Sanidad Forestal

31
Jul
2020

 

xylella1

La bacteria Xylella fastidiosa, una de las mayores amenazas globales para la agricultura, fue detectada por primera vez en Europa en el año 2013. El patógeno, para el que no existe cura, obligó entonces a arrancar más de un millón de olivos en la región italiana de Apulia. Desde aquel brote, ha ido extendiéndose por el litoral mediterráneo y ha alcanzado nuestro país, donde ha provocado importantes daños en cultivos de las islas Baleares (almendros, viñas, olivos y acebuches) y Alicante (almendros).

Tras el caso italiano, la Comisión Europea ordenó la erradicación de todas las plantas en riesgo de contagio que se encuentren en un radio de 100 metros alrededor de un ejemplar infectado. Asimismo, los centros de investigación activaron diversos proyectos para comprender mejor el comportamiento de la bacteria, que no se propaga por sí sola, sino a través de un grupo de insectos conocidos popularmente como cigarrillas, muy frecuentes en nuestro continente pero poco estudiados.

Ahora, un equipo del Instituto de Ciencias Agrarias (ICA) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha demostrado que la cigarrilla Neophilaenus campestris, una de las tres especies capaz de propagar Xylella fastidiosa en Europa, puede desplazarse mucho más lejos de lo que se pensaba. Los individuos de esta especie observados por el grupo de investigación ‘Insectos vectores de patógenos de plantas’ fueron capaces de avanzar más de 2,4 km en 35 días desde olivares a pinares limítrofes, que utilizan como refugio durante los meses más cálidos del año.

Los resultados del estudio del CSIC ponen de manifiesto que el área de influencia de este insecto excede con creces la superficie que la normativa europea –recogida en la Decisión de ejecución (UE) 2015/789 de la Comisión– establece para el arranque de plantas susceptibles de contagio. "Los datos indican que resulta arbitrario combatir la bacteria eliminando los árboles que se encuentren a menos de 100 metros de un árbol infectado y que debemos centrarnos en otras medidas de control del vector de propagación, dado que la erradicación de plantas en superficies más extensas no es viable”, explica Alberto Fereres, jefe del grupo de investigación. “Hay que tener en cuenta que el arranque de árboles representa una pérdida económica para el agricultor y tiene un impacto muy negativo en el medio ambiente, ya que aumenta el riesgo de erosión y degradación de los suelos”, añade.

Sobre la base de este trabajo, “la Comisión Europea ultima un importante cambio de criterio en el protocolo de lucha contra Xylella fastidiosa: una modificación de la normativa recortará el área de erradicación de 100 a 50 metros en torno a un árbol infectado y permitirá replantar especies arbóreas en zonas afectadas que lleven dos años libres del patógeno”, anuncia el investigador. “Esto es un ejemplo de cómo la investigación puede ayudar a cambiar políticas europeas para proteger el medio ambiente”, agrega.

Una amenaza global para la agricultura

Xylella fastidiosa es capaz de infectar más de 500 especies de plantas leñosas y herbáceas en todo el mundo y causa enfermedades incurables en algunas de ellas con alto valor económico para la producción agrícola. “La modificación de la normativa que prepara Bruselas permitirá reducir considerablemente el impacto económico para los agricultores, y aún más importante, disminuir la superficie afectada en un 75%, aliviando notablemente los riesgos de erosión y degradación del suelo causados por el arranque de los árboles en zonas de pendiente y suelos frágiles del Mediterráneo”, señala el investigador del CSIC.

Aunque su llegada a Europa es relativamente reciente, la bacteria lleva más de 100 años provocando grandes daños a las viñas del estado norteamericano de California. Por su parte, las cigarrillas que la propagan son muy comunes en los cultivos y zonas forestales europeas, pero en nuestro continente no se les ha prestado atención hasta hace pocos años. “Como hasta ahora no habían ocasionado problemas graves, la información disponible sobre su biología, ecología y comportamiento era muy escasa”, indica Fereres. Entre estos insectos, las especies Philaenus spumariusPhilaenus italosignus y Neophilaenus campestris son las únicas con capacidad demostrada para transmitir la bacteria en Europa.

El estudio sobre el comportamiento de la cigarrilla Neophilaenus campestris ha sido financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación (AGL2017-89604-R) y es parte de la tesis doctoral de Clara Lago.

Fuente: 

Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)

31
Jul
2020

 

La bacteria Xylella fastidiosa, una de las mayores amenazas globales para la agricultura, fue detectada por primera vez en Europa en el año 2013. El patógeno, para el que no existe cura, obligó entonces a arrancar más de un millón de olivos en la región italiana de Apulia. Desde aquel brote, ha ido extendiéndose por el litoral mediterráneo y ha alcanzado nuestro país, donde ha provocado importantes daños en cultivos de las islas Baleares (almendros, viñas, olivos y acebuches) y Alicante (almendros).

Tras el caso italiano, la Comisión Europea ordenó la erradicación de todas las plantas en riesgo de contagio que se encuentren en un radio de 100 metros alrededor de un ejemplar infectado. Asimismo, los centros de investigación activaron diversos proyectos para comprender mejor el comportamiento de la bacteria, que no se propaga por sí sola, sino a través de un grupo de insectos conocidos popularmente como cigarrillas, muy frecuentes en nuestro continente pero poco estudiados.

Ahora, un equipo del Instituto de Ciencias Agrarias (ICA) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha demostrado que la cigarrilla Neophilaenus campestris, una de las tres especies capaz de propagar Xylella fastidiosa en Europa, puede desplazarse mucho más lejos de lo que se pensaba. Los individuos de esta especie observados por el grupo de investigación ‘Insectos vectores de patógenos de plantas’ fueron capaces de avanzar más de 2,4 km en 35 días desde olivares a pinares limítrofes, que utilizan como refugio durante los meses más cálidos del año.

Los resultados del estudio del CSIC ponen de manifiesto que el área de influencia de este insecto excede con creces la superficie que la normativa europea –recogida en la Decisión de ejecución (UE) 2015/789 de la Comisión– establece para el arranque de plantas susceptibles de contagio. "Los datos indican que resulta arbitrario combatir la bacteria eliminando los árboles que se encuentren a menos de 100 metros de un árbol infectado y que debemos centrarnos en otras medidas de control del vector de propagación, dado que la erradicación de plantas en superficies más extensas no es viable”, explica Alberto Fereres, jefe del grupo de investigación. “Hay que tener en cuenta que el arranque de árboles representa una pérdida económica para el agricultor y tiene un impacto muy negativo en el medio ambiente, ya que aumenta el riesgo de erosión y degradación de los suelos”, añade.

Sobre la base de este trabajo, “la Comisión Europea ultima un importante cambio de criterio en el protocolo de lucha contra Xylella fastidiosa: una modificación de la normativa recortará el área de erradicación de 100 a 50 metros en torno a un árbol infectado y permitirá replantar especies arbóreas en zonas afectadas que lleven dos años libres del patógeno”, anuncia el investigador. “Esto es un ejemplo de cómo la investigación puede ayudar a cambiar políticas europeas para proteger el medio ambiente”, agrega.

Una amenaza global para la agricultura

Xylella fastidiosa es capaz de infectar más de 500 especies de plantas leñosas y herbáceas en todo el mundo y causa enfermedades incurables en algunas de ellas con alto valor económico para la producción agrícola. “La modificación de la normativa que prepara Bruselas permitirá reducir considerablemente el impacto económico para los agricultores, y aún más importante, disminuir la superficie afectada en un 75%, aliviando notablemente los riesgos de erosión y degradación del suelo causados por el arranque de los árboles en zonas de pendiente y suelos frágiles del Mediterráneo”, señala el investigador del CSIC.

Aunque su llegada a Europa es relativamente reciente, la bacteria lleva más de 100 años provocando grandes daños a las viñas del estado norteamericano de California. Por su parte, las cigarrillas que la propagan son muy comunes en los cultivos y zonas forestales europeas, pero en nuestro continente no se les ha prestado atención hasta hace pocos años. “Como hasta ahora no habían ocasionado problemas graves, la información disponible sobre su biología, ecología y comportamiento era muy escasa”, indica Fereres. Entre estos insectos, las especies Philaenus spumariusPhilaenus italosignus y Neophilaenus campestris son las únicas con capacidad demostrada para transmitir la bacteria en Europa.

El estudio sobre el comportamiento de la cigarrilla Neophilaenus campestris ha sido financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación (AGL2017-89604-R) y es parte de la tesis doctoral de Clara Lago.

Fuente: 

Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)

25
Feb
2020

 Hasta ahora, nunca se había comprobado cómo los árboles se defienden de las puestas de huevos de insectos de forma tan temprana. Se ha investigado en individuos jóvenes de pino silvestre y la mosca Diprion Pini, que infesta habitualmente los bosques de coníferas del hemisferio Norte.

Diprion pini1

Mosca sierra del pino durant una cópula. La hembra atrae al macho con las feromonas y el macho tiene unas antenes muy grandes y especializadas para detectarlas. Crédito: Jona Höfflin i Benjamin Fuchs. 

Las plantas son capaces de detectar las feromonas que emiten los insectos para reproducirse y, gracias a ello, se pueden proteger del ataque de las plagas. Esta es la principal conclusión de un estudio internacional publicado en la revista científica PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences) en el que ha intervenido el investigador del CREAF Ander Achotegui-Castells y que ha investigado individuos jóvenes de pino silvestre y de la mosca Diprion Pini, habituales en el hemisferio Norte. "El árbol activa un sistema de priming, es decir, moviliza unas defensas previas poco costosas energéticamente ante el peligro que le permiten reaccionar con más fuerza si el ataque se concreta pero, al mismo tiempo, no perder mucha energía si no se acaba produciendo ninguna agresión".

El trabajo científico pone en evidencia que esta capacidad permite a algunos árboles protegerse de las plagas en una fase muy temprana y reaccionar más efectivamente si el peligro se materializa. En caso de que el pino perciba la presencia de feromonas de insectos pero finalmente no haya puesta de huevos, la reacción es mínima. Por el contrario, si el árbol detecta que el insecto sí acaba poniendo los huevos, activa una respuesta en cascada para eliminarlos. Esta evidencia constata que “el árbol activa un sistema de priming, es decir, moviliza unas defensas previas poco costosas energéticamente ante el peligro que le permiten reaccionar con más fuerza si el ataque se concreta pero, al mismo tiempo, no perder mucha energía si no se acaba produciendo ninguna agresión”, explica Ander Achotegui-Castells.

Hay que tener en cuenta que algunos insectos –como la mosca Diprion pini– agujerean las hojas de los pinos para hacer la puesta de huevos. Si las larvas consiguen salir de los huevos, se empezarán a comer las hojas del árbol y pondrán en peligro su supervivencia. El ecólogo del CREAF aclara que “las hembras ponen los huevos en las hojas de los pinos para facilitar alimento tierno a las larvas recién nacidas y esto puede perjudicar seriamente el árbol”. Diprion Pini es conocida como mosca sierra del pino, porque el órgano de que disponen las hembras para poner los huevos, el oviscapto, tiene forma dentada como una sierra.

Diprion pini 2

Hembra de la mosca sierra poniendo los huevos. Crédito: Jona Höfflin i Benjamin Fuchs.

Sacrificar las hojas

Una de las estrategias del pino silvestre para protegerse de un posible ataque una vez ha identificado las feromonas sexuales de la mosca Diprion piri es aumentar los niveles de agua oxigenada de las hojas donde el insecto ha hecho la puesta de huevos. De este modo, favorece que las hojas se necroticen y la puesta se deteriore. Otra acción que activan los árboles es emitir compuestos volátiles para atraer otros animales que parasiten los huevos y también incrementar la expresión de genes defensivos. "Los árboles que han sido expuestos a las feromonas sólo tienen un 40% de huevos viables de la mosca en sus hojas mientras que los árboles no expuestos tienen un 60%." Para llevar a cabo la investigación, una serie de pinos se expusieron a feromonas sintéticas y, a continuación, se procedió a hacer la puesta de huevos con parejas de Diprion Piri. Otros grupos de pinos servían como control y se expusieron al disolvente de la feromona sintética, el hexano, o a ninguna sustancia. El resultado es que los árboles que han sido expuestos a las feromonas sólo tienen un 40% de huevos viables de la mosca en sus hojas mientras que los árboles no expuestos tienen un 60%.

Hasta ahora, el único que se había podido demostrar es que una planta determinada (Solidago altissima) respondía a algunos compuestos que no son feromonas emitidos por un insecto que se come sus hojas. Este nuevo hallazgo publicado en PNAS en colaboración con la Freie Universität (Alemania) y la Lund University (Suecia), por tanto, marca un hito en cuanto a la capacidad olfativa de las plantas.

Reproducido de CREAF

11
Mar
2020

simposio pontevedra

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Diputación de Pontevedra acaban de hacer pública la celebración del Simposio de Sanidad Vegetal, que se ha organizado con ocasión del Año Internacional de la Sanidad Vegetal de las Naciones Unidas este 2020, y en cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).


El encuentro tendrá lugar los días 9 y 10 de junio, y ya ha estructurado los contenidos temáticos en dos grandes bloques:

Área científico-técnica

• Agentes bióticos: virus, bacterias, hongos, nemátodos, artrópodos (insectos y ácaros)

• Agentes abióticos: fisiopatías Área social

• Aspectos legales y normativos

• Aspectos económicos y sociales

• Aspectos educativos y culturales

Los organizadores han anunciado ya algunas de las fechas clave para los asistentes, como la recepción de expresiones de interés hasta el 15 de marzo de 2020. La primera circular informativa y el formulario de inscripción se difundirán el día 20 de marzo.

Otras fechas a tener en cuenta son:

• Inscripción y envío del trabajo completo de dos páginas: 08-05-2020

• Envío del Programa de las Jornadas: 22-05-2020.

Los interesados en participar pueden hacerlo rellenando la expresión de interés (disponible aquí, que se deberá remitir a la siguiente dirección: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..

Más información también sobre comunicaciones, trabajos y talleres, en este PDF.

Año Internacional de la Sanidad Vegetal (AISV)

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) celebra el Año Internacional de la Sanidad Vegetal (AISV) de las Naciones Unidas en 2020, cuyo objetivo es concienciar a nivel mundial sobre cómo la protección de la salud de las plantas puede ayudar a erradicar el hambre, reducir la pobreza, proteger el medio ambiente e impulsar el desarrollo económico. Las plantas constituyen el 80 por ciento de los alimentos y producen el 98 por ciento del oxígeno que se respira. Sin embargo, se enfrentan a la amenaza constante y creciente de plagas y enfermedades.

Cada año, hasta un 40 por ciento de los cultivos alimentarios a nivel mundial se pierden a causa de plagas y enfermedades de las plantas. Esto provoca pérdidas anuales en el comercio agrícola de más de 200000 millones de EUROS, hace que millones de personas padezcan hambre y perjudica gravemente a la agricultura y al sector forestal, principales fuentes de ingresos de las comunidades rurales con recursos limitados.

Por ello, las políticas y las medidas de promoción de la Sanidad Vegetal son fundamentales para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Los objetivos clave del AISV son: crear conciencia sobre la importancia de las plantas sanas para lograr la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible; destacar el impacto de la Sanidad Vegetal en la seguridad alimentaria y las funciones ecosistémicas; y compartir las mejores prácticas sobre cómo mantener las plantas sanas al tiempo que se protege el medio ambiente.

Al prevenir la propagación y la introducción de plagas en nuevas zonas, los gobiernos, agricultores y otros actores de la cadena alimentaria -como el sector privado-, pueden ahorrar miles de millones de dólares y garantizar el acceso a alimentos de calidad.

Organización del simposio Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC): Delegación en Galicia (DLGGA, Santiago de Compostela), Misión Biológica de Galicia (MBG, Pontevedra), Instituto de Investigaciones Agrobiológicas de Galicia (IIAG, Santiago de Compostela) Deputación de Pontevedra (DEPO): Estación Fitopatolóxica Areeiro (EFA, Pontevedra) Sistemas Agroforestales, Unidad Asociada a la Misión Biológica de Galicia (CSIC) (Pontevedra) Universidade de Santiago de Compostela: Área de Producción Vegetal (APV-USC, Lugo) Universidade de Vigo: Campus CREA y Green Campus de Pontevedra (CREA-UVIGO, Pontevedra) Sociedad de Ciencias de Galicia (SCG, Pontevedra) Comité científico Prof. Antonio M. De Ron. Delegado Institucional, DLGGA-CSIC Dra. M. Carmen Salinero. Jefa de Servicio, EFA-DEPO Dra. Elena Cartea. Directora, MBG-CSIC Dra. Concepción Sánchez. Directora, IIAG-CSIC Dra. A. Paula Rodiño. Investigadora, MBG-CSIC Dra. M. Jesús Sainz. Profesora, APV-USC Dr. Carlos Souto. Director Campus Crea y Green Campus, CREA-UVIGO Dr. Pedro Mansilla. Ingeniero de Montes, SCG MsIng. Montes Gonzalo Puerto, SCG Fuente: Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)

 

20
Ene
2020

xylosandrus

La aparición de Xylosandrus compactus en las Islas Baleares sobre algarrobos merece que hablemos un poco de él

Es un escarabajo de ambrosía, es decir no es floéfago sino que penetra en la madera y en sus galerías se crían hongos de los que se alimentan las larvas. Las galerías las hace en ramas no muy gruesas, -se han citado hasta en ramas de 6 cm de grosor-, Sin embargo los daños pueden ser importantes no por la galería sino por los hongos asociados, De los citados la mayoría son hongos saprófitos de la madera que al actuar dentro de ramas no muy gruesas no matarían al árbol; pero no es el caso de algunos otros. Hasta el momento se conocen 18 hongos, Algunos son saprófítos (por ejemplo, Ambrosiella xylebori, A. macrospora) pero otros son patógenos (por ejemplo, Epicoccum nigrum, Fusarium solani, Geosmithia pallida)y podrían causar severos daños a las plantas infestadas. La versatilidad del insecto como vector de diversos hongos aumenta su peligro potencial por la posibilidad de que haga nuevas asociaciones con otros hongos patógenos.


Hay más de 250 especies citadas como hospedantes del insecto, casi todas tropicales, aunque muchas están en nuestros parques y jardines. En Baleares ha aparecido sobre algarrobos y en Italia donde está citada desde 2011 ha colonizado algarrobos y también laureles.

Para saber más

Recomendamos los siguientes enlaces

https://www.eppo.int/.../alert_list_insects/xylosandrus_compactus

www.extento.hawaii.edu/kbase/crop/Type/xylosand.htm

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