Ecología, gestión y protección de la fauna silvestre

03
Nov
2022

jabalíes 1

Los científicos pronostican que, en tres años, el número de jabalíes en nuestro país podría llegar a duplicarse. ¿Podrán nuestros montes soportar tales densidades? Nuestros expertos buscan la respuesta.

En los últimos meses y años está aumentando el número de noticias relacionadas con avistamientos e incidentes con jabalíes (Sus scrofa) en lugares poco habituales. Existen referencias científicas que avalan cambios de comportamiento de una especie que cuenta con una elevada capacidad de adaptación que están provocando que cada vez se encuentren en espacios humanizados.

Estos cambios se relacionan además con la respuesta a otra de las preguntas que nos hemos planteado: ¿por qué en los últimos años se está produciendo un incremento notable en sus poblaciones en todo el continente europeo que, en algunos entornos, es casi exponencial? Y ahora, la más compleja de todas: ¿cuántos hay? Evidentemente, resulta complicado ofrecer una cifra de referencia, pero una reciente publicación científica del mes de marzo de este mismo año (Pascual-Rico et al, 2022), apunta a que en la Península Ibérica podríamos contar con una densidad media de 6,0 (±5,1) jabalíes por kilómetro cuadrado.

Teniendo en cuenta que España cuenta con, aproximadamente, medio millón de kilómetros cuadrados de superficie, podríamos estimar una población aproximada de jabalíes en nuestro país de alrededor de tres millones de ejemplares. Si consideramos que, dentro de la superficie total del país, en torno a un tercio de la misma incluye territorios no habitables, vías de comunicación, núcleos urbanos, accidentes geográficos… podríamos dar como cifra más cercana a la realidad la presencia de un millón de jabalíes en el territorio español.

Una cifra que se aproxima a las ofrecidas por centros de referencia como el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC-CSIC), por lo que podría acercarse mucho a la realidad. Además, el IREC ha advertido recientemente de que, a pesar de que se cazan unos 400.000 ejemplares al año, la población presenta una tendencia creciente y se estima que en 2025 podríamos alcanzar la cifra de dos millones. Estos datos indican que ya en el momento actual es una especie abundante o sobreabundante en buena parte del territorio español, por lo que, si alcanza la cifra estimada para el año 2025, los problemas asociados van a ser muy relevantes.

 ¿Qué consecuencias tiene una población tan abundante?

No son pocos los impactos de una población sobreabundante y creciente de jabalíes, desde diferentes puntos de vista. Impacto social asociado a la presencia de jabalíes en zonas habitadas supone un riesgo directo y creciente para las personas, hasta el punto de que podamos tener que lamentar algún incidente grave en los próximos meses.

Todo ello se agrava aún más por el desconocimiento creciente de la población urbana sobre el medio natural, hasta considerar a especies como el jabalí, como una simpática mascota, con un exceso de confianza que no debería ser asumido. En este punto tampoco debemos olvidar el incremento de accidentes de tráfico causados por especies silvestres, entre las que destaca el jabalí como uno de los protagonistas principales, con consecuencias muchas veces muy graves para los conductores.

El impacto ambiental se produce porque el jabalí es una especie que, como comentábamos, cuenta con escasos depredadores pero, por el contrario, puede llegar a ser muy voraz con otras, por su carácter omnívoro. Así, en zonas donde el jabalí abunda, otras como la perdiz roja, caen hasta casi desaparecer. No sólo ésta se ve afectada, también otras muchas aves nidificantes en suelo, algunas, como el propio urogallo cantábrico, al filo de la desaparición. También liebres y conejos se ven afectados. En cotos donde el jabalí aumenta es habitual que la caza menor sea cada vez más escasa. Además, provoca desequilibrios que acaban por desplazar a otras especies más débiles, como el corzo.

Daños económicos y sanitarios

Otra consecuencia importante es el impacto económico. Por un lado, de los efectos causados por los accidentes de tráfico que antes apuntábamos y, por otro, por el impacto en cultivos agrícolas donde es capaz de provocar pérdidas muy importantes cuando las densidades son elevadas. Por otro lado, aunque se la considera una especie resistente a las enfermedades cuenta con amenazas sanitarias muy relevantes.

En el norte y este de Europa la peste porcina africana está provocando un elevado impacto en sus poblaciones silvestres que en algunos territorios corren el riesgo de llegar al colapso. Pero, además, la presencia de esta enfermedad implica un elevado riesgo para las explotaciones ganaderas de porcino y supone restricciones al movimiento pecuario que generan importantes pérdidas económicas a los países afectados.

Por suerte, España es un país libre de peste porcina africana, pero es evidente que el crecimiento exponencial de sus poblaciones incrementan de forma directa el riesgo de aparición de brotes que podrían ser especialmente dramáticos teniendo en cuenta el impacto que podrían generar especialmente en el porcino ibérico criado en condiciones extensivas.

Por otro lado, contamos con la tuberculosis, donde el jabalí juega un papel fundamental en el mantenimiento de los ciclos silvestres de la enfermedad y compromete el estatus sanitario de la cabaña ganadera bovina, además de las repercusiones directas sobre la especie ya mencionadas. También podemos citar otras  como la enfermedad de Aujezsky o pseudorrabia que puede afectar a los perros provocando su muerte casi de forma irremediable o la triquinelosis, con una tendencia creciente de la mano del aumento de la densidad de las poblaciones.

La caza, la mejor gestión

Por la biología de la especie, la ausencia de depredadores y su gran capacidad de adaptación son escasos los recursos que existen para la gestión eficaz de la especie que, prácticamente, se basan en un aprovechamiento cinegético bien planificado y adaptado a las condiciones de cada territorio. Se han llevado a cabo intentos de control poblacional mediante tratamientos hormonales o captura y esterilización de ejemplares, sin embargo, su elevado coste y su eficacia limitada, además de los riesgos inherentes al uso de sustancias hormonales en el medio natural, hacen compleja su aplicación generalizada.

Diferentes autores avalan la caza como la herramienta más eficaz y casi única para el control de las poblaciones de jabalíes: los cazadores resultan aliados indispensables para conseguir ese control y mantener el equilibrio de los ecosistemas. A pesar de ello, son cada vez más las trabas administrativas y legales, que provocan incluso que los cazadores se planteen dejar de ejercer la actividad como, al cierre de esta edición, estamos viviendo en Cataluña. Lamentablemente, es probable que sólo de ese modo la población y, en especial, la urbana, se dé cuenta de la importancia de la caza como herramienta de gestión y aliada de la conservación del medio natural. ¡Estaremos atentos!

Jara y Sedal

19
Oct
2022

Science Daily thumb

Fecha: octubre 12, 2022

Fuente: Universidad de Washington

Resumen:

Un nuevo estudio muestra que perder un grupo particular de animales en peligro de extinción, aquellos que comen frutas y ayudan a dispersar las semillas de árboles y otras plantas, podría interrumpir gravemente las redes de dispersión de semillas en el Bosque Atlántico, un tramo cada vez menor de bosque tropical y un punto crítico de biodiversidad en la costa de Brasil.   

HISTORIA COMPLETA

Un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de Washington muestra que perder un grupo particular de animales en peligro de extinción, aquellos que comen frutas y ayudan a dispersar las semillas de árboles y otras plantas, podría interrumpir gravemente las redes de dispersión de semillas en el Bosque Atlántico, un tramo cada vez menor de bosque tropical y un punto crítico de biodiversidad en la costa de Brasil.

Los hallazgos, publicados el 12 de octubre en Proceedings of the Royal Society B, indican que un gran número de especies de plantas en el Bosque Atlántico actual dependen de frugívoros en peligro de extinción, el término científico para los animales que comen principalmente frutas, para ayudar a dispersar sus semillas por todo el bosque. Como resultado, perder a esos frugívoros en peligro de extinción dejaría a una alta proporción de plantas sin un medio efectivo para dispersarse y regenerarse, poniendo en peligro estas plantas, reduciendo la diversidad en el Bosque Atlántico y paralizando partes críticas de este ecosistema.

"Los bosques tropicales contienen esta increíble diversidad de árboles", dijo la autora principal Therese Lamperty, investigadora postdoctoral de la Universidad de Washington en biología. "Uno de los principales procesos que utilizan los bosques para mantener esta diversidad es la dispersión. Si no estás disperso, estás en una multitud de árboles que son como tú, todos compitiendo por los recursos. Y hay muchos enemigos de las plantas que ya están en el área o que pueden ser fácilmente reclutados, como animales dañinos o enfermedades de las plantas. Tus posibilidades de supervivencia son mayores cuando te transportan lejos de tu árbol madre a un área sin árboles como tú".

El Bosque Atlántico, que se encuentra al este de las selvas tropicales de la cuenca del Amazonas, una vez abarcó un área dos veces el tamaño de Texas. Alrededor del 85% de ella se ha perdido a lo largo de los siglos debido a la deforestación, el desarrollo industrial y la urbanización en el este de Brasil, según The Nature Conservancy. El bosque es el hogar de una variedad de frugívoros, desde primates hasta aves, que dispersan las semillas regurgitándolas o excretándolas. Las semillas de algunas especies de plantas ni siquiera pueden germinar hasta que pasan a través del tracto gastrointestinal de un frugívoro.

Lamperty y el autor principal Berry Brosi, profesor asociado de biología de la Universidad de Washington, analizaron un conjunto de datos publicado en 2017 que incorporó datos sobre la dieta y la distribución de vertebrados que comen frutas en el Bosque Atlántico. Los datos, compilados a partir de 166 estudios que abarcan más de medio siglo, permitieron a Lamperty y Brosi pintar una imagen completa de las interacciones entre cientos de especies frugívoras, 331 en total, y 788 especies de árboles.

"Como referencia, todo el estado de Washington solo tiene 25 especies de árboles nativos", dijo Lamperty.

Lamperty y Brosi dedujeron cuán importantes son esas especies frugívoras para el bosque al modelar cuántas especies de árboles se quedarían sin socios de dispersión de semillas si ciertos frugívoros se extinguieran. Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, solo el 14% de las especies frugívoras que analizaron están en peligro de extinción, pero perderlas dejó a alrededor del 28% de las especies de plantas que analizaron sin un medio para dispersar las semillas. La pérdida de frugívoros en peligro de extinción condujo a un resultado peor que perder incluso frugívoros "generalistas", que comen frutas y nueces de una variedad de especies y anteriormente se creía que eran el grupo más importante de frugívoros para las redes de dispersión de semillas.

"Muchos frugívoros son generalistas. Pero en el Bosque Atlántico, resulta que muchas plantas son especialistas", dijo Brosi. "El tamaño y la dureza de su fruto y su distribución en el bosque realmente pueden limitar qué animales pueden desempeñar este importante papel para ellos".

Casi el 55% de las especies de plantas especializadas en el conjunto de datos se basaron únicamente en frugívoros en peligro de extinción para dispersar sus semillas.

Perder una especie, como un frugívoro en peligro de extinción, ya es bastante malo. Pero este estudio sirve como un recordatorio de que lo que parece ser una pérdida tiene numerosos "efectos secundarios", dijo Lamperty. Los investigadores no siempre conocen estos efectos hasta que se realizan estudios en profundidad que abarcan años e incorporan muchas especies vinculadas por diferentes interacciones, como esta. Eso también puede mantener al público inconsciente sobre las consecuencias a largo plazo de perder especies en peligro de extinción.

"Es un recordatorio de que debemos tratar de comprender mejor qué roles e interacciones ecológicas perdemos cuando desaparecen los animales en peligro de extinción, no solo estas redes de dispersión de semillas, sino también otros roles", dijo Lamperty. "Los animales en peligro de extinción han coevolucionado con muchas especies en estos ecosistemas, y no estoy seguro de que sepamos lo suficiente sobre los roles que desempeñan en la salud y el bienestar de lugares como el Bosque Atlántico".

"Es un hallazgo alarmante, y una señal de que deberíamos prestar más atención a estas interacciones entre especies al considerar la conservación y la protección de la tierra", dijo Brosi.

El estudio fue financiado por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos, la Universidad de Emory y la Universidad de Washington.

Fuente de la historia:

Materiales proporcionados por la Universidad de Washington. Original escrito por James Urton.

Referencia de la revista:

Therese Lamperty, Berry J. Brosi. La pérdida de frugívoros en peligro de extinción de las redes de dispersión de semillas genera una grave interrupción del mutualismo. Actas de la Royal Society B: Ciencias Biológicas, 2022; 289 (1984) DOI: 10.1098/rspb.2022.0887

Cite esta página:

Universidad de Washington. "Los animales frugívoros en peligro de extinción desempeñan un papel descomunal en un bosque tropical; perderlos podría tener consecuencias nefastas". ScienceDaily. ScienceDaily, 12 de octubre de 2022. <www.sciencedaily.com/releases/2022/10/221012163427.htm>.

14
Oct
2022

milano negro

Varios centros del Consejo Superior de Investigaciones Científicas han analizado los hongos presentes en lesiones de la cavidad oral de pollos de estas aves en la Comunidad de Madrid y en Doñana. Conocer su incidencia puede servir como indicador de la salud de las mismas y del estado conservación de su hábitat

Un estudio con participación de la Estación Biológica de Doñana (EBD), del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN) y del Real Jardín Botánico (RJB), centros del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), publicado en la revista Science of the Total Environment, muestra que la presencia de hongos patógenos oportunistas en lesiones localizadas en la cavidad oral de los pollos de milano negro, Milvus migrans, se incrementa cuanto más degradado esté el hábitat en el que se desarrollan en los nidos.

El trabajo, que se ha llevado a cabo en el Parque Regional del Sureste de Madrid, donde los milanos anidan cerca de los ríos Manzanares y Jarama, y en el Parque Nacional de Doñana, tiene interesantes aplicaciones en conservación ya que el nivel de afección y las especies de hongos detectadas en las aves pueden emplearse como indicadores del grado del deterioro de un hábitat.

“Las aves carroñeras como el milano negro están más expuestas a sustancias tóxicas de origen antrópico. Además, esta especie es un buen modelo de estudio del impacto de las actividades humanas en los animales ya que no solo aparece en hábitats más preservados sino también en zonas más alteradas. La exposición de las crías a los agentes contaminantes asociados a estas áreas puede alterar la composición de su microbiota y tener consecuencias negativas en la salud de los individuos cuando son adultos”, explica Aida Pitarch, investigadora en la Universidad Complutense de Madrid (UCM).

Fabrizio Sergio, investigador en la EBD, apunta: “En esta investigación, estudiamos la presencia de lesiones en la cavidad oral de 38 polluelos procedentes de una zona muy degradada del sureste de Madrid, donde los milanos anidan en los bosques fragmentados y contaminados cercanos a los ríos Manzanares y Jarama, y la comparamos con la de 105 polluelos del Parque Nacional de Doñana, en Huelva”.

“Los resultados mostraron que el 36,8 % de los polluelos procedentes de Madrid presentaban lesiones en la cavidad oral, mientras que no estuvieron presentes en ninguno de los polluelos de Doñana”, añade el investigador.

Mayor incidencia de hongos patógenos oportunistas en Madrid

Estudiaron, en conjunto, las diferencias en la composición de la comunidad de hongos presentes en la cavidad oral de 48 polluelos, con y sin lesiones, del área de Madrid y de la zona de Doñana.

Según Javier Diéguez-Uribeondo y Laura Martín-Torrijos, investigadores ambos del Real Jardín Botánico y coautores del estudio: “Observamos que la incidencia de hongos patógenos oportunistas fue mayor en el área de Madrid que en la de Doñana. Además, identificamos especies de hongos que pueden conferir protección frente a estos patógenos en los polluelos sin lesiones procedentes de Madrid, así como en los de Doñana. El que los dos tipos de hongos estén afectando a las aves era esperable en ambientes deteriorados y contaminados”, añaden .

“Las conclusiones extraídas en el estudio nos indican que el análisis de la micobiota de los polluelos de los milanos puede servir para medir el estado del hábitat de estas aves, así como la evolución de las comunidades de hongos patógenos y el riesgo de enfermedad oral en las mismas”, enfatizan.

Referencia:

Pitarch, A.. "Fungal signatures of oral disease reflect environmental degradation in a facultative avian scavenger". Science of the Total Environment

30
Sep
2022

 

Varias especies de reptiles y aves endémicas con graves problemas de conservación en Canarias quedarán a merced de los gatos y hurones asilvestrados, según advierten varias asociaciones conservacionistas de la región.

El Gobierno registraba el pasado martes 2 de agosto en el Congreso de los Diputados, el Anteproyecto de Ley de Protección, Derechos y Bienestar de los Animales después de que, ni siquiera 24 horas antes, esta fuese aprobada en Consejo de Ministros. El propio Gobierno aprovechaba las vacaciones estivales para dar un nuevo impulso a la polémica ley animalista que cuenta con una fortísima oposición que se materializó en la masiva manifestación del mundo rural el pasado 20 de marzo en Madrid, donde más de medio millón de personas colapsaron las calles de la capital. Ahora, entre las múltiples voces que se han posicionado en contra se encuentran varias asociaciones conservacionistas de Canarias, que han enviado una nota de prensa a la redacción de Jara y Sedal para advertir de los «graves problemas» que traerá la normativa.

Si bien las asociaciones firmantes advierten de que comparten que la normativa pretenda «implementar mecanismos legales con el fin de fomentar la protección animal y prevenir el alto grado de abandono de animales», así como la creación del listado positivo de animales de compañía, la obligatoriedad de registro e identificación de hurones y gatos y la esterilización de estos últimos, critican otras muchas partes de la ley animalista contra la que ya han alzado la voz cientos de científicos.

Los gatos y hurones asilvestrados no pueden ser considerados animales domésticos

«El Proyecto de Ley considera que los gatos y hurones asilvestrados tendrán la consideración de animal de compañía lo que hará prácticamente imposible la adopción de medidas de control. Es evidente que los animales asilvestrados no dependen del ser humano para su supervivencia, por lo que no deben tener dicha consideración», advierten las asociaciones firmantes.

Según destacan, la bibliografía científica sobre el impacto de los gatos como depredadores de aves, reptiles, pequeños mamíferos o grandes insectos es abundante. El mayor impacto de los gatos ha sido ampliamente documentado en medios insulares. Entre otras afectaciones, está probado que su introducción en islas es corresponsable de, al menos, el 14% de las extinciones modernas de aves, mamíferos y reptiles ocurridas en territorio insular a escala global; y constituyen la principal amenaza para casi el 8% de las aves, mamíferos y reptiles considerados en peligro crítico por la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza.

También existe abundante información sobre el daño que provocan los gatos que deambulan libremente y depredan sobre las poblaciones de aves silvestres y otra fauna en zonas continentales. Se estima que estos gatos están implicados en la amenaza o extinción de al menos 430 especies. Junto a los roedores, constituye el principal grupo de mamíferos depredadores invasores.

En los estudios realizados sobre la dieta del gato en Canarias se han identificado un total de 68 especies depredadas. El gato se considera entre los principales factores que amenazan la supervivencia de especies de vertebrados endémicos como los lagartos gigantes de Tenerife, La Gomera y El Hierro, la lisneja de Fuerteventura, la musaraña canaria y el pinzón azul Gran Canaria, entre otros. También ocasionan importantes daños en colonias de pardelas, petreles o paíños. Por todo ello, en los planes de gestión de las especies y de los espacios naturales protegidos donde habitan se contemplan medidas para su control o erradicación.

En lo que se refiere a los hurones, las entidades que firman la nota de prensa aseguran que su asilvestramiento en Canarias es más reciente y su efecto está en estudio, pero ya hay datos preliminares sobre su depredación sobre aves y reptiles endémicos.

Por estos motivos, las asociaciones conservacionistas de Canarias consideran que «la gestión de los gatos asilvestrados debe quedar fuera del ámbito de esta Ley realizándose al amparo de la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, de Patrimonio Natural y Biodiversidad y, concretamente, del Real Decreto 630/2013, de 2 de agosto, por el que se regula el Catálogo español de especies exóticas invasoras».

Las colonias felinas CER, una amenaza para la fauna nativa y un riesgo para la salud pública

«El Proyecto de Ley impone un modelo de colonias felinas para los gatos vagabundos en zonas abiertas de los municipios ‘con el fin de reducir progresivamente su población’, a pesar de que la mayor parte de la información científica disponible indica que este método no es efectivo para reducir el número de gatos en la vía pública ya que, por el contrario, su número suele aumentar con el tiempo», advierten. «Es necesario indicar que los gatos, aunque estén bien alimentados y esterilizados, siguen consumiendo animales que viven en el entorno de las colonias. Si bien pueden consumir roedores, también cazan reptiles y aves silvestres que habitan calles, parques y jardines de ciudades y pueblos, muchas de ellas están protegidas legalmente al estar incluidas en el Listado de especies silvestres en régimen de protección especial (LESRPE). Además, en Canarias la escasa distancia entre núcleos habitados y espacios naturales es en ocasiones escasa, por lo que el impacto de esta práctica es mayor», han añadido.

Otro aspecto a considerar, que es especialmente preocupante, es el de la salud pública. «La presencia constante de gatos en los espacios públicos es un riesgo para la salud ya que, son muchas las zoonosis que pueden transmitir. En relación con esto, el Consejo General de Colegios Veterinarios de España, en mayo de 2021, publicó un informe donde se indica que los gatos son animales domésticos que no deben vivir en la calle y que sus agrupaciones en colonias son focos activos muy peligrosos de enfermedades de los propios gatos y también de posibles focos de enfermedades de las personas», destacan. El estudio señala, además, que los animales sin control sanitario pueden ser transmisores de enfermedades zoonóticas como la toxoplasmosis, la bartonelosis, la clamidiosis, la rabia o la enfermedad de Lyme, además de ser un punto de necesario control de otras posibles enfermedades zoonóticas como es el caso de la COVID 19 o de algunas cepas de la gripe humana. También pueden actuar como transmisores de parásitos, como pulgas y garrapatas o algunas clases de sarna y hongos.

Como alternativa, consideran que las administraciones públicas competentes deben disponer de instalaciones cerradas con las necesarias condiciones de bienestar animal y bajo control veterinario, que permitan albergar a los gatos que viven en las calles o el medio natural.

Por las razones aducidas, con el objetivo de que se imponga el interés general, las asociaciones firmantes solicitan de los grupos parlamentarios del Congreso de los Diputados y del Senado que presenten y apoyen las enmiendas oportunas para corregir estos aspectos y evitar que esta norma se convierta en una amenaza para la biodiversidad canaria.

Asociaciones firmantes

Entre las asociaciones que han firmado el comunicado se encuentra la Asociación para la Conservación de la Biodiversidad Canaria (ACBC), Asociación Tinerfeña de Amigos de la Naturaleza (ATAN), Grupo de Ornitología e Historia Natural de las islas Canarias (GOHNIC), Fundación Telesforo Bravo y Juan Coello y la Asociación para la Conservación del Patrimonio Natural y Cultural de Teno (ABEQUE).

 

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