Ecología, gestión y protección de la fauna silvestre

23
Jun
2019


Los pastores de la zona llevaban décadas hablando de ellos, pero hasta ahora los expertos no han empezado a estudiar esta subespecie, de la que ya han identificado 16 ejemplares.

 gatozorro1Uno de los ejemplares de gato zorro estudiado por los investigadores / PASCAL POCHARD-CASABIANCA / AFP

Mide 90 centímetros de la cabeza a la cola, sus orejas son anchas, sus bigotes cortos, su pelaje es grisáceo y en su larga cola destacan unas anillas de tono oscuro. Así es el ‘gato zorro’, la nueva subespecie de felino descubierta en Córcega.
Los pastores de la zona llevaban siglos hablando de este animal, pero no ha sido hasta ahora, tras más de una década estudiándolo, cuando las autoridades francesas de la Oficina Nacional de Caza y Vida Silvestre (ONCFS) han reconocido la subespecie y han solicitado mayor protección.
«Estamos ante una subespecie natural salvaje que se conocía pero no se había registrado ya que se trata de un animal extremadamente discreto, con modales nocturnos. Este es un descubrimiento extraordinario», comenta entusiasmado Pierre Benedetti, el Técnico Ambiental de ONCFS, a la agencia AFP.
«El análisis de su ADN lo distingue del gato montés europeo (Felis silvestris silvestris) y, a la vez, lo sitúa cerca del gato africano de bosque (Felis silvestris lybica), aunque su identidad exacta aún está por determinarse», añade el investigador responsable del hallazgo.
Por el momento se han identificado 16 ejemplares
Esta nueva subespecie salvaje habita en los bosques del municipio de Asco, situado en la zona francesa de la isla. En estos aislados parajes, los ‘gatos zorros’ vivirían lejos de la presencia del hombre. Hasta ahora, los investigadores han identificado a 16 ejemplares y analizado a 12 de estos, incluyendo una hembra.

 
gatozorro2Agentes de la ONCFS estudian un ejemplar de ‘gato zorro’ / PASCAL POCHARD-CASABIANCA

Los expertos explican que, si tenemos en cuenta su reproducción y dieta, este gato podría haber llegado a la isla durante la ‘segunda colonización humana’, que se remonta a 6.500 años antes de nuestra era. La subespecie, además, podría tener su origen en el Oriente Medio.
17/6/2019 | Redacción JyS

22
Jun
2019

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Se ha publicado en el BOE


A partir de ahora, estas especies serán objeto de una atención especial y requerirán de medidas de conservación activas
Entre las especies incluidas hay terrestres y marinas, desde una rara mariposa que solo habita en dos puntos de Aragón y Andalucía, hasta siete especies de coral, una tortuga marina, algunas especies de aves marinas o tres especies de tiburones
Se incluye a las poblaciones del lobo ibérico al sur del Duero en Castilla y León y Madrid en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial
El Boletín Oficial del Estado (BOE) publica hoy la Orden Ministerial por la que se modifica el anexo del Real Decreto 139/2011 que desarrolla el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y el Catálogo Español de Especies Amenazadas, para incluir en estos registros a 27 especies de fauna y flora amenazadas en España.
De esta forma, el Gobierno aumenta el nivel de protección legal de estas especies, tal y como se recoge en la ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad para aquellas especies de fauna y flora que, por su valor ecológico, singularidad, rareza, o grado de amenaza, o por estar incluidas en tratados internacionales o normas comunitarias, deben ser objeto de una atención especial y requerir medidas de conservación activas.
En este sentido, hay que destacar que la inclusión de una especie en este Listado y Catálogo obliga a las administraciones a realizar un seguimiento de su estado de conservación y de las amenazas que les afectan. Para las especies incluidas en el catálogo, además, se deben ejecutar planes concretos de actuación para su conservación o recuperación.
Entre estas nuevas 27 especies hay terrestres y marinas. En relación a las especies marinas, se incluyen en el Listado las poblaciones mediterráneas de la esponja negra, de siete especies de coral (el negro, el negro ramificado, negro anaranjado, negro mediterráneo, coral blanco duro y frágil y el coralito débil), dos de gorgonias (la abanico y la candelabro) y la madrépora mediterránea. Estos invertebrados revisten un alto interés ecológico pues a lo largo de los años sus grandes colonias forman complejos hábitats que son muy importantes como refugio de otras muchas especies marinas.
También se incluye en el Listado la tortuga marina olivácea, especie presente en las Islas Canarias y también citada en el Mediterráneo; la pardela cenicienta atlántica, ahora también en el Mediterráneo, y la población mediterránea del charrán bengalí.
Por su parte y siguiendo con las especies marinas, se incluye en el Catálogo “en peligro de extinción”, la nacra común, y en la categoría “Vulnerable”, las poblaciones canarias de tres especies de algas marinas (el mujo amarillo, rojo y negro), este último endémico de estas islas.
TRES ESPECIES DE TIBURONES
También se incluyen tres especies de tiburones: el angelote, el pez ángel y el angelote espinoso, todos ellos “en peligro de extinción”. Los angelotes son tiburones planos de hábitos nocturnos que se reproducen en las bahías y aguas someras de nuestras costas y se entierran en la arena. Prácticamente han desaparecido de nuestras aguas peninsulares y constituyen el segundo grupo de tiburones más amenazado del mundo. Las graves amenazas que sufren por el cambio climático, la destrucción de su hábitat, la contaminación o la pesca de arrastre ilegal justifican su protección especial.
Finalmente se incluye en el Catálogo en la categoría “Vulnerable”, el zifio de Cuvier, una especie de ballenato adaptado a vivir en grandes profundidades que ha sufrido una importante reducción poblacional en los últimos años, por lo que se hace necesario incrementar su protección.
En cuanto a las especies terrestres, se incluye en el Catálogo “en peligro de extinción” la mariposa azufrada ibérica, una rara mariposa exclusiva de España localizada únicamente en dos poblaciones pequeñas y aisladas (Los Monegros, Aragón y la Hoya de Baza, Andalucía); y la lagartija batueca, uno de los reptiles continentales más raros de Europa, de la cual se estima que no sobreviven más de 1.500 individuos y únicamente en Las Batuecas y la Peña de Francia (Salamanca-Cáceres). También se incluye en el Catálogo, pero en la categoría “vulnerable”, la lagartija leonesa.
En el grupo de los mamíferos, se incluye en el Catálogo en la categoría “vulnerable” el topillo de Cabrera, un roedor exclusivo de la Península Ibérica, que vive en prados bajos de hierbas y juncos, un tipo de hábitat en fuerte regresión por el aumento de la intensificación de la agricultura y la frecuente ubicación de infraestructuras.
LOBO AL SUR DEL DUERO, PROTECCIÓN ESPECIAL
Finalmente, con el fin de dar cumplimiento a lo dispuesto en la Directiva de Hábitats de la Unión Europea, se incluyen en el Listado todas las poblaciones del lobo ibérico existentes en España al sur del Duero.
En la Directiva Hábitats las poblaciones españolas de lobo se hallan incluidas en dos anexos, con dos regímenes de protección distintos, debido a su diferente estado de conservación: las situadas al norte del Duero en el anejo V (especies que pueden ser objeto de gestión); y las situadas al sur del Duero (Extremadura, Andalucía, Madrid, Castilla y León y Castilla-La Mancha), en el anejo IV (estrictamente protegidas).
Hasta la fecha solo las poblaciones del lobo al sur del río Duero de Extremadura, Andalucía y Castilla-La Mancha se hallaban incluidas en el Listado. Con la aprobación de esta orden ministerial todo el rango de distribución de la especie al sur del río Duero goza ya de protección especial.
Según el último censo del lobo en España, realizado en 2014 por el Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) y las comunidades autónomas, había alrededor de 300 manadas de lobos, lo que supone entre 2.000 y 2.500 lobos, distribuidos fundamentalmente por el norte del Duero, mientras que al sur se estimaron en 30 manadas.
El MITECO junto con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) y las comunidades autónomas trabajan activamente para promover la coexistencia de las actividades humanas y la conservación del lobo y otros carnívoros. Entre esas iniciativas estatales destaca la elaboración por parte del MITECO de un Catálogo de medidas preventivas destinadas a mitigar el conflicto entre el lobo y la ganadería extensiva. Por su parte, el MAPA dispone de un Plan de Seguros Agrarios que cubre las indemnizaciones por daños causados para aquellos ganaderos que hayan suscrito las correspondientes pólizas.
Fuente .- MITECO, 05/06/2019

11
May
2019

arrendajo
Hace 13.000 años, durante la última glaciación, según demuestran los descubrimientos paleopalinológicos (estudio de los restos vegetales que permanecen en estado fósil) las especies Quercus robur y Querqus petraea fueron desplazas por el hielo y acabaron confinadas en las regiones al sur de Europa. Al terminar el periodo glaciar, con el incremento de la temperatura y la retirada de los hielos a su actual ubicación, las plantas comenzaron su reconquista de los nuevos territorios. En solo 6.000 años los robles recolonizaron toda Europa hasta llegar a Escandinavia, este movimiento de recuperación de sus antiguos territorios supuso una velocidad de avance del bosque de 500 metros por año, cosa que parece difícil de conseguir a base de soltar bellotas y que estas cayeran en terreno propicio y germinaran. Pero gracias a recientes estudios de investigadores como Ehrenfried Pfeiffer, Alexis Ducousso o Remy Petit entre muchos otros, hoy sabemos que nuestros venerados robles recibieron la ayuda de algunos animales entre los que se encontraban roedores y córvidos, y de manera especial nuestro protagonista de este mes: el arrendajo (Garrulus glandarius).
El arrendajo es un ave omnívora que se alimenta, dependiendo la época del año, de distintos tipos de alimentos. Durante la primavera y el verano muestra unos hábitos fundamentalmente insectívoros, pues come grandes cantidades de orugas, lombrices, saltamontes, escarabajos y algunos frutos silvestres y cultivados, en época de cría además complementa su dieta con huevos y pollos de otras aves que les suministran las proteínas necesarias para la crianza de sus pollos. En otoño e invierno, cuando los invertebrados escasean, se incrementa el consumo de diferentes frutos, como castañas, bellotas, avellanas, escaramujos, etc. Y es precisamente en otoño cuando nuestro amigo comienza su función de jardinero porque es en este momento del año cuando los arrendajos se dedican a recolectar bellotas, su alimento favorito para el invierno, y almacenarlas para cuando escasee la comida, al igual que hacen muchos otros animales. Pero con la particularidad de que el arrendajo además de elegir las bellotas más sanas y maduras, seleccionando de esta forma las más ricas en reservas nutritivas y, por tanto, las más aptas para germinar, las siembra. Un arrendajo llega a recolectar entre 4 y 7 bellotas, en cada viaje, que transporta alojadas en su esófago y la última, generalmente la de mayor tamaño, suele llevarla en el pico. Una vez que tiene las bellotas recolectadas, las esconde de manera sistemática en lugares cercanos a su lugar de anidación. Su método para guardar sus reservar consiste en ocultarlas en huecos de árboles, rocas o enterrarlas en el suelo. Y es al enterrarlas en el suelo cuando nuestro protagonista siembra sin darse cuenta las próximas generaciones del bosque. Los arrendajos, al igual que todos los córvidos, posee una extraordinaria memoria que le permite recordar y encontrar todos los lugares donde ha escondido sus bellotas, incluso debajo de la nieve, siempre habrá algunas que no comerá o que germinará antes de que sea encontrada dando lugar a un nuevo plantón de la especie recolectada. Se ha calculado que cada individuo puede esconder cada otoño entre 3.000 y 7.000 bellotas. En caso de no hallar bellotas también pueden recolectar y de esta manera repoblar bosques con avellanas, castañas, nueces, hayucos o cualquier otro tipo de fruto que pueda almacenarse.

Y de esta forma se forja una estrecha alianza entre los arboles y las aves, los árboles les ofrecen alimento, protección y un lugar para instalar sus nidos y las aves les devuelven el favor contribuyendo a su reproducción y depredando también las orugas que atacan a las flores femeninas o las plántulas jóvenes.
El arrendajo también es conocido como el vigilante del bosque, es difícil entrar en un bosque sin escuchar el estridente y ronco sonido de alarma que emite para avisar a sus congéneres y ya de paso a todos los habitantes del bosque que hemos llegado.
El nombre del arrendajo proviene del español remedar, cuyo significado es imitar algo, hacerlo semejante a otra cosa. El nombre es el adecuado ya que los arrendajos son capaces de imitar los sonidos de otras aves, otros animales e incluso maquinas, bocinas o sonidos de teléfonos móviles. Esta habilidad la usa en beneficio propio muchas veces, como ejemplo podemos decir que cuando encuentra una fuente de alimento y no desea compartirla con otras aves imita el chillido del azor, del ratonero o el maullido de un gato y las otras aves al oír a su depredador huyen rápidamente del lugar.
Los arrendajos son muy parlanchines y fuera de la época de cría pueden verse, y sobre todo oírse, grupos de hasta 30 individuos. Esta característica de ser un ave ruidosa, aunque muy esquiva, junto a su preferencia por las bellotas hizo que Linneo le bautizara como Garrulus glandarius. Garrulus en latín se aplica a las aves que cantan mucho, gorjean o charlan; y glandarius significa perteneciente a las bellotas. Podríamos decir que Linneo ha decidido bautizarlo como el “Parlanchín bellotero”.
Sin embargo, a partir de mediados de abril, este año debido a la climatología igual antes, dejamos de oír a nuestros arrendajos ya que en cuanto empieza el celo su canto es más tenue y discreto. Llegando a desaparecer de los sonidos del bosque cuando los huevos están el nido.
En la Península es posible encontrar tres subespecies: Garrulus glandarius lusitanicus, que se extiende por el norte de Portugal hasta Galicia y las provincias occidentales de Castilla y León; Garrulus glandarius glandarius, repartida por el norte peninsular hasta los Pirineos occidentales; y Garrulus glandarius fasciatus, que contacta con la anterior y ocupa toda la franja mediterránea y el centro peninsular hasta alcanzar el oeste de la Península, donde gradualmente da paso a lusitanicus.
La gran amenaza para esta especie es la destrucción de los bosques y en especial los incendios forestales.
El arrendajo al igual que casi todas las aves forma parte del acervo cultural de los pueblos y por lo tanto es protagonista en muchas leyendas y dichos. Pero uno que me resulta especialmente gracioso es el nombre común que le otorgan en Pavías, provincia de Castellón, allí los arrendajos son conocidos como “valencianos” porque su grito de alarma se parece al típico “¡Cheee!” con que saludan en Valencia.
Espero que este artículo ayude conocer y apreciar la importante labor que esta hermosa ave realiza en la supervivencia de nuestros bosques.

Texto y fotografias:
Javier Munilla

Fuente laplazuela.net

Publicado: 11 Abril 2019

 

14
May
2019

Tener linces es lo mejor que le puede pasar a un coto para mantener a raya a otros depredadores. Lo dicen los estudios científicos y lo avala la experiencia de algunas fincas de caza en las que se han asentado. Jara y Sedal ha hablado con dos cazadores que gestionan cotos en los que los linces se han asentado para conocer su experiencia: «Es como tener un guarda gratis», aseguran.

lince                                                                Lince Ibérico. /Shutterstock

Tener linces en tu coto es lo mejor que te puede pasar si quieres mantener a raya a otros predadores. Esta circunstancia era algo desconocido hasta hace poco, pero recientes investigaciones han corroborado que el lince ‘manda’ cuando coexiste en el mismo territorio con el zorro, por ejemplo. El estudio Influencia del lince (Lynx pardinus) en los patrones de actividad circadiana del zorro (Vulpes vulpes), de Antón Álvarez Bermúdez, Germán Garrote y Ramón Pérez de Ayala, presentado en 2017 precisamente analizaba esta cuestión. Para desarrollarlo, los autores analizaron el comportamiento de los zorros en dos parcelas similares en la Finca Peñalajo, en Sierra Morena Oriental. En una de ellas había linces –reintroducidos en 2016–y en la otra su presencia era anecdótica.


Sus resultados confirmaron que, en la parcela en la que convivía con el lince, el zorro cambiaba sus horas de caza para evitar coincidir con el felino, aunque ello supusiera dejar de sincronizar su actividad con la del conejo, fuente de alimento para ambos. De esta manera, los raposos se veían obligados a aumentar sus horas de campeo por la noche y reducirla por el día, para evitar cruzarse con un lince.


Fuente: Jara y Sedal

16
Abr
2019

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Abundante hasta la mitad del siglo XX, es hoy la anátida más amenazada de Europa
En 2018, han criado entre 68 y 71 parejas en 13 humedales españoles, especialmente en Doñana y Trebujena (Cádiz), El Hondo (Alicante) y S’Albufera de Mallorca.
Los expertos y administraciones consideran clave mejorar las condiciones del hábitat de los humedales y el seguimiento detallado de individuos para conocer y eliminar las causas no naturales de mortalidad.
La cerceta pardilla, la anátida más amenazada de Europa, sigue mostrando un estado poblacional muy delicado y un elevado riesgo de extinción. Es la principal conclusión de la segunda reunión del grupo de trabajo de la especie, declarada en situación crítica en España por el Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) en 2018. En el encuentro, celebrado de Trebujena (Cádiz), representantes de las administraciones públicas, expertos, investigadores y entidades conservacionistas han acordado nuevas acciones de seguimiento de los ejemplares que crían en nuestro país, así como de tareas de vigilancia en los humedales que emplean. Entre otras, se ha decidido marcar ejemplares con emisores GPS para detectar posibles puntos negros de mortalidad no natural.

En 2018, criaron entre 68 y 71 parejas de cerceta pardilla en 13 humedales. La mayor cantidad de hembras reproductoras se registró en el bajo Guadalquivir, especialmente en el Espacio Natural de Doñana (Huelva-Sevilla), donde fueron detectadas 16, y en las marismas de Trebujena, donde se avistaron 12. Le siguieron las contabilizadas en los parques naturales de El Hondo (Alicante), con seis, y de S´Albufera de Mallorca (Islas Baleares) con entre cuatro y siete hembras reproductoras.

La tendencia mostrada en los últimos años es de leve incremento, aunque siempre en el marco de una situación poblacional muy preocupante y con un elevado riesgo de extinción. En 2017, criaron 60 parejas.

En su última reunión, el grupo de trabajo ha puesto de manifiesto la importancia de conocer los patrones de desplazamiento y causas de mortalidad de cerceta pardilla, dado que hasta la fecha no se dispone de datos precisos sobre el destino de los ejemplares que anualmente nacen en los humedales españoles. Por ello, se marcarán individuos con emisores GPS en las dos áreas más importantes (humedales alicantinos y entorno de Doñana) a lo largo de 2019, lo que contribuirá a detectar posibles puntos negros de mortalidad no natural.

En función de los datos obtenidos se acometerán medidas de vigilancia en humedales considerados clave no solo en la época de cría, sino en otoño e invierno, y se facilitarán acciones para mejorar la productividad y supervivencia de los pollos nacidos con la ayuda de cajas anidaderas y protección ante depredadores. Igualmente, se trabajará en reducir los efectos negativos producidos sobre la calidad ecológica de varios humedales por la presencia de especies exóticas invasoras, como la carpa.

Los participantes en el grupo de trabajo, que coordina el MITECO, también han considerado necesario profundizar en la coordinación a nivel estatal en la cría en cautividad de la especie para optimizar los recursos y el rendimiento de los centros en los que ya se reproduce. Actualmente, el centro de El Saler gestionado por la Generalitat Valenciana y la Cañada de los Pájaros en Sevilla disponen de un importante contingente de cercetas pardillas que crían en cautividad y que suponen un valioso reservorio para acometer las tareas de reforzamiento poblacional en distintos humedales con características apropiadas para esta ave. Estas acciones serán potenciadas gracias a la incorporación de nuevas áreas posibles de liberación de ejemplares en Castilla-La Mancha, que complementen los trabajos ya realizados en Andalucía, Comunitat Valenciana e Illes Balears.

RESTAURACIÓN DE HÁBITATS
Las tareas de restauración del hábitat en humedales también resultan esenciales, especialmente en aquellos enclaves donde la especie se reproduce. Así, por ejemplo, está en desarrollo una importante batería de medidas de adecuación para favorecer a la cerceta pardilla tanto en las marismas de Trebujena (Cádiz) como en humedales del sur de Alicante en el entorno del Parque Natural de El Hondo.
Las actuaciones en este ámbito son variadas y van desde la adquisición de humedales claves para la reproducción de la especie, y actualmente de titularidad privada, a la mejora de la gestión hidrológica para asegurar unas adecuadas calidad y cantidad de agua en varios humedales, o a la renaturalización de los procesos de inundación en distintas zonas de marisma eliminando barreras e infraestructuras existentes. El grado de ejecución de estas actuaciones está siendo satisfactorio respecto a las necesidades planteadas como prioritarias en 2017 en el marco del grupo de trabajo.

Para desarrollar todas estas medidas, las administraciones ambientales de las comunidades autónomas del área de distribución de la especie están destinando importantes recursos, con apoyo del MITECO y de asociaciones sectoriales, que se espera sean reforzados por la Comisión Europea a través del programa LIFE+. El papel de los centros de investigación es igualmente importante para evaluar la efectividad de las medidas aplicadas y para conocer los aspectos más importantes de la ecología de la cerceta pardilla.

UNA ESPECIE ABUNDANTE HASTA MEDIADOS DEL SIGLO XX
Abundante en los humedales costeros mediterráneos, y especialmente en Doñana, hasta mediados del siglo XX, la cerceta pardilla es hoy la especie de anátida más amenazada a nivel europeo. Su distribución en Europa está restringida a varias localidades mediterráneas concentradas principalmente en España.

Selecciona humedales de aguas someras y con buena calidad, con disponibilidad de macrófitos (plantas acuáticas) e invertebrados acuáticos de los que se alimenta, y que mantengan agua hasta bien entrado el verano dado que se reproduce en fechas relativamente tardías.

Distintos factores asociados a la reducción de la calidad de las aguas y la mortalidad no natural de la especie han hecho que sus poblaciones disminuyan drásticamente, hasta el punto de ser declarada en situación crítica en 2018 siguiendo los criterios establecidos en cumplimiento de la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y la Biodiversidad.

Fuente MITECO 03/04/2019

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