Hidrología

22
Sep
2019


La DANA de los pasados días ha causado importantes daños personales y materiales tanto en las comarcas centrales como en la Vega Baja del Segura que ponen en evidencia deficiencias de planificación y comportamiento ciudadano, pero también que disponemos de unos mecanismos de respuesta a emergencias altamente profesionalizados. La primera reflexión es que en toda la costa Mediterránea se suceden largos períodos de sequías con intensas precipitaciones en línea con lo que decía Raimon «al meu país la plutja no sap ploure». Por ello tampoco debemos de olvidar que un episodio de lluvias intensas tras muchos meses secos es de entrada necesario y bienvenido. El escenario alternativo era sin duda mucho peor. En ningún lugar del Planeta tan lejos del Ecuador se producen precipitaciones tan cuantiosas en 24 horas. A todo ello se suma el cambio climático que exacerba nuestro ya de por sí peculiar patrón de precipitaciones. La respuesta por tanto debe partir de reconocer que el agua es un recurso vital y valioso y que hay que tratara como tal y no como una amenaza, aunque su falta de gestión adecuada pueda acarrear peligros importantes.


La respuesta inteligente debe enmarcarse en la prevención y reducción de desastres internacionalmente acordada como el marco de Hyogo o la Conferencia de Sendai. Vivimos en un territorio con dos riesgos importantes – incendios e inundaciones – y toda la población debe tener unos mínimos conocimientos de cómo responder a ellos. Con ello podremos reducir el número de víctimas y las situaciones angustiosas y peligrosas como ponen de manifiesto el riesgo en que incurrieron quienes grabaron más de un video o fotos circulados estos días. La seguridad de las personas tiene que ser la prioridad absoluta y la autoprotección necesaria para evitar la distracción de los medios humanos que intervienen en una situación de este tipo.


Abordar el problema de fondo requiere analizar el ciclo del agua en su conjunto. Como en una cadena, se romperá por su eslabón más débil. El agua con mayor riesgo por velocidad y posibilidades de retención es la que se precipita sobre las montañas. Por ello el estado de los terrenos forestales es clave. En las comarcas centrales donde ocupan un porcentaje mucho más elevado que en la Vega Baja, su estado no es óptimo por los reiterados incendios que han padecido sobre todo en los 70, 80 y 90s. En unos lugares por reincidencia no hay cubierta arbórea, en muchos pinares jóvenes hiperdensos, pocos pinares adultos y mucha superficie de matorral, en pocos casos de densidad óptima. Una gestión forestal continuada e integradora de su función hidrológica podría haber contribuido de forma clave a que un porcentaje mucho mayor de la precipitación se infiltrase en los acuíferos recargándolos y evitar así flujos intensos y cargados de sólidos en suspensión (barro). Resulta substantivo aquí recuperar los trabajos que en su día hizo el ICONA en los 70 y 80s de corregir hidrológicamente los barrancos con muros y pequeños diques que retuviesen la escorrentía y los sólidos actuando también en terrenos privados mediante mecanismos similares a las ZAU realizadas para prevenir incendios.


Estas medidas serían todavía más importantes en la Vega Baja donde la vegetación arbórea está en el límite por su clima extremo. La Diputació d'Alacant ha venido realizando interesantísimos trabajos de restauración hidrológica-forestal generando microcuencas que además de retener el agua, favorecerían el desarrollo de los árboles y arbustos implantados. Hay que recordar dos de las claves funciones del arbolado: romper capas impermeables mediante sus raíces que ayuden a la infiltración del agua y generar una capa de humus que evite las costras impermeables típicas de los suelos calcáreos. En el ámbito de los terrenos agrícolas tenemos un problema por abandono de un lado y, de otro, pérdida de los bancales tradicionales que suponían una excelente protección frente a episodios como este. Recuperarlos y abordar la escorrentía en las zonas de cultivos intensivos resulta perentorio.


Nuestro sistema de embalses siendo suficiente en términos generales adolece de limitaciones, especialmente por el desplazamiento creciente de las precipitaciones a las zonas más próximas a la costa. Necesitaríamos de un considerable número de pequeñas presas que retuviesen en las zonas de mayor pluviometría –p. e. SE València, NE de Alacant o NW d Castelló- el agua a la mayor cota posible sea su destino su uso agrícola, aunque fuera a pequeña escala o complementariamente o para su infiltración así como reducción de avenidas. También hemos de identificar áreas inundables, sean húmedas o agrícolas que puedan funcionar como aliviaderos y recargar acuíferos en caso de grandes avenidas. Obviamente deberían compensarse los daños generados a los agricultores, pero su coste será una fracción de las alternativas (aljibes subterráneos o mayor inundación).


En las zonas urbanas, muy extensas en la Vega Baja, no hemos considerado adecuadamente dos cuestiones, liberar las zonas inundables y dar a los cauces el espacio necesario de un lado y, de otro, reducir al máximo la escorrentía. Si tenemos en cuenta los patrones de precipitación intensa de nuestras zonas costeras es irresponsable el grado de sellado de los suelos que hemos practicado. En el uso del espacio público o parkings al aire libre hay que invertir el concepto y sellar solo lo absolutamente imprescindible. Además, al no separar pluviales de aguas residuales toda la inversión realizada en depuradoras se va al traste en esos episodios cuando hemos de liberar las aguas sin depurar a los cauces por puntas de fluido que superan la capacidad de las depuradoras. Separar pluviales, al menos en obra nueva y rehabilitación más espacios públicos es urgente. Tampoco hace falta enterrar las pluviales que se pueden integrar como canales o acequias abiertas en el entramado urbano, en parte reconstruyendo lo que hubo antaño manteniendo un caudal mínimo permanente.


Los cauces además de tener las dimensiones necesarias deben estar libres de construcciones que impidan el fluido y dotados de vegetación de ribera tratada óptimamente para conjugar la conveniente retención de los fluidos y sólidos en suspensión, acelerar la infiltración y recuperar la biodiversidad y el paisaje sin aportar demasiados arrastres que puedan causar tapones en los ojos de los puentes. El predominio incontrolado de la caña oriunda de México generar muchísima biomasa que es fácilmente arrastrada por las aguas sin que aporte las ventajas de la vegetación de ribera además de su alta inflamabilidad en invierno. Es urgente sustituirla por vegetación de ribera bien diseñada y gestionada.


Finalmente hemos de recapacitar si el presente modelo territorial de desplazamiento de la población y la actividad económica a la costa es sostenible al ocupar grandes extensiones con riesgos importantes de inundación que se ve exacerbado por el sellado implícito del suelo que comporta cuando a pocos km hacia el interior se dispone de amplios territorios infrautilizados. El agua no hace sino poner en evidencia problemas subyacentes que vienen apareciendo en otros debates (incendios, despoblación) y cuya resolución nunca será satisfactoria si meramente nos centramos en los síntomas. Hemos de entender perentorio para su resolución reequilibrar el territorio a la vez de utilizamos con mucha mayor determinación la ingeniería verde en nuestras infraestructuras.


Eduardo Rojas Briales/profesor de la universitat politècnica de valencia y decano del colegio de ingenieros de montes

Publicado en el diario Levante 16/09/2019

24
May
2019

Durante los próximos tres años se desarrollará el proyecto MAIL, una iniciativa financiada bajo el programa Horizon 2020, cuya denominación completa responde a una definición global de sus pretensiones: la identificación de tierras marginales en Europa y fortalecimiento de su potencial para contribuir a la absorción de CO2 (en inglés, Identifying Marginal Lands in Europe and strengthening their contribution potentialities in a CO2 sequestration strategy).
La reunión de lanzamiento del proyecto tuvo lugar a principios de año en Bruselas y contó con la presencia de los seis socios miembros del consorcio, entre los que se encuentra Cesefor, que compartirá durante los próximos 36 meses trabajo con la Universidad de Tesalónica (que coordinará el proyecto); la Universidad Politécnica de Valencia; la consultora griega HOMEOTECH; la firma alemana IABG MBH, experta en servicios geoespaciales y de observación terrestres; y el Centro de Investigación Espacial de la Academia Polaca de Ciencias (CBK PAN).
El perfil de los miembros del consorcio responde en gran medida al objetivo del proyecto de detectar las tierras marginales, clasificarlas y evaluar su uso potencial como sumideros de carbono en la UE. Indicativamente, las tierras marginales pueden ser tierras abandonadas, tierras improductivas, tierras degradadas, tierras estériles, tierras contaminadas, etc.
Estos territorios se identificarán con análisis espaciales multicriterio, se clasificarán según su potencial de absorción mediante teledetección, se propondrán acciones que incrementen ese potencial. Técnicas y metodologías serán compartidas en una plataforma web.
El proyecto tiene previsto estudiar casos concretos en áreas pilotos para incrementar la absorción de carbono mediante forestación o reforestación. Contempla asimismo estudiar los beneficios socioeconómicos de dichas intervenciones, con lo que se espera que sirva como punto de partida para fomentar futuros planes de desarrollo en este tipo de zonas.
Finalmente, apuntar que esta iniciativa –en el marco del H2020- entra dentro de la línea de financiación europea Marie Skłodowska-Curie/ RISE action, que posibilita la cooperación internacional e intersectorial mediante los intercambios de investigadores y técnicos entre las instituciones socias del proyecto. De este modo, está previsto que Cesefor mande personal a Grecia y Alemania y a su vez, recibirá investigadores de otros socios.
17/Mayo/2019

Fuente.- CESEFOR

12
Nov
2018

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El Boletín Oficial del Estado (BOE) publica hoy una resolución del Ministerio para la Transición Ecológica por la que se anuncia la apertura del período de consulta e información pública durante seis meses de los documentos iniciales de la revisión de tercer ciclo de los planes hidrológicos de cuenca de las demarcaciones hidrográficas de competencia de la Administración General del Estado (Cantábrico Oriental, Cantábrico Occidental, Miño-Sil, Duero, Tajo, Guadiana, Guadalquivir, Ceuta, Melilla, Segura, Júcar y Ebro).

Los documentos están disponibles para todos los interesados a través de los portales web de las correspondientes confederaciones hidrográficas. En este caso, los mencionados documentos, uno por ámbito territorial de planificación, llevan el título genérico de “Programa de Trabajos, Calendario, Estudio General de la Demarcación y Fórmulas de Consulta”.

Ésta es la primera fase para la revisión de los planes hidrológicos de cuenca, un tercer ciclo que debe finalizar en 2021. La segunda fase se corresponde con la redacción de un documento intermedio, denominado Esquema de Temas Importantes, y la tercera y última fase es la de redacción de la propuesta de plan hidrológico propiamente dicho.

Cada una de estas fases requiere, antes de adoptar los documentos, de unos procesos de consulta pública de seis meses de duración. Siguiendo este calendario, se espera que el documento de Esquemas Importantes se haga público a mediados de 2019, y los proyectos de planes hidrológicos antes de final de 2020.

Ahora tenemos en vigor los planes hidrológicos del segundo ciclo, que se cierran a final de 2021, fecha en la que deberemos adoptar unos nuevos planes revisados para el tercer ciclo que se extenderá hasta final de 2027.

El Ministerio para la Transición Ecológica presentó estos documentos iniciales de los planes hidrológicos de tercer ciclo en la reunión del Consejo Nacional del Agua, que tuvo lugar el pasado 16 de octubre.

MÁXIMA PARTICIPACIÓN
Desde el MITECO se anima a todos los interesados a involucrarse en este proceso desde sus orígenes, estudiando los documentos publicados y aportando cuantas propuestas, observaciones o sugerencias que para su mejora estimen procedentes. Estas aportaciones pueden dirigirse al propio Ministerio o a los organismos de cuenca concernidos tal y como se indica en los anuncios publicados en el Boletín Oficial del Estado.

A lo largo de las próximas semanas se desarrollarán diversas actividades participativas, dirigidas a explicar los documentos en consulta y a recabar todas las opiniones con las que enriquecer los borradores que se someten a participación, previamente a su consolidación final. La participación pública resulta indispensable para el desarrollo de las modernas políticas públicas y desde el Ministerio para la Transición Ecológica se realizan los máximos esfuerzos para que el proceso de planificación hidrológica se desarrolle tomando en consideración todos los puntos de vista y buscando los mayores y mejores acuerdos.

Asimismo, hoy también se inicia un periodo de participación y consulta pública de otro relevante instrumento de planificación: el Plan Nacional de Depuración, Saneamiento, Eficiencia, Ahorro y Reutilización (Plan DSEAR). Así, se somete a participación un primer documento titulado “Directrices, Programa de Trabajos, Calendario y Fórmulas de Participación” para recabar opiniones sobre este primer borrador durante un plazo de tres meses. A tal efecto, los documentos están disponibles para cualquier interesado a través del portal web del Ministerio para la Transición Ecológica (www.miteco.gob.es) en la sección de Planificación Hidrológica

 

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13
May
2019

 

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El secretario de Estado de Medio Ambiente en funciones ha subrayado la necesidad de elaborar un nuevo plan estratégico para estos espacios naturales, dado que el actual se publicó en 1999
El secretario de Estado de Medio Ambiente en funciones, Hugo Morán, ha señalado que la conservación de los humedales constituye una de las “soluciones basadas en la naturaleza” que permitirán a España hacer frente a la pérdida de biodiversidad y mitigar los efectos del cambio climático. En su intervención durante la inauguración de la 15ª Conferencia de Lagos y Humedales ‘Living Lakes’, que se celebra en Valencia hasta el próximo 9 de mayo, Morán ha subrayado la necesidad de realizar un nuevo plan estratégico para estos espacios.

El secretario de Estado en funciones ha detallado la importancia de los humedales como proveedor de servicios ecosistémicos, al ser fuente de agua potable, materias primas y recursos genéticos, además de permitir la agricultura y acuicultura y mantener “un tapiz de biodiversidad del que todos dependemos”.

Morán también ha explicado que la existencia de humedales bien conservados contribuye a facilitar la adaptación de la biodiversidad al cambio climático, proporcionando hábitats, conectividad entre espacios naturales y corredores para que las diferentes especies puedan desplazarse. Por ello, ha añadido, “constituyen elementos territoriales estratégicos para España, que es el Estado miembro de la UE con mayor diversidad de tipos ecológicos de humedales”.
Nuestro país es, además, el tercero –después de Reino Unido y México- en número de humedales de importancia internacional reconocidos por el Convenio de Ramsar.
“Los humedales españoles, como los de todos los países de su entorno, se ven afectados por una gran variedad de problemas de conservación a los que es necesario plantar cara: contaminación, disminución de recursos hídricos de los que dependen, afecciones vinculadas a la construcción de infraestructuras o la presencia de especies exóticas invasoras, entre otras”, ha indicado el secretario de Estado en funciones. Problemas, ha apuntado, que se ven agudizados como consecuencia del calentamiento global.
Se calcula que, desde la década de 1970, se han perdido un 35% de los humedales del mundo, en todas sus regiones.
NUEVO PLAN ESTRATÉGICO
España fue uno de los primeros países en aprobar, en 1999, un plan estratégico dirigido a la conservación de estos espacios. Pasados 20 años, Morán sostiene que es necesario elaborar una nueva estrategia, que complemente a los necesarios trabajos de conservación que se han de llevar a cabo en la nueva planificación hidrológica.
Por último, ha incidido en el papel de la restauración de humedales, en cumplimiento con el compromiso comunitario de restaurar al menos un 15% de los ecosistemas degradados en los territorios de los Estados miembro.

Fuente: Noticias MITECO. 7/05/2019

06
Nov
2018

Una investigación llevada a cabo por el grupo de Ecotoxicidad Animal y Biodiversidad de la UPV/EHU, en colaboración con la Universidad de Vigo, ha dado el primer paso para incorporar en los planes hidrológicos los criterios de calidad relativos a la bioacumulación de sustancias peligrosas requeridos por la UE.

 rio metalesUno de los puntos de referencia del río Nalón donde se ha efectuado el análisis de la bioacumulación de metales. Foto: Pilar Rodríguez-UPV/EHU

 

La Unión Europea ha establecido de plazo hasta el año 2021 para el desarrollo de Normas de Calidad Ambiental, y en particular para la determinación de la concentración umbral en tejido de sustancias químicas peligrosas que pueden tolerar los organismos acuáticos con un bajo riesgo para la conservación de sus poblaciones.


Una investigación llevada a cabo en cuencas mineras de Asturias por el grupo de Ecotoxicidad Animal y Biodiversidad, dirigido por la Dra. Pilar Rodriguez, mediante la colaboración entre el Departamento de Zoología y Biología Celular Animal y el de Genética, Antropología Física y Fisiología Animal de la Facultad de Ciencia y Tecnología de la UPV/EHU, y el laboratorio de Limnología de la Universidad de Vigo ha permitido avanzar en esa labor, y ha propuesto la concentración umbral ecológica para 7 metales (cadmio, cromo, cobre, mercurio, níquel, plomo y cinc) y dos metaloides (arsénico y selenio).


El estudio incluyó un número de localidades no contaminadas, pertenecientes a la red de referencia de la cuenca del río Nalón, así como otras altamente contaminadas. Esta es una cuenca con una larga historia de explotaciones mineras debido a los altos niveles de metales que presentan sus rocas de forma natural. “Seleccionamos esta zona por ser una de las áreas de la región cantábrica donde las comunidades acuáticas tienen mayor problema de exposición a metales”, explica la Dra. Pilar Rodríguez, miembro del Departamento de Zoología y Biología Celular Animal de la UPV/EHU.


Concretamente, el estudio propone la concentración umbral ecológica para los 9 elementos químicos, a partir de las medidas en los tejidos de 10 taxones de invertebrados presentes en puntos de referencia, es decir, en lugares con un impacto mínimo o nulo de contaminantes, y cuyo estado ecológico fue evaluado como bueno o muy bueno. Se trata, tal como comenta la Dra. Rodríguez, de “una forma novedosa de afrontar el problema de las Normas de Calidad Ambiental; primero, hemos seleccionado los puntos de referencia, y los 10 taxones biomonitores utilizados para determinar las bioacumulación de metales son aquellos que se encuentran en general tanto en las zonas limpias como en los puntos contaminados”.


El estudio de un abanico tan amplio de grupos animales también es algo destacable de esta investigación. “Con este trabajo hemos evaluado la bioacumulación de metales en taxones de invertebrados representativos de distintos hábitos alimentarios (depredadores, fitófagos, sedimentívoros, filtradores y generalistas), y también con distinto comportamiento. Este factor determina también el grado de exposición a los tóxicos que tiene cada organismo: por ejemplo, los oligoquetos acuáticos, que viven en galerías dentro del sedimento, tienen una exposición máxima a los contaminantes asociados al mismo, mientras que la mayoría de las larvas de insectos son epibentónicas, es decir, viven sobre la superficie de las piedras y pueden estar expuestas a los contaminantes presentes en las algas, si se alimentan de ellas, o en las partículas presentes en el agua, si son filtradoras”, detalla la investigadora.


Mediante el análisis de los niveles de metales que presentaba cada uno de los taxones biomonitores en las localidades de referencia, “se estableció la concentración umbral ecológica para cada taxón y cada metal, es decir la concentración máxima que permite el mantenimiento del estado de conservación de las comunidades de macroinvertebrados a niveles óptimos”, continúa. La concentración umbral ecológica la establecieron mediante el percentil 90 del rango de los datos recopilados para cada metal en cada uno de los taxones. Por tanto, de todos los organismos donde tomaron medidas, solamente el 10 % se encontraría por encima de ese umbral establecido. “Nuestra propuesta es que a partir de ese nivel de concentración de metales se active un primer nivel de alarma, ya que existiría una probabilidad de riesgo para los invertebrados fluviales”, comenta.


“Ahora, en nuestra investigación actual estamos contrastando los valores de concentración umbral ecológica con los niveles bioacumulados por los mismos taxones de invertebrados en las localidades de la cuenca del Nalón, sujetas a distintos niveles de contaminación —cita la Dra. Rodríguez—. Es de esperar que exista un intervalo entre la concentración umbral ecológica y la concentración mínima asociada a efectos medidos en las comunidades acuáticas (disminución de la riqueza específica, o de la abundancia de taxones sensibles, etc.), que nos proporcione un nuevo límite en la concentración de tejido relacionada con la existencia de un alto riesgo ambiental para la conservación de la comunidad de macroinvertebrados acuáticos”.


Los datos e información obtenidos de momento son directamente aplicables a la gestión de la cuenca estudiada, la del río Nalón. “Su aplicación en otras cuencas del Cantábrico, incluidas las del País Vasco, es el siguiente paso y requerirá de un proceso de validación con nuevos datos de bioacumulación de metales en invertebrados de localidades de referencia y contaminadas procedentes de otras cuencas, pero necesitamos financiación para poder realizar los muestreos y análisis necesarios”, insta.

Referencia:
Pilar Rodriguez, Leire Méndez-Fernández, Isabel Pardo, Noemi Costas, Maite Martinez-Madrid (2018) Baseline tissue levels of trace metals and metalloids to approach ecological threshold concentrations in aquatic macroinvertebrates Ecological Indicators doi: 10.1016/j.ecolind.2018.04.004

Reproducido de Cuaderno de Cultura Científica

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