Ecología, gestión y protección de la fauna silvestre

27
Dic
2020

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Aunque muchas especies corren hoy peligro de extinción, otras, en cambio, están proliferando. Pero a fin de que las medidas de conservación tengan éxito, es preciso combinar un enfoque a largo plazo con los recursos necesarios y la voluntad política, tal como explica Remco van Merm, coordinador de fondos para la preservación de especies de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). 

Entrevista realizada por Agnès Bardon

¿Cuáles son las condiciones necesarias para que los esfuerzos orientados a frenar el declive o la desaparición de las especies amenazadas arrojen resultados positivos?

No existe una solución milagrosa para evitar las extinciones o lograr la recuperación de determinadas especies. El éxito de las medidas aplicadas depende de un conjunto de factores, en particular la biología de la especie en cuestión, los peligros que la amenazan, los factores sociales, etc. En realidad, es la combinación de diversos elementos lo que marca la diferencia entre los casos.

Por ejemplo, en el caso del rascón de Guam, un ave endémica de Oceanía que desde 1984 protagoniza un programa de cría en cautiverio, se necesitaron varios intentos de reintroducción para garantizar la implantación de una población autónoma en la isla Cocos, junto al extremo meridional de Guam, en el Océano Pacífico. Asimismo, fue preciso adoptar medidas para luchar contra una especie invasora, la serpiente arbórea marrón.

La última actualización de la Lista Roja muestra los buenos resultados obtenidos con la cotorra de la isla Mauricio y la trucha bacalao (Maccullochella macquariensis), un pez depredador de gran tamaño que vive en lagos y ríos de Nueva Gales del Sur (Australia). Desde 1973, la cotorra de Mauricio ha sido objeto de un programa de conservación. El incremento espectacular de su población registrado en los últimos años se debe en gran medida al seguimiento de la población silvestre, vinculado a un exitoso programa de cría en cautiverio que dio comienzo en 1993.

En el caso de la trucha bacalao, en el decenio de 1980 se puso en marcha un programa de reproducción para tratar de reintroducir la especie en el río Ovens, donde antaño había medrado. De 1997 a 2006, se soltaron ininterrumpidamente en el río alevines de trucha bacalao criados en viveros. El éxito del programa probablemente se debió a que los alevines y los ejemplares de un año de edad fueron reintroducidos en el río durante 10 años consecutivos, mientras que los programas a más corto plazo aplicados en pequeñas vías navegables han arrojado resultados menos positivos.  

Estos ejemplos indican que para lograr buenos resultados en materia de conservación es preciso emprender acciones a largo plazo y contar con la colaboración de diversos agentes.

¿Ocurre lo mismo en la conservación de las especies vegetales?

En principio, debería ser más fácil lograr el restablecimiento de una especie vegetal, siempre y cuando se aborden adecuadamente los factores que la amenazan. A menudo es preciso combinar la conservación in situ con cultivos que se realizan en otro lugar. Pero en los últimos años se han conseguido pocos éxitos en lo tocante a la conservación de plantas.   

Se han llevado a cabo esfuerzos prometedores para frenar el declive de árboles amenazados en los bosques de araucarias de Brasil, en particular el pino de Paraná (Araucaria angustifolia), una especie que se encuentra en peligro crítico. Pero, habida cuenta de longevidad media de estos árboles, habrá que esperar algunos años antes de evaluar la calidad de los resultados. 

¿Cuáles son los principales obstáculos que es preciso superar a fin de proteger a las especies amenazadas?

En primer lugar, es menester abordar los factores que amenazan a cada especie. Si no se logra suprimir o, al menos, reducir esas amenazas, cualquier medida que se adopte para aumentar la población de la especie tendría pocas probabilidades de éxito.

Uno de los obstáculos más importantes en materia de protección de especies es la carencia de recursos, tanto económicos como humanos. Otro escollo es la falta de voluntad política. A escala mundial, muy pocas veces se incorporan los objetivos de conservación de la diversidad biológica a los planes de ordenamiento territorial, lo que acarrea el deterioro y la fragmentación de hábitats importantes para las especies en peligro.

¿Sería posible reproducir en otros ámbitos los éxitos notorios obtenidos en materia de conservación?

Sí, esos buenos resultados son susceptibles de réplica, como lo demuestra cada día la actualización de la Lista Roja, que pone de relieve los éxitos notables alcanzados en distintas regiones del mundo.

Dicho esto, una solución que dé buenos resultados para una especie en determinado lugar no necesariamente va a producir los mismos efectos en un lugar distinto (por no hablar de una especie diferente), porque el éxito de las medidas de conservación depende también del contexto local, en particular de los valores culturales y las normas sociales. Esto se aprecia claramente en las situaciones donde existe un conflicto entre el ser humano y la fauna; por ejemplo, una solución que funcione bien para solucionar un conflicto entre el hombre y el elefante en determinado escenario podría no resultar apropiado en otro contexto.

¿El turismo siempre repercute negativamente sobre la conservación de las especies?

No necesariamente. En determinadas situaciones, el turismo puede incluso resultar positivo para la conservación. La UICN colabora con el Foro Económico Mundial para dar seguimiento a los índices de sostenibilidad de los viajes y la actividad turística. Además, la UICN ha publicado recomendaciones en materia de  Gestión del turismo y de los visitantes en áreas protegidas. El turismo puede coadyuvar a la conservación gracias a los réditos económicos que genera. Esos beneficios pueden y deben contribuir a la protección de las especies, en particular cuando la actividad turística depende de la salud de las poblaciones de animales salvajes y del buen estado de los hábitats naturales. 

Agnès Bardon

El Correo de la UNESCO

15
Dic
2020

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9 de diciembre 2020

Cataluña vive un declive progresivo y generalizado de su biodiversidad, según se desprende del informe ‘Estat de la Natura a Catalunya 2020’, la primera evaluación de la biodiversidad basada en la mejor evidencia científica disponible.

El documento pone en evidencia que las poblaciones de vertebrados (peces, reptiles, anfibios, aves y mamíferos) y de invertebrados (mariposas) sobre las que se tienen datos de seguimiento a largo plazo han perdido, en promedio, uno de cada cuatro individuos (un 25%) los últimos 18 años. La tendencia es la misma que escala global pero de menor intensidad que la registrada en alcance mundial, que llega a una reducción del 60% desde 1970.

El informe demuestra que la pérdida de biodiversidad en Cataluña no es igual en los diversos ambientes o hábitats: es de un 54% para las especies animales que viven en ríos, lagos y humedales, un 34% para las de ambientes agrícolas y prados y un 12% para las de bosques y matorrales. En el mar, los datos disponibles indican una situación también desfavorable, si bien los datos no son suficientemente completos.

Esta pérdida de animales en el territorio catalán está directamente relacionada con la alteración de sus hábitats. Los cambios en los usos del suelo y la explotación directa son los principales responsables, si bien el cambio climático y la llegada de especies exóticas invasoras tienen un impacto cada vez mayor. El motivo de fondo de esta tendencia es un modelo socioeconómico que intensifica la obtención de recursos en determinadas áreas y abandona otros que habían sido utilizadas de manera más sostenible.

El informe, un esfuerzo colectivo y basado en evidencias científicas

El informe Estat de la Natura a Catalunya 2020”  ha sido un encargo del Departamento de Territori i Sostenibilitat (DTES) al CTFC y al CREAF, que han elaborado el documento conjuntamente con el Instituto Catalán de Ornitología (ICO) y el Instituto de Ciencias del Mar (ICM) y con la colaboración de los servicios técnicos de la Dirección General de Políticas Ambientales y Medio Natural del propio Departamento.

Para hacerlo, se ha contado con la contribución y los datos de más de 40 entidades de investigación, universidades, administraciones, asociaciones privadas y ONGs y cientos de personas voluntarias agrupadas en proyectos de ciencia ciudadana.

Este informe es una obra colectiva y es el resultado del conocimiento generado por el país durante décadas. En Cataluña, se dispone de algunos documentos relevantes para comprender la forma en que nuestra sociedad está incidiendo sobre la biodiversidad. Naturaleza, uso o abuso ? Libro blanco de la gestión de la naturaleza en los Países Catalanes (1976, 1988 y 2018-2019) o el Informe sobre el Estado y las tendencias del medio natural en Cataluña (2010) del Instituto de Estudios Catalanes forman parte de este legado. Pero también hay que tener presente el esfuerzo de análisis colectivo que se ha hecho en los últimos años y que ya se ha comentado en el marco del informe de la Plataforma Intergubernamental sobre la Biodiversidad y los servicios ecosistémicos de Naciones Unidas (IPBES) o en la evaluación sexenales del cumplimiento de las directivas Hábitats y Aves que encarga la Generalidad de Cataluña.

El informe pone Cataluña al nivel países más avanzados

Este informe entronca con informes de alcance internacional y europeo, como los que evalúan el cumplimiento de los objetivos de Aichi, el Living Planet Index 2020, el State of Nature EU o de otros a escala regional y los aterriza en Cataluña. Permite poner en contexto la situación particular de nuestro país y nos sitúa al mismo nivel de los países más avanzados en términos de identificación de prioridades de conservación.

Este trabajo llega en el momento oportuno para que a principios del 2021 está previsto que los gobiernos del mundo y las instituciones interesadas en la conservación de la naturaleza, en la Conferencia de las Partes de la Convención sobre Diversidad Biológica, hagan balance de resultados del último decenio y establezcan lo que ha venido a llamar la estrategia post 2020. Es un momento adecuado para que también Cataluña haga balance de la situación y pueda participar, con conocimiento de causa, de estos debates.

El informe, carta de presentación del futuro Observatorio del patrimonio natural y la biodiversidad

Los resultados de este informe avalan la necesidad de desplegar una política ambiciosa y efectiva de conservación del medio natural y la biodiversidad. En cierto modo justifica las apuestas que ha hecho el Gobierno los últimos tres años, entre las que la aprobación de una Estrategia del patrimonio natural y la biodiversidad, la creación de la Agencia de la Naturaleza de Cataluña o el despliegue de un fondo económico específico para las políticas del medio natural.

De hecho, el informe quiere ser el inicio de la evaluación del desarrollo de la Estrategia del Patrimonio Natural y la Biodiversidad 2030. Además, el informe recoge algunas de las acciones concretas que se han llevado a cabo en Cataluña para revertir la pérdida de biodiversidad. Por ejemplo, proteger espacios naturales a través de la Red de Espacios Protegidos de Cataluña, o crear planes y acciones de conservación de especies amenazadas. Estas y otras acciones han permitido mitigar la pérdida de biodiversidad y recuperar las poblaciones de algunas especies fuertemente amenazadas como es el caso de la nutria, el oso pardo o el cernícalo primilla entre otros.

El informe es también el embrión y la carta de presentación del Observatorio del patrimonio natural y la biodiversidad, un proyecto del Gobierno que busca crear un espacio de colaboración entre la Generalidad de Cataluña, otras administraciones, centros de investigación, universidades y los entes y entidades dedicadas al estudio del medio natural para generar conocimiento en el ámbito de las políticas de naturaleza. El objetivo final es que las políticas de conservación de la naturaleza estén fundamentadas en indicadores cuantificables y en evidencias científicas.

El Observatorio, que se espera que sea una realidad en 2021, quiere ser el ente de referencia para la obtención, integración, tratamiento, accesibilidad y difusión de la información sobre el patrimonio natural en Cataluña. No se concibe como un centro de documentación ni un repositorio de información, sino como un espacio de generación de conocimiento orientado a la toma de decisiones. Desde un primer momento debe tratar de dar respuestas, porque sólo buscando respuestas será posible construir el sistema de información que necesitamos.

Un indicador global de Naciones Unidas

Para hacer el diagnóstico de la biodiversidad en Cataluña se ha adaptado al contexto de este territorio el Living Planet Index (LPI), un indicador global empleado por Naciones Unidas para hacer el seguimiento de la biodiversidad en el planeta, que de momento se basa sólo en información sobre los animales vertebrados. En el caso de Cataluña, como han hecho otros países europeos, se ha añadido información de invertebrados (sólo mariposas). El LPI-Cat ha calculado a partir de los datos de tendencias de 321 especies incluidas en 7 programas de seguimiento a gran escala ya largo plazo que Cataluña tiene activos actualmente.

Más bosque pero poco maduro

Cataluña es un país cada vez más forestal. Sin embargo, este aumento de superficie forestal no responde a un incremento de la mejora de la biodiversidad. El exceso de bosques jóvenes sin una gestión forestal orientada a acelerar la sucesión ecológica y la falta de bosques maduros hace que no se registren mejoras importantes en las especies de animales de ambientes forestales. En Cataluña, en una escala de madurez del 1 al 10, los bosques han pasado de tener un grado de 1’8 a 2’3, es un dato positivo pero insuficiente, ya que para alcanzar un buen grado de madurez y crear ecosistemas complejos con gran biodiversidad los bosques necesitan cientos de años. De hecho, el informe concluye que las especies de animales más asociadas al bosque se han mantenido bastante estables, mientras que las especies propias de matorrales han sufrido un descenso constante y muy pronunciada, sobre todo en el caso de las mariposas propias de matorrales , que han disminuido un 57% desde 1995. Esto es fruto del abandono continuado de muchos prados y cultivos, que ha hecho que la mayor parte de la superficie que ocupaban estos espacios haya sido sustituida, primero por matorrales, y ahora por bosques en crecimiento.

El valor de la agricultura sostenible

Las poblaciones de animales que viven en prados y ambientes agrícolas han perdido un 34% de sus individuos en poco menos de veinte años. Las especies más afectadas de las que se dispone de datos a largo plazo son los aves esteparias, que dependen de las tierras de secano y de los campos en barbecho, y las mariposas diurnas de prados y pastos, que han caído un 71%. Para revertir esta tendencia el informe recoge la importancia de mantener y recuperar los pastos, las prácticas agrícolas y ganaderas tradicionales, los márgenes de los cultivos y los barbechos, etc. Un conjunto de acciones capaces de crear microhábitats vitales para conservar la biodiversidad.

Las zonas agrícolas están inmersas desde hace décadas en un proceso dual en Cataluña: por un lado sufren el abandono de los terrenos menos productivos o abruptos y, por otro, la intensificación de la agricultura en las áreas más productivas y planas. Las cifras que recoge el informe indican que el consumo de fitosanitarios ha doblado en 13 años y la riqueza de plantas arvenses en campos de cereal (a menudo bautizadas como malas hierbas) ha caído un 50% en las últimas décadas.

En el contexto de intensificación agrícola se hace patente que determinadas prácticas asociadas a la agricultura ecológica son beneficiosas, porque evitan el uso de fitosanitarios de síntesis industriales y de fertilizantes químicos y utilizan técnicas de rotación de cultivos anuales más diversos. Actualmente el terreno explotado con prácticas de agricultura ecológica (excepto prados, pastos y forrajes), si bien está en fuerte expansión en Cataluña, con más de más de 61.000 hectáreas, aunque representa sólo el 7,1% del total de superficie cultivada en el país.

Exceso de presión humana a los ríos

La actividad humana afecta gravemente a los ríos de Cataluña y, por tanto, es donde la biodiversidad está sufriendo las consecuencias más críticas. Se observa una regresión clara de las poblaciones de animales a los ríos y lagos, que han perdido el 50% de sus individuos los últimos veinte años. Además, casi el 80% de las especies evaluadas presenta un estado de conservación desfavorable, especialmente los peces autóctonos que han perdido 9 de cada 10 individuos, debido, principalmente de la presión de los peces exóticos. Actualmente se encuentran especies exóticas invasoras en el 64% de los cursos fluviales y en el 73% de las zonas húmedas.

Aparte de las especies exóticas, las aguas continentales han sufrido los efectos de las captaciones, la contaminación y la artificialización que afecta a más de la mitad de los ríos de Cataluña, con empleo de llanuras aluviales y cauces, y con la consiguiente pérdida de riberas y los hábitats que las ocupan.

A pesar de que las aguas residuales urbanas, agrícolas e industriales contaminan aún el 45% de los cursos fluviales, el Plan de Saneamiento de Cataluña ha mejorado sustancialmente la calidad del agua de muchos ríos en los últimos 40 años. Estas mejoras aún no tienen una repercusión directa en la mejora de la biodiversidad debido a la inercia de los sistemas biológicos, pero se detectan ya algunos indicadores positivos, como la presencia cada vez mayor de invertebrados acuáticos. Esta mejora se aprecia incluso en ríos como el Llobregat, expuesto a múltiples impactos humanos, donde se ha visto el regreso de un animal emblemático como la nutria.

Un mar diverso pero desconocido

El documento de diagnóstico pone en evidencia la riqueza de la biodiversidad marina en Cataluña, pero falta información básica sobre su estado para garantizar su conservación.

El Mediterráneo acoge una elevada biodiversidad marina: en menos del 1% de la superficie marina del planeta se encuentra un 10% de todas las especies marinas, de las cuales un 30% son endémicas. Ahora bien, la sobrepesca, la presión demográfica en la costa y el cambio climático están teniendo impactos cada vez más importantes sobre los ambientes marinos de las costas catalanas. En el caso de la pesca, el informe apunta que, a nivel mundial, el 33,1% de los peces de interés comercial están siendo sobreexplotados, y que en el Mediterráneo esto también afecta a otras especies de interés comercial como las gambas y los cefalópodos. Asimismo, técnicas de pesca como el arrastre empobrecen el fondo marino y atrapan especies amenazadas de forma accidental. Es el caso de algunos peces cartilaginosos (en Cataluña el 65% de los tiburones y el 42% de las rayas ya están consideradas en peligro de extinción), tortugas y pájaros (sobre todo las pardelas). El informe destaca la importancia de las reservas marinas para la recuperación de muchas especies, poniendo de ejemplo la Reserva Natural Parcial marina de las Medes, donde han aumentado las poblaciones de peces, sobre todo dentro de la reserva, pero también a la área periférica.

Por otra parte, se constata que el cambio climático está teniendo efectos evidentes en el medio marino catalán, con las proliferaciones de especies asociadas al calentamiento del agua, tales como algunas medusas y algas filamentosas, y la recurrencia de ondas de calor marinas, que están provocando episodios cada vez más frecuentes de mortalidad masiva de diferentes especies. Estos episodios menudo afectan especies con interés comercial, como es el caso del mejillón en el Delta del Ebro.

Cataluña, territorio clave en materia de conservación

En Cataluña viven 173 especies que están consideradas en riesgo de extinción en el planeta, de las cuales más del 10% de los peces, anfibios y reptiles. Y, al mismo tiempo, el territorio catalán acoge 245 especies y 99 hábitats de interés comunitario, incluidos en las directivas europeas de protección de la naturaleza (Directiva Hábitats y Directiva Aves). El caso de los pájaros es especialmente destacable, ya que en Cataluña se encuentran hasta 89 especies de aves de interés comunitario de presencia regular, que representan el 44% de los pájaros incluidos en la Directiva Aves, en tan sólo el 0,7% de la superficie total de la Unión Europea. Sin embargo, en diciembre se publicaron los resultados catalanes que se incluyen en el seguimiento de estas directivas y que apuntaban a que Cataluña debía fortalecer las políticas de conservación de la biodiversidad para que el 75% de las especies y el 58% los hábitats de interés comunitario presentaban un estado de conservación desfavorable.

Anna Ramon Revilla Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Responsable de comunicación en el CREAF.

25
Nov
2020

 

Alrededor de 4.500 especies se pueden ver amenazadas por el cambio en el régimen del fuego

Que el fuego ha modificado los ecosistemas de la Tierra desde el comienzo de la vida en ella es una evidencia que nadie discute. El fuego es fuente de biodiversidad, pero el fuego ha cambiado. Ahora sabemos que su relación con factores antrópicos como el cambio climático, el uso del suelo y las especies invasoras están cambiando la naturaleza de la actividad del fuego y sus impactos. Un estudio de 27 investigadores de 17 centros de investigación de Australia, Canada, España, Estados Unidos, Irlanda, Portugal, Reino Unido y Sudáfrica concluye que alrededor de 4.500 especies se verán amenazadas por la modificación de los regímenes de incendios.

 

incendiosturias

El estudio ha analizado el efecto del fuego en 30.000 especies terrestres y de agua dulce clasificadas como amenazadas de extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN). Su conclusión más llamativa es que el 15 % de ellas se verá amenazada por el cambio en el régimen del fuego. “El cambio climático, el cambio del uso del suelo por el abandono de tierras agrícolas y la recuperación de bosques, por ejemplo, y las especies invasoras, que han cambiado la tipología del combustible, han modificado también la tipología y el régimen del fuego y esto tendrá consecuencias directas para muchas especies adaptadas a él”, señala Lluis Brotons, del Centro Tecnológico y Forestal de Cataluña CTFC, que junto con el CREAF han participado en esta investigación.

Es decir, el fuego es causa y efecto al mismo tiempo, “juega una doble partida, por un lado es una consecuencia de esta aceleración y, por otro, contribuye a potenciarla. Es difícil saber cuál es el peso exacto de cada factor de cambio pero lo cierto es que los factores se potencian, el fuego cambia y tiene efectos directos sobre la biodiversidad”, afirma Lluis Brotons.

Señala el artículo publicado en la revista Science que estos cambios pueden suponer aumentos en la actividad de fuego, que amenazan a especies poco adaptadas, o la disminución de esta actividad, que conlleva una reducción de hábitats clave para muchas especies. Asegurar el patrón, cantidad y temporalidad del fuego puede ser clave para conservar la biodiversidad directamente relacionada con él.

Los cambios en la actividad del fuego amenazan la biodiversidad en hábitats y reinos biogeográficos en todo el mundo. Es en la sabana africana donde proporcionalmente más puede afectar el cambio de régimen del fuego, hasta a un 27 % de las especies amenazadas, según los investigadores. La lista continúa con las especies de las praderas con un 25 % de sus especies amenazadas que se verán afectadas; al igual que las zonas rocosas y los matorrales, también con un 25 %. Mientras que en los bosques el 19 % de sus especies amenazadas se verán afectadas por el cambio en la tipología y periodicidad del fuego.

“Tenemos nuevos regímenes de fuego que nos provocan una gran incertidumbre de cómo van a condicionar los ecosistemas. Tenemos una serie de retos para integrar la gestión de los espacios naturales protegidos con el uso del fuego. No es un problema solo del enp, lo es principalmente del territorio que está alrededor de ese espacio: qué clase de gestión hacemos del paisaje, cómo incorporamos la ciencia y la actividad humana”, indica Lluis Brotons.

Especies tropicales no adaptadas al fuego se verán seriamente afectadas incluso por fuegos de baja intensidad o incendios poco severos. En la zona mediterránea, el pino carrasco, muy adaptado al fuego, se ve seriamente afectado en su regeneración natural si disminuye la periodicidad de los incendios y sufre otro antes de que el regenerado esté maduro. O en los puntos calientes de biodiversidad de Sudáfrica, por ejemplo, especies adaptadas al fuego cada 10 o 15 años se verán afectadas porque “por el cambio climático los fuegos son cada vez más frecuentes, las piñas no están maduras y no pueden germinar tras incendio. No es solo un problema de periodicidad, lo es también de intensidad. Se observa el cambio de incendios de baja intensidad a una alta severidad”.

Retos y propuestas de amortiguación

El trabajo, después de examinar 30.000 especies y de analizar las causas del cambio en el régimen del fuego, plantea una serie de retos y de propuestas de amortiguación de esos cambios y sus efectos como la pérdida de biodiversidad.

En primer lugar, proponen “gestionar activamente el fuego”, utilizarlo como herramienta de gestión adaptada a las especies y ecosistemas. Se trataría de garantizar “la cantidad, el patrón y el momento adecuado para aplicar el fuego en paisajes que lo necesitan y a la inversa”, señala el CTFC en su comunicado. “Las secuoyas en Estados Unidos son un ejemplo evidente de la necesidad de un uso muy concreto del fuego, mediante quemas prescritas a su alrededor”, recuerda Brotons.

En segundo lugar, proponen centrarse en ecosistemas completos y no sólo en el fuego. Es decir, se debe analizar y comprender las causas de la variación del fuego para poder gestionarlas, no es solo cuestión de la gestión del fuego. “Un ejemplo sería la introducción de herbívoros en un determinado medio natural. Esto cambiaría la vegetación y posteriormente el régimen de incendios”.

En tercer lugar, el análisis incorpora un nivel algo más complejo: los funcionamientos sociales, el papel del ser humano en estos cambios. La economía, los usos sociales, la gestión del paisaje, la actividad humana compatible con el régimen del fuego. En este sentido, promueven la creación de paisajes “que beneficien a las personas porque crean oportunidades para equilibrar la biodiversidad”, algo que han demostrado desde hace miles de años diferentes culturas indígenas en numerosas partes del mundo.

Nos hemos ido de la naturaleza, incluso hemos tenido una visión de la conservación que separaba al ser humano y la naturaleza. Está demostrado que esa interacción ha tenido muchas posibilidades durante miles de años. Es necesario recuperar la presencia humana y su actividad, especialmente en esos espacios naturales protegidos”.

Lluis pone el ejemplo del águila perdicera para explicar la relación entre el fuego y la biodiversidad. “El cambio de régimen del fuego ha perjudicado a esta especie tan emblemática del arco mediterráneo. Menos incendios y más separados en el tiempo provocan menos zonas abiertas, el tipo de terreno que necesita el águila perdicera para cazar. En algunos lugares ya se están haciendo quemas prescritas cerca de los nidos para favorecer esas zonas abiertas”.

Pero el fuego bueno, la herramienta útil que puede servir al hombre para proteger la biodiversidad que ayudó a crear, es un gran desconocido social. Los prejuicios acompañan a la palabra fuego. “Socialmente es un concepto negativo, no solo como técnica de combate frente a incendios, sino, sobre todo, como aliado de la biodiversidad. El fuego favorece algunos servicios ecosistémicos y ahí hay que hacer un grandísimo esfuerzo para transmitírselo 

11
Dic
2020

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Baleares se ha convertido en el primer territorio europeo que logra declarar erradicada la avispa asiática, según ha anunciado este jueves en una rueda de prensa el conseller de Medio Ambiente y Territorio del Govern, Miquel Mir.

"Es una noticia excepcional para la biodiversidad del archipiélago y confirma que esta tierra cuenta con un personal técnico y científico de primer orden capaz de hacer frente a los mayores retos que nos plantea la emergencia climática", ha asegurado Mir.

El último nido de esta especie en Mallorca, única isla del archipiélago donde se había detectado, se localizó en julio de 2018. Desde entonces, a pesar de que se ha mantenido el esfuerzo de trampeo, no se ha podido confirmar la presencia de esta especie invasora en la isla. En total, se han localizado y destruido 32 nidos y se han capturado 89 ejemplares.

Mir ha agradecido "el gran esfuerzo y la tarea ingente de coordinación" de todos los actores implicados: el servicio de Protección de Especies, los Agentes de Medio ambiente, el Consorcio para la Recuperación de la Fauna de Baleares (Cofib), la Universitat de les Illes Balears (UIB), el 112 , la Diputación de Guipúzcoa y su cuerpo de Bomberos, los Agentes Forestales de Girona, los ayuntamientos afectados y varias asociaciones de apicultores y cazadores. Además, ha subrayado "la gran relevancia de la participación ciudadana en este gran éxito colectivo".

En este sentido, ha destacado que buena parte de los avisos que han permitido localizar nidos han procedido de la ciudadanía. Así, organismos como el 112, el Cofib o la aplicación Vespapp (desarrollada por la UIB), han sido clave también en la erradicación de la especie. La doctora en Biología de la UIB Mar Leza ha explicado, durante la rueda de prensa de este jueves, que a través de la aplicación se han recibido unos 1.200 avisos.

Por su parte, el jefe del servicio de Protección de especies, Iván Ramos, ha destacado que entre los motivos por los cuales se puede explicar este éxito se encuentra la actuación de manera casi inmediata desde la detección de la especie, en 2015, en la zona del mirador de ses Barques, en Sóller.

ESTRATEGIA PARA SU ERRADICACIÓN

La estrategia trazada se ha orientado a detectar y retirar todos los nidos y la eliminación se ha ejecutado, principalmente, por la noche para garantizar que todos los ejemplares se encontraran en su interior.  Para ello se colocaron trampas para seguir a las avispas al descubrir que cuando encontraban alimento volaban en línea recta hasta su hogar.

Iván Ramos, jefe del servicio balear de Protección de Especies, explicó que se usaron trozos de pescado para atraer a las avispas obreras. Luego revisaban las trampas cada semana. Si había caído algún ejemplar, pasaban a seguirlas para detectar el nido.

Las avispas cogían un trozo del pescado y lo llevaban al nido para alimentar a las larvas. Los investigadores seguían sus vuelos hasta dar con el nido.

Ramos también ha citado, como factor clave, el trampeo de primavera, que ha permitido la eliminación de reinas fundadoras evitando una mayor expansión de la especie. Finalmente, ha citado la insularidad como factor clave a favor de la erradicación de la especie, evitando así entradas continuas como sucede en el resto del Estado.

Por su parte, la técnica del Cofib, Gabriela Picó, ha recordado que los trabajos de campo se han podido desarrollar gracias a la financiación aportada por el Fondo de Garantía Agraria y Pesquera (Fogaiba) a través del Programa de Desarrollo Rural (PDR). Para enfrentarse a la presencia de esta especie, hasta entonces desconocida, se desarrollaron tres protocolos: uno de trampeo, uno para la búsqueda de nidos y un último para la retirada de esos nidos.

La avispa asiática se introdujo en Francia en 2004 y supuso la primera invasión exitosa de una avispa en Europa. En España, se detectó por primera vez en 2010, concretamente en la localidad navarra de Amaiur. En octubre de 2015 se confirmó su presencia en Mallorca y se retiró un nido en Sóller.

10
Nov
2020

 

Date:

November 6, 2020

Source:

University of Cambridge

Summary:

Mammals, birds and amphibians worldwide have lost on average 18% of their natural habitat range as a result of changes in land use and climate change, a new study has found. In a worst-case scenario this loss could increase to 23% over the next 80 years

Para leer  pincha abajo

https://www.sciencedaily.com/releases/2020/11/201106093027.htm

 

Fuente Sciencedaily

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