuste viene después, cuando a cada sector social y económico le toque hacer números y compruebe la transcendencia de esta nueva legislación. Este conjunto de medidas legislativas pondrá a la UE al frente mundial de una apuesta por la lucha contra el cambio climático y la reducción de emisiones.

No son pocas las voces de distintos sectores económicos que consideran que puede ser una desventaja competitiva frente a las empresas chinas o norteamericanas que no tendrán que cumplir con los mismos requisitos. A no ser que cunda el ejemplo de la UE, algo en lo que parecen confiar los líderes europeos sin aclarar cómo.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha declarado que “la economía de los combustibles fósiles ha alcanzado sus límites. Queremos legar a la próxima generación un planeta sano y buenos puestos de trabajo y un crecimiento que no perjudique nuestra naturaleza. El Pacto Verde Europeo es nuestra estrategia de crecimiento que avanza hacia una economía descarbonizada. Europa fue el primer continente en declarar el objetivo de la neutralidad climática en 2050, y ahora somos los primeros en poner sobre la mesa una hoja de ruta concreta. Europa predica con el ejemplo en materia de políticas climáticas a través de la innovación, la inversión y la compensación social”.

El vicepresidente ejecutivo responsable del Pacto Verde Europeo, Frans Timmermans, ha manifestado que “La Unión Europea ha fijado objetivos ambiciosos y hoy presentamos la manera de alcanzarlos. Conseguir un futuro ecológico y saludable para todos requerirá un esfuerzo considerable en todos los sectores y en todos los Estados miembros.  Nuestras propuestas impulsarán los cambios necesarios, permitirán a todos los ciudadanos experimentar lo antes posible los beneficios de la acción por el clima y prestarán apoyo a los hogares más vulnerables. La transición de Europa será justa, ecológica y competitiva”.

Los bosques, la selvicultura y la biomasa

Por lo que respecta a los bosques dos propuestas son las más importantes: el Reglamento sobre el uso de la tierra, la silvicultura y la agricultura y la Directiva sobre fuentes de energía renovables.

El Reglamento sobre el uso de la tierra, la selvicultura y la agricultura establece un objetivo global de la UE para la absorción de carbono por los sumideros naturales, equivalente a 310 millones de toneladas de emisiones de CO2 para 2030. Esto implicará marcar objetivos nacionales a los Estados miembros lo que supondrá que amplíen sus sumideros de carbono.

De aquí a 2035, la UE deberá alcanzar la neutralidad climática en los sectores del uso de la tierra, la silvicultura y la agricultura, incluidas también las emisiones agrícolas distintas del CO2, como las derivadas del uso de fertilizantes y la ganadería.

La nueva estrategia forestal de la UE, en elaboración, pretende “mejorar la calidad, la cantidad y la resiliencia de los bosques de la UE”, aunque no tendrá carácter vinculante al estar fuera del Tratado de la Unión. La propuesta inicial pretende ser un apoyo a los silvicultores y a la bioeconomía forestal, bajo los principios de la gestión sostenible, el uso de la biomasa y la conservación de la biodiversidad. Su plan es plantar tres mil millones de árboles en toda Europa de aquí a 2030.

Janusz Wojciechowski, comisario de Agricultura, ha manifestado algo evidente, probablemente repetido tantas veces como el número de árboles que quieren plantar: “Los bosques son esenciales en la lucha contra el cambio climático. También proporcionan empleo y crecimiento en las zonas rurales, material sostenible para desarrollar la bioeconomía y valiosos servicios ecosistémicos a nuestra sociedad. La estrategia forestal, que aborda conjuntamente los aspectos sociales, económicos y medioambientales, tiene por objeto garantizar y mejorar la multiplicidad de funciones de nuestros bosques, y destaca el papel fundamental que desempeñan millones de silvicultores sobre el terreno”.

La madera, material natural, renovable y de aprovechamiento sostenible que ayuda a fijar carbono

Y se ha mostrado confiado en que “la nueva política agrícola común brindará la oportunidad de prestar un apoyo más específico a nuestros silvicultores y al desarrollo sostenible de nuestros bosques”.

Precisamente, el Plan Estratégico que aplicará la nueva PAC en España ha sido el objeto de la reunión de la Conferencia Sectorial del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación con todas las comunidades autónomas que ha tenido lugar hoy en Madrid. De esta primera reunión, ha trascendido que hay un documento de trabajo presentado por el MAPA que estudiarán todas las comunidades autónomas y que habrá una nueva reunión de la Comisión a finales del mes de septiembre o primeros días de octubre.

En el mes de diciembre España deberá presentar a la UE su propuesta final de Plan Estratégico que regule el uso de los 47.724 millones de euros que recibirá de la PAC para el periodo 2021-2027. Este dinero se divide en el primer Pilar, pagos directos a agricultores y ganaderos, con un presupuesto de 34.124 millones de euros, y en el segundo Pilar 2, en el que se encuadran los planes de desarrollo rural, con 7.800 millones de euros.

Es a través de los planes de desarrollo rural que cada comunidad autónoma presente como se podrán financiar las actuaciones en los bosques.

Para el comisario de Medio Ambiente, Océanos y Pesca, Virginijus Sinkevičius, el estado de conservación de los bosques europeos “no es el idóneo”, a pesar de ocupar 158 millones de hectáreas, algo más del 37,7 % del territorio de la Unión, de reflejar una enorme diversidad geoclimática, de aumentar cada año la superficie forestal y de ser un referente mundial en gestión forestal sostenible.

Considera que “los bosques constituyen buena parte de la solución para hacer frente a la crisis climática y de biodiversidad. Debemos aumentar el uso de prácticas respetuosas con la biodiversidad y velar por la salud y la resiliencia de los ecosistemas forestales”. Y asegura que la estrategia forestal será “un factor de cambio de la manera en que protegemos, gestionamos y cultivamos nuestros bosques”.

En cuanto a la biomasa como fuente energética, se recoge en la propuesta de Directiva sobre fuentes de energía renovable, que fija el objetivo de producir el 40 % de la energía consumida en Europa en 2030 a partir de fuentes renovables y fija el uso de energías renovables en el transporte, la calefacción y refrigeración, los edificios y la industria.

Esta nueva Directiva reforzará los criterios de sostenibilidad en el uso de la bioenergía “y los Estados miembros deben formular cualquier sistema de apoyo a la bioenergía de manera que se respete el principio de uso en cascada de la biomasa leñosa”. La producción y el uso de la energía representan el 75 % de las emisiones de la UE.

Legislación en otros sectores

coche-electrico-osboLa Comisión, a través del Régimen de Comercio de Derechos de Emisión de la UE (RCDE), pone precio al carbono y reduce el límite máximo de emisiones de determinados sectores económicos cada año.

También propone eliminar gradualmente los derechos de emisión gratuitos para la aviación, ajustarse al Plan de Compensación y Reducción del Carbono para la Aviación Internacional (CORSIA), e incluir por primera vez las emisiones del transporte marítimo en el RCDE. Establece un nuevo régimen de comercio de derechos de emisión para la distribución de combustibles para el transporte por carretera y los edificios.

Los Estados miembros deben gastar la totalidad de sus ingresos procedentes del comercio de derechos de emisión en proyectos relacionados con el clima y la energía.

El Reglamento de reparto del esfuerzo asigna objetivos reforzados de reducción de emisiones a cada Estado miembro para los edificios, el transporte por carretera y marítimo nacional, la agricultura, los residuos y las pequeñas industrias. Para los nuevos objetivos se tendrán en cuenta las diferentes situaciones de partida y capacidades de cada Estado miembro y su PIB per cápita.

La Directiva relativa a la eficiencia energética casi duplicará la obligación de ahorro energético anual de los Estados miembros. “El sector público tendrá que renovar el 3 % de sus edificios cada año para impulsar la ola de renovación, crear puestos de trabajo y reducir el consumo de energía y los costes para el contribuyente”.

Se establecen normas más estrictas en materia de emisiones de CO2 para turismos y furgonetas para “acelerar la transición hacia una movilidad sin emisiones, al disponer que las emisiones de los vehículos nuevos disminuyan un 55 % a partir de 2030 y un 100 % a partir de 2035 en comparación con los niveles de 2021”.

Todos los vehículos nuevos matriculados a partir de 2035 serán de cero emisiones. Para garantizar el suministro de energía renovable para el transporte por carretera, el Reglamento revisado sobre la infraestructura de los combustibles alternativos “exigirá a los Estados miembros que amplíen la capacidad de carga en consonancia con la venta de vehículos de cero emisiones y que instalen puntos de recarga y de repostaje a intervalos regulares en las principales autopistas: cada 60 kilómetros para la recarga eléctrica y cada 150 km para el repostaje de hidrógeno”.

La iniciativa relativa a los combustibles de aviación sostenibles (ReFuelEU) obligará a los proveedores de combustible a incorporar niveles cada vez mayores de combustibles de aviación sostenibles en el carburante para aeronaves en los aeropuertos de la UE, así como garantizar que las aeronaves y los buques tengan acceso a un suministro de electricidad limpia en los principales puertos y aeropuertos.

La revisión de la Directiva sobre fiscalidad de la energía propone “armonizar la fiscalidad de los productos energéticos con las políticas energéticas y climáticas de la UE, promoviendo tecnologías limpias y eliminando las exenciones obsoletas y los tipos reducidos que actualmente fomentan el uso de combustibles fósiles”.

Y un nuevo mecanismo de ajuste en frontera del carbono pondrá precio al carbono en las importaciones de una selección concreta de productos. La intención es evitar que el compromiso de reducir las emisiones de carbono en la Unión Europea no se traduzca en un aumento de las emisiones a nivel mundial por la deslocalización de las empresas. “Con ello, también se animará a la industria de fuera de la UE y a nuestros socios internacionales a adoptar medidas en la misma dirección”.

Nueva financiación para la transición energética

Conscientes en la Comisión Europea que estos cambios pueden suponer un importante esfuerzo económico para hogares, pequeñas y medianas empresas, se propone un nuevo Fondo Social para el Clima “para ayudar a los ciudadanos a costear inversiones en eficiencia energética, nuevos sistemas de calefacción y refrigeración y una movilidad más limpia”.

Este fondo se financiará con cargo al presupuesto de la UE con 72.200 millones de euros en concepto de financiación a los Estados miembros para el período 2025-2032. Se propone alcanzar 144.400 millones con las aportaciones de los Estados miembros.

30
Jun
2021

fabrica papel

Según el Informe Anual del Sector de la Celulosa y el Papel editado por ASPAPEL el 73% de la materia prima empleada por la industria papelera española es fibra reciclada y el 27% fibra virgen. El 97% de la madera y 71% del papel para reciclar son de procedencia local.

La bioindustria de la celulosa y el papel española es el segundo mayor reciclador de papel de Europa después de Alemania y ha mantenido ese alto nivel de reciclaje en 2020, pese a la pandemia, reciclando 5.130.400 toneladas de papel usado en 2020, un volumen semejante (-0,4%) al de 2019.

Las diez fábricas de celulosa españolas, en datos de 2020, producen 1.650.100 toneladas de pasta papelera, para lo que emplean 5.335.600 m3 de madera. El consumo total de madera para papel desciende en 2020 el 2,1%.

20
Jul
2021

madera cortada pila

La Estrategia Forestal Europea es una decepción porque se basa más en la ideología y las emociones

Para las principales asociaciones de propietarios forestales europeos la Estrategia Forestal Europea, que presentó el viernes la Comisión, es “una decepción, porque se basa más en la ideología y las emociones que en su realidad cotidiana”. Considera que es un documento elaborado sin escuchar a los propietarios, al sector forestal, al Parlamento Europeo e incluso a los estados miembros, de quienes esperan una reacción. La consideran “una estrategia desequilibrada que obstaculiza la multifuncionalidad de los bosques”.

Los propietarios forestales no han podido ser más claros en su valoración: “la estrategia pone en juego el compromiso de los propietarios forestales europeos, ya que no logra un equilibrio entre las diversas funciones de los bosques, entre riesgos y oportunidades, y carece de acciones concretas integrales para apoyar al sector forestal”.

Agradecen los propietarios forestales europeos que la Estrategia y los comisarios reconozcan públicamente el papel importante que deben jugar los propietarios forestales en la conservación y gestión de los bosques, pero lamentan que se haya quedado tan solo en buenas palabras. “Se trata de una estrategia desequilibrada que obstaculiza la multifuncionalidad de los bosques de la UE y cuestiona la gestión forestal sostenible existente y exitosa en la UE”.

En el análisis de la situación de los bosques europeos la Comisión reconoce el crecimiento de la superficie forestal por “procesos naturales, la forestación, la gestión sostenible y la restauración activa” pero, a pesar de ello, concluyen que “debe mejorarse considerablemente el estado de conservación de los bosques”.

 

chopera

Aunque existen diferencias entre los países, algo más del 60 % de los bosques europeos son de propiedad privada. Para sus representantes, “esta estrategia y sus objetivos solo pueden implementarse con un reconocimiento y respeto real de quienes han sido sus cuidadores durante generaciones y de sus derechos de propiedad. Lo que los propietarios de bosques necesitan es apoyo político, social y económico para su trabajo y esfuerzos, no una estrategia que genere aún más incertidumbre”.

Según estas tres asociaciones europeas, los propietarios ya expresaron en la campaña “Bienvenidos a mi bosque” que el cambio climático es el mayor desafío al que se enfrentan “y lo único seguro es la incertidumbre”. Y ponen como ejemplo de las diferencias entre las necesidades de los propietarios y lo aprobado en la Estrategia el hecho de que no exista “un capítulo específico sobre adaptación y mitigación al cambio climático ni sobre financiación, más allá de los servicios ambientales”.

Por eso, cuando la Comisión habla de multifuncionalidad los propietarios rechazan este término porque, en su opinión, “las acciones propuestas se centran principalmente en un aspecto de la sostenibilidad: el ambiental”.

Fanny-Pomme Langue, secretaria general de la Confederación Europea de Propietarios Forestales CEPF, en nombre de una coalición que incluye al European farmers and European Agri-Cooperatives Copa-Cogeca y el European Landowners Organization ELO, asegura que “el respaldo y la motivación de los propietarios forestales son cruciales para la implementación de cualquier idea y medida relacionada con los bosques. El texto adoptado no permite tal respaldo. Los propietarios de bosques ven su papel en el logro de los objetivos del Green Deal y quieren trabajar juntos para lograrlo, pero necesitan un marco político holístico que respalde su trabajo».

dehesa extremeña

Nuevos indicadores de gestión forestal sostenible

Critican los propietarios forestales la propuesta de la Comisión, no aclarada por los comisarios en la rueda de prensa tras su presentación, de “un sistema de certificación adicional más cercano a la naturaleza”, cuando ya existen dos sistemas ampliamente establecidos en todo el mundo que garantizan la sostenibilidad de la gestión forestal.

Y critican que la Comisión quiera crear nuevos indicadores y umbrales de gestión forestal de la UE, algo que, en su opinión, “pone en juego el proceso paneuropeo Forest Europe del que forma parte la UE”, y en el que se definen las políticas de protección y gestión sostenible de los bosques entre los 46 estados miembros y representantes de organizaciones ambientales, asociaciones de propietarios forestales, representantes de la industria forestal y de la comunidad científica.

Consideran que es como si se cuestionase toda la tradición de gestión forestal sostenible realizada en Europa desde hace generaciones y que ha dado lugar a que los bosques de la Unión Europea, en conjunto, sean los que más crecen en todo el mundo.

“La nueva propuesta legislativa para la observación, la presentación de informes y la recopilación de datos forestales de la UE anunciada en la estrategia y los planes estratégicos no solo cuestiona la competencia forestal de los Estados miembros, sino que también plantea muchas preguntas a los propietarios de bosques sobre el objetivo político final e implementación de dicha iniciativa”, aseguran los propietarios europeos.

La gran diversidad de bosques en la UE, reconocida por la propia Comisión, que tiene su reflejo en una gran diversidad de gestión y modelos de propiedad, y al principal desafío que es el cambio climático, “la estrategia responde con un enfoque bastante preceptivo y único para todos”. Para los propietarios este enfoque unitario “puede poner en riesgo la ordenación sostenible de los bosques, socavar los múltiples servicios para el medio ambiente y la sociedad y la contribución de los bosques para mitigar el cambio climático por una mayor carga regulatoria y menos fuentes de ingresos de la ordenación forestal”.

27
Jun
2021

 

Nadie discute que el papel de los bosques es fundamental en la mitigación del Cambio Climático y así se recoge en el Acuerdo de París en su Art.,5 nos dice que "...las partes deberían adoptar medidas para conservar y aumentar los sumideros...", incluidos los bosques para compensar las emisiones de los sectores contaminantes.

 

Quiero hacer dos comentarios sobre el papel de los bosques:

El primero es la necesidad de realizar trabajos silvícolas, pues con ello se consigue un aumento de la Diversidad, lo que implica el aumento de la productividad y un mayor crecimiento en diámetro de los árboles, al reducirse la competencia. Estos trabajos, generan empleo y ayudan a evitar incendios forestales, evitándose la desaparición instantánea de ese sumidero.

 

El segundo tema fundamental es el de las reforestaciones, pensadas y diseñadas, entre otras cosas, como futuros sumideros de CO2. Cualquier plantación o siembra debe ser diseñada para que arraigue y crezca lo antes posible, para empezar a fijar carbono. Para esto se necesita, fundamentalmente, que esa semilla o planta que vamos a colocar, se encuentre en un medio lo más afable posible, es decir, con un suelo preparado y que se haga en una época que facilite su agarre o germinación. A esto tenemos que añadir que esa planta o semilla sea de calidad y que se adopten medidas para evitar que la herbivoría acabe con lo que se introduce.

 

Esto que parece sencillo y lo es, puede ser engañosamente más fácil, cuando parecen bajo el mantra de la innovación, propuestas imaginativas pero que tienen pocos datos por detrás que los avalen como factibles. Porque no todo vale, por muchas ganas que tengamos de innovar, y de llenar nuestros cielos de drones y nuestros montes de árboles, y más en el mundo forestal, en el que los tiempos que manejamos, a nuestro pesar, son largos y poco podemos hacer para cambiarlos.

 

 

Si queremos tener bosques que sean sumideros de CO2, que se mejore nuestra Biodiversidad y proporcionen una rentabilidad a los propietarios, tendremos que hacer estos trabajos con empresas especializadas.

 

Todo esto se reduce a realizar gestión forestal seria y responsable, dando por hecho que esta es siempre sostenible y pensando que los bosques son una gran apuesta para luchar contra el Cambio Climático.

 

D. Valentín Gómez Mampaso.

Vicepresidente del Instituto de la Ingeniería de España.

Vicepresidente de la Asociación de Ingenieros de Montes.

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