Actualidad y noticias

06
Feb
2019

El primer congreso de SIBECOL coincide con la conmemoración del centenario del nacimiento del profesor Ramon Margalef (1919-2004), el primer catedrático de Ecología en todo el Estado y referente de generaciones de ecólogos y naturalistas.

Los ecosistemas marinos y terrestres ante el cambio global, los efectos de los contaminantes en el medio natural, las especies invasoras en un entorno cambiante, y los desafíos para conservar la biodiversidad en un mundo global son algunas de las temáticas científicas que abordará el primer congreso de la Sociedad Ibérica de Ecología (SIBECOL), la primera sociedad científica de expertos en ecología de toda la península ibérica. El encuentro tendrá lugar del 4 al 7 de febrero en la Facultad de Biología de la Universidad de Barcelona, y reunirá a cerca de setecientos expertos del ámbito internacional.

Este congreso fundacional se celebrará coincidiendo con la conmemoración del centenario del nacimiento del profesor Ramon Margalef (1919-2004), catedrático de Ecología en la UB desde 1967 y referente de generaciones de ecólogos y naturalistas en todo el Estado.

El congreso fundacional de SIBECOL está organizado por un comité que dirigen los profesores e investigadores Isabel Muñoz (Facultad de Biología de la UB), Josep Piñol (CREAF-UAB), Cèlia Marrasé (ICM-CSIC) y Francisco Lloret (CREAF-UAB). Creada en julio de 2018 en Barcelona, SIBECOL es una entidad científica impulsada por la Asociación Española de Ecología Terrestre (AEET), la Asociación Ibérica de Limnología (AIL), la Sociedad Portuguesa de Ecología (SPECO) y la Sociedad Española de Etología y Ecología Evolutiva (SEEEE), y también tiene el apoyo del colectivo peninsular de expertos en el ámbito de las ciencias del mar. Está integrada por más de 2.000 miembros de España y Portugal, y tiene como objetivo potenciar el conocimiento sobre los ecosistemas terrestres y acuáticos y mejorar la gestión del medio natural y la sostenibilidad ambiental.

El congreso se inaugurará el lunes 4 de febrero, a las 17 h, en el Aula Magna de la Facultad de Biología de la UB, en un acto presidido por el rector, Joan Elias, con la participación de Cèlia Marrasé, presidenta de SIBECOL; Francisco Lloret, presidente de AEET; Joandomènec Ros, catedrático de Ecología de la UB y presidente del Instituto de Estudios Catalanes (IEC); Sonia Castañeda, directora de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica, y Cristina Màguas, presidenta de la Federación Europea de Ecología (EEF). La conferencia inaugural, «Rebuilding marine biodiversity in a shifting ocean», estará a cargo del experto Carlos M. Duarte, de la Universidad de Ciencia y Tecnología Rey Abdalá (Arabia Saudí).

Margaleff

El ecólogo Ramon Margalef, un científico de referencia para SIBECOL

El programa del congreso abordará un amplio escenario de temáticas de interés científico —contaminación y ciclos de la materia, microbiología ambiental, ecología y sociedad, etc.— desde una perspectiva integradora de los diferentes ámbitos de conocimiento en ecología. Los asistentes podrán participar en conferencias, sesiones generales, grupos de trabajo, y presentaciones orales y de pósteres. El congreso también dedicará un interés especial a las iniciativas para incentivar la participación de los jóvenes investigadores.

El legado científico del profesor Ramon Margalef, uno de los investigadores más productivos y citados en el ámbito de la ecología, será uno de los grandes ejes del encuentro. En el marco del centenario del nacimiento del profesor Margalef —autor de un legado inmenso de artículos científicos, libros, comunicaciones a congresos y contribuciones a revistas de divulgación—, el catedrático de Ecología Narcís Prat (UB) coordinará una sección del congreso que revisará la obra científica y la vigencia del pensamiento ecológico de Margalef, marcado por un conjunto de ideas muy renovadoras y una forma de pensar la naturaleza que ha influido y orientado los trabajos de generaciones de ecólogos.

Una revolución metodológica en ecología

El programa también incluye varias contribuciones sobre los avances más innovadores en el estudio de las dinámicas ecológicas en las que interaccionan múltiples especies —hasta ahora se solía trabajar en casos simplificados con dos o pocas especies—, o sobre las técnicas moleculares aplicadas a la ecología microbiana o al estudio de organismos, sistemas y procesos ecológicos y evolutivos.

Tal como explica la profesora Isabel Muñoz, del Departamento de Biología Evolutiva, Ecología y Ciencias Ambientales y del Instituto de Investigación del Agua de la UB (IdRA), «en cuanto a la integración de conocimientos, nos encontramos ante una revolución metodológica en muchas ramas de la ecología». Por ello, «en el congreso están previstas sesiones sobre objetos de estudio que comparten muchos aspectos en común, pero que hasta ahora se habían abordado de manera independiente, como por ejemplo los árboles y los organismos marinos, o los suelos y los sedimentos».

El cambio global: tras la huella humana en el planeta

El cambio ambiental global que afecta a todo el planeta también será uno de los ejes de interés del congreso, abordado en sesiones sobre el balance de carbono en los ecosistemas, el registro de los cambios del pasado para conocer mejor el presente, los sistemas de observación operados de manera remota, los efectos de la biodiversidad en la agricultura, el impacto de episodios climáticos extremos y el uso de los datos masivos en ecología.

«Desde hace décadas, la actividad humana está llevando al planeta hacia una situación de elevada incertidumbre», subrayan los organizadores. «En muchos aspectos —advierten—, los límites sobre los que el conocimiento científico podría hacer predicciones suficientemente precisas ya están sobrepasados, sobre todo debido a los efectos de las emisiones al medio ambiente y la transformación directa del territorio».

Podría decirse, por tanto, que existe suficiente consenso científico para afirmar que esta situación no es sostenible para el medio ambiente, pero la aceleración —que es diferente de la velocidad— no disminuye. «Por lo tanto —indican los expertos—, el reto más inmediato es frenar la aceleración. Simultáneamente, debemos facilitar la recuperación o adaptación de los sistemas naturales a este entorno en profunda transformación».

Desde una óptica científica y social, hoy en día las sociedades científicas desarrollan una función dual. Por un lado, ayudan a aglutinar a científicos con diferentes ámbitos de experiencia dentro de una misma disciplina, y por otro, pueden asesorar e informar a la ciudadanía y a los diversos agentes sociales desde una perspectiva experta. En este contexto, SIBECOL representa un doble canal de comunicación de carácter interno —entre la comunidad de científicos del ámbito de la ecología— y también externo, a través de la transferencia de conocimientos a la ciudadanía.

En el primer congreso de SIBECOL, que coincidirá con el XIV Congreso de la Asociación Española de Ecología Terrestre (AEET), también participarán el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF), la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), la Universidad de Girona (UdG), el Instituto Catalán de Investigación del Agua (ICRA), el Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC) y el Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CEAB-CSIC).

Fuente.- Universidad de Barcelona

05
Feb
2019

En el ámbito del proyecto SustForest Plus, la Fundación Cesefor ha iniciado el estudio dedicado a la compatibilización del aprovechamiento resinero de Pinus pinaster con la producción de la madera para uso estructural. Este estudio formará parte de la norma UNE 56544: 2011 que recoge la clasificación visual de madera estructural de coníferas, y sus resultados preliminares formarán parte de la Estrategia para las Resinas Naturales Europeas. También tiene por objetivo facilitar el empleo de la madera de pino pinaster resinada, por parte de los profesionales de la construcción, para destinarla al uso estructural.
El proyecto SustForest Plus contempla esta iniciativa a través del Grupo de Trabajo 1 dedicado al desarrollo de una estrategia para el aprovechamiento forestal sostenible de las resinas naturales europeas (ERNE), uno de cuyos pilares básicos es el estímulo del uso multifuncional de los montes resineros a través de la compatibilización del resto de recursos disponibles como son la madera y otros productos forestales no maderables.
Este análisis de las características estructurales se desarrolla gracias al trabajo conjunto del Área Gestión Forestal y Recursos Naturales y el Área Industria y Construcción con Madera, de la Fundación Cesefor.
Procesos paralelos en Soria y en La Aquitania (Francia)
Se analizara madera procedente de un monte de Pinus pinaster resinado, tomando una muestra de árboles resinados durante 25 años y otra de pies no resinados que servirán de testigo; así, se procederá a su caracterización mediante pruebas normalizadas en el laboratorio de ensayos de Cesefor. Los datos obtenidos servirán para caracterizar la madera resinada desde el punto de vista estructural, e incluirla en la norma UNE 56544: 2011, lo que posibilita al mercado de la madera su uso normalizado para fines estructurales. Los árboles de la muestra proceden de un monte de la provincia de Soria.
De forma paralela se está desarrollando otro estudio similar por parte de otro de los socios del proyecto, en concreto Centre Régional de la Propriété Foestière Nouvelle-Aquitaine, en las masas de Pinus pinaster de las Landas Francesas, aunque en este caso la caracterización tiene como objetivo facilitar el uso de la madera resinada para parquets y recubrimientos, poniendo en valor sus características estéticas que la diferencian del resto de maderas de pino.
El proyecto SustForest Plus SOE2/P5/E0598 “Estrategia y redes de colaboración para la multifuncionalidad, conservación y el empleo en el territorio del sur de Europa a través de la extracción de la resina” se desarrolla desde 2018 hasta 2021, está cofinanciado por el Programa Interreg Sudoe a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) de la Unión Europea y pretende mejorar los métodos de gestión conjuntos de las fuentes de resina natural del territorio Sudoe como recurso estratégico y preferente para la industria, la creación de empleo y el uso racional de los recursos naturales.
Cuenta como socios beneficiarios del proyecto con las siguientes entidades: Fundación Centro de Servicios y Promoción Forestal y de su Industria de Castilla y León (Cesefor), Centre Nacional de la Propriété Forestière (CNPF), European Forest Institute (EFI), Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA), Instituto Nacional de Investigação Agrária e Veterinária (INIAV), Municipio de Penela, Municipio de Proença-a-Nova y Universidad Politécnica de Madrid (UPM).

Fuente.- CESEFOR

30
Ene
2019


La sostenibilidad de las superficies forestales, con su vital aportación al planeta, pasa también por una elección adecuada de materiales para la construcción.

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En España hay 18 millones de hectáreas de bosque, según el INE. DGA / EUROPA PRESS


El carácter esencial de los árboles en la conservación de la Tierra resulta sobradamente conocido, comenzando por la función purificadora de la fotosíntesis. De los tres sumideros del planeta, las superficies forestales son el único que puede ayudar a mitigar el cambio climático. “Los otros dos, el océano y la atmósfera, adonde va el CO2 que producimos, no pueden regularse”, explica Eduardo Rojas Briales, decano del Colegio Oficial de Ingenieros de Montes, que subraya la necesidad de hacer un uso sostenible de los bosques, especialmente con vistas al cambio climático.


La relevancia de los árboles no se reduce a renovar el oxígeno que respiramos. Parte de ese uso al que alude entronca con el concepto de bioeconomía: emplear los recursos, en este caso los de los bosques, pero garantizando su sostenibilidad: “La bioeconomía es un concepto más inclusivo que la economía circular, promovido por los sectores ‘fósiles’ que incluye la bioenergía”, añade Rojas, también profesor de la Universidad Politécnica de Valencia, que impartió hace unos días en el Ateneo de Madrid una conferencia sobre la aportación estratégica del mundo forestal al bienestar colectivo. Se trata de acabar con el uso de materiales cuya obtención requiere altas emisiones de CO2, como sucede en sectores como la construcción y la industria textil. Un paradigma puede ser el bambú, un material resistente y muy válido para la construcción. “Todo lo que hoy obtenemos del petróleo lo podemos hacer de bambú, de madera, paja o residuos agrícolas”, comenta Rojas Briales.


Un material eficiente y reciclable


“Más de la mitad de la huella de carbono total de un edificio se debe a los materiales utilizados en su construcción”, calcula Julen Pérez Santisteban, arquitecto del estudio londinense Waugh Thistleton Architects, uno de los más importantes del mundo en construcciones con madera. “La madera es el único material de construcción renovable que hay. Además, permite construir de manera rápida y eficiente edificios de altura considerable”, explica sobre los principios de su compañía.


Para este arquitecto vitoriano, la madera se ha abierto camino en la construcción en España, pero aún le falta mucho recorrido: “España no está todavía al nivel de países como Francia o Reino Unido, pero cada vez se están haciendo más edificios importantes de madera. Tras los años oscuros del ‘ladrillazo’ y del despilfarro, en los que la construcción quedó desprestigiada, la madera es la gran oportunidad de nuestra generación para desarrollar una arquitectura sensata, de escala humana e inherentemente sostenible, que rectifique la opinión que se tiene de nuestro sector”, sentencia. La reciclabilidad de estos materiales es otro de sus puntos a favor, ya que pueden transformarse alargar su vida útil muchos más que los materiales procedentes del petróleo.

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La superficie boscosa ha aumentado en España los últimos años. EL INDEPENDIENTE

 

La bioeconomía se está implantando en varias fases, según explica Rojas: la primera, la de la bioenergía, desde hace diez años; la segunda, la bioconstrucción, sustituyendo el acero y el hormigón, que dejan una gran huella, por materiales ‘bio’; y una tercera que es la bioingeniería, sustituyendo textiles, plásticos y químicos por productos de origen biológico. Esto, añade Rojas, puede hacer surgir la duda de si habrá suficientes materiales para ese paso a la bioeconomía: “Está el principio de uso en cascada. El día que unas vigas de madera utilizadas en la construcción se sustituyan podrán convertirse en ventanas o un mueble, en otro fase pueden convertirse en papel y al final pueden ser útiles como material para calefacción. Estos materiales tienen varias vidas”.
Se calcula que en el mundo hay 4.000 millones de hectáreas de bosques, de las que unas 1.500 se encuentran en Europa. En España, según el Instituto Nacional de Estadística, hay 18 millones que generan 300.000 puestos de trabajo (1,7% del PIB) y repercuten de manera indirecta en otros sectores como el turismo o la industria.

Publicado en El Independiente el 23 de Enero de 2019

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