El conocimiento da seguridad y facilita tomar decisiones acertadas. La tradicional falta de datos y análisis económicos y sociales del sector forestal ha dado una imagen menor de su valor y potencial, ha contribuido a su minusvaloración. Difícilmente puede el sector forestal hacer comprender su importancia a la sociedad si no es capaz de saber cuál es el valor de su producción de bienes y servicios ambientales. Difícilmente se pueden establecer las políticas forestales adecuadas que aprovechen todo el potencial territorial, medioambiental, social y de desarrollo rural que tiene los bosques si no tenemos cuantificado el valor de lo que dan. A esta tarea se aplica con intensidad el libro “La estructura económica del sector forestal en España 2000-2020”, fruto del análisis de numerosos expertos bajo la coordinación de Sigfredo Francisco Ortuño Pérez y Víctor González González de Linares.
La facturación del conjunto de subsectores que forman el sector forestal la estiman los autores en 20.000 millones de euros al año. Genera 130.000 empleos en la industria de la primera y segunda transformación y otros 80.000 más en los montes. No es mala carta de presentación si tenemos en cuenta que la actividad forestal suele darse principalmente en las zonas de montaña que más han sufrido algún tipo de proceso de despoblación desde mediados del siglo XX.
La propia Estrategia Española de Bioeconomía (2016) plantea aumentar el uso de la madera y la bioenergía y resalta su efecto favorable en la creación de empleo y en el crecimiento económico. Aunque no es solo madera lo que producen los bosques, también podría aplicarse el mismo principio para la caza y pesca continental, los frutos forestales, hongos silvestres, pastos el corcho o la resina.
Pero, curiosamente, son los servicios ambientales, escasamente valorados de manera adecuada en España, a pesar de que todo el mundo los cita como una aportación fundamental de los bosques, los que superan en valor económico a las producciones directas de los montes “en muchas zonas de España”.
En el caso del uso recreativo la publicación cifra el turismo rural en aproximadamente 9.000 millones de euros anuales y recoge el dato que da Europarc-España: más de 30 millones de personas visitaron espacios natrales protegidos en 2016.
En cuanto al papel de los bosques como sumideros de carbono, los bosques almacenaban 75 millones de toneladas en 2004 y en 2012 ya alcanzaban los 94 millones de toneladas. Pero es que cada año aumenta la superficie forestal a una media de 180.000 ha, descontadas las cortas y a pesar de incendios forestales y otras catástrofes naturales. En el mes de diciembre el precio de los derechos de emisiones situaba a la tonelada de carbono en 89 €, con una media de 80 € durante todo el mes.
Otra cuestión es que parte de ese valor que el mercado le da a la tonelada de carbono vaya a parar a los propietarios forestales que gestionan de forma sostenible sus bosques en función del carbono que fijen. Cosa que no sucede.
Pero la publicación se centra en el análisis de los datos de bienes obtenidos de los montes para concluir sus coordinadores, Sigfredo Ortuño y Víctor González, que la política ambiental en España ha ido evolucionando hacia la limitación de los aprovechamientos forestales en beneficio de las demandas sociales urbanas “pero sin valorar las consecuencias que para el mundo rural tienen estas limitaciones en términos de condicionar su desarrollo económico”. Y apuntan que tampoco se ha sido “suficientemente consciente del efecto negativo” que esta disminución de aprovechamientos tiene “en la evolución ecológica de las masas”.
Los coordinadores de la publicación señalan la necesidad de “respuestas y soluciones para solventar el equilibrio entre una demanda social urbana de externalidades de los montes y una técnica, económica y rural para aprovechar un recurso natural renovable que genera riqueza y empleo”.
Productos maderables, no maderables y otros
La madera, material natural, renovable y de aprovechamiento sostenible que ayuda a fijar carbono
El libro recoge el valor económico de los distintos subsectores que forman parte del sector forestal, incluyendo industria de primera y segunda transformación, la evolución desde 2000 a 2020 en cuanto a la producción y comercio exterior, “las transformaciones experimentadas y las causas que las explican”, así como las perspectivas de futuro más probables.
En los productos maderables señalan los atores que es el sector principal en términos económicos y de empleo, aunque presenta una gran heterogeneidad, “con subsectores muy competitivos y subsectores en proceso de reconversión o necesitados de ella”.
Facilita los principales datos de madera en rollo, con una producción muy estable entre 14 y 16 millones de metros cúbicos al año desde 1985 hasta 2015. Y hace una perspectiva del tipo de madera, procedencia y destino que más demanda tendrá en los próximos años.
De igual forma analiza los últimos datos y tendencias de madera de sierra, usos técnicos, tableros y chapa, envases, mobiliario, pasta y papel, industria del reciclado de papel y biomasa forestal.
En cuanto a los productos no maderables consideran los coordinadores de la obra que “la disparidad entre los distintos productos no permite establecer comparaciones entre ello”. Y señalan un detalle importante, su carácter en muchas ocasiones regional, lo que les da “una enorme importancia para la conservación de muchas áreas rurales”, lo que obliga a políticas específicas “para cada uno de ellos”.
Facilitan los datos del corcho, resina, frutos forestales como el piñón, bellota o castaña; pastos forestales, pesca fluvial, caza, hongos y trufas.
El tercer gran grupo que analizan es el de la logística y transporte, subsector en el que el transporte por carretera supone más del 90 % de los viajes con mercancía. Y termina con las empresas de servicios forestales que “han crecido exponencialmente en número durante el periodo 2000-2020 pero el empleo se ha mantenido sin grandes variaciones”.
En el prólogo, recomienda Inés González Doncel la lectura de este libro por partes “porque son muchos los datos que aporta y se requiere de tiempo para procesarlos”. La gran cantidad de información que ofrece esta publicación evidencia, según Inés González, “la complejidad, variabilidad, y riqueza de un sector con grandes posibilidades de futuro, pero especialmente sensible a efectos impredecibles más allá del calentamiento global o el cambio climático. Vendavales y huracanes lejos de nuestras fronteras, el cierre de una empresa, plagas impensadas, un activismo furibundo contra especies o nuevos modelos de extracción de productos con nuevas tecnologías, una comunidad científica dividida cuando no enfrentada en sus postulados o hipótesis, una sociedad infantilizada respecto a la visión que tiene de la naturaleza… hacen tambalear los cimientos de un sector económico”.
Retos de futuro
Cada uno de los capítulos incorpora un análisis de los retos del futuro que tiene. Entre los más destacados y de forma general destacan:
– Reforzar el peso social, económico y político del sector.
– Concienciar a la sociedad del enorme valor de la gestión forestal activa para garantizar funciones ecológicas y económicas.
– Mejorar el asociacionismo para concentrar la oferta
– Favorecer la demanda de productos con valor añadido, especialmente de madera aserrada
– Mejorar la competitividad empresarial
– Aumentar la participación de la biomasa en la producción energética
– Planificar un equilibrio en la industria de la pasta y papel
– Promover un cambio en las normas de la Unión Europea para el uso de la miera en el sector agroalimentario para consolidar el aumento de sus producciones
– Potenciar le consumo de productos alimenticios de calidad que favorezcan a sectores como la ganadería extensiva, los frutos forestales y la producción micológica.
Para disponer de un sector forestal que garantice empleo, sostenibilidad, desarrollo rural, procesos ecológicos que proporcionen bienes y servicios ambientales es necesaria una política forestal que fije objetivos, establezca planes y disponga de la inversión necesaria para lograrlos. El primer paso es disponer de información fiable y precisa que permita hacer el diagnóstico acertado y marcar objetivos. Este libro, aunque muchos de sus autores reconocen la dificultad para obtener datos precisos, ofrece la información y el análisis imprescindibles para conocer la realidad económica del sector forestal.
La estructura económica del sector forestal en España 2000-2020
Coordinadores: Sigfredo Francisco Ortuño Pérez y Víctor González González de Linares.
Edita: Ministerio para la Transición Ecológica y e Reto Demográfico. 2021.
Catálogo de publicaciones de la Administración General del Estado
Teresa Ribera ha agradecido el esfuerzo cooordinado, que va a permitir “que un enorme conjunto de medidas se pongan en marcha sobre el terreno lo antes posible”
Se trata del segundo paquete de fondos aprobado en la reunión de la Conferencia Sectorial de julio pasado, que suma un total de 462 millones para esta línea de actuaciones
Las partidas más cuantiosas se dedican a regeneración de ecosistemas, gestión forestal y mejora de la biodiversidad terrestre
La Conferencia Sectorial de Medio Ambiente, presidida por la vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, ha ratificado en su reunión de este miércoles el reparto territorializado de fondos del componente 4 del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) para inversiones de las Comunidades Autónomas en materia de conservación y restauración de ecosistemas y de su biodiversidad. El acuerdo rubrica el esquema financiero aprobado el martes por el Consejo de Ministros y hará llegar a las CCAA 226,75 millones de euros, un segundo paquete de fondos con los que se completa la transferencia a las autonomías del total de 462 millones comprometidos en julio pasado ante la propia Conferencia Sectorial.
En el transcurso de la reunión con los consejeros autonómicos de Medio Ambiente y Territorio, celebrada de manera telemática, la vicepresidenta agradeció el trabajo conjunto realizado por el Ministerio y las comunidades autónomas para diseñar un esquema de actuaciones coherente con los objetivos del PRTR en materia de conservación y mejora de nuestro capital natural, y formalizar los acuerdos de territorialización de fondos. “Ha sido un esfuerzo muy intenso por parte de todos, e imprescindible para que un enorme conjunto de medidas se pongan en marcha y se desarrollen sobre el terreno lo antes posible. Es uno de los objetivos clave del Plan, impulsar la recuperación, y necesita del esfuerzo de todas las administraciones para la pronta ejecución de las medidas”, ha resaltado.
Esa agilidad -ha dicho- ha permitido iniciar ya numerosas actuaciones por parte del Organismo Autónomo Parques Nacionales (OAPN), la convocatoria de subvenciones por la Fundación Biodiversidad por más de 88 millones de euros, y la trasferencia a comunidades autónomas y ciudades con estatuto de autonomía de un total de 696 millones de euros sólo en el presente ejercicio.
REGENERACIÓN, BIODIVERSIDAD Y GESTIÓN FORESTAL
El acuerdo ratificado este miércoles supone hacer entrega a las comunidades autónomas del segundo paquete de fondos asignado en la reunión de este órgano consultivo y de coordinación entre administraciones celebrada el pasado 9 de julio. El primer reparto fue de 235,25 millones de euros, lo que sumados a la presente asignación de fondos completa el total de 462 millones de euros (más dos millones de euros adicionales para Ceuta y Melilla) para inversiones de protección y conservación de la biodiversidad marina y terrestre, la restauración de ecosistemas e infraestructuras verdes, y el desarrollo de una gestión forestal sostenible.
De acuerdo a los criterios de reparto refrendados, las CCAA recibirán los siguientes importes:
Encabezado tabla Coef. Territ. Territorialización Dic. 2021 (euros)
Andalucía 17,258974% 39.134.724
Aragón 9,481658% 21.499.660
Canarias 2,326683% 5.275.753
Cantabria 1,183230% 2.682.974
Castilla y León 17,323424% 39.280.864
Castilla-La Mancha 13,238848% 30.019.088
Cataluña 7,224139% 16.380.735
Comunidad Foral de
Navarra 2,081368% 4.719.502
Comunidad de Madrid 1,926057% 4.367.334
Comunitat Valenciana 5,525502% 12.529.075
Extremadura 9,641394% 21.861.861
Galicia 4,913498% 11.141.357
Illes Balears 0,907953% 2.058.784
La Rioja 1,148587% 2.604.421
País Vasco 1,482272% 3.361.052
Principado de Asturias 2,446430% 5.547.280
Región de Murcia 1,889983% 4.285.536
Total 100% 226.750.000
Entre las distintas líneas de actuación a las que las CCAA destinarán estos fondos -el total de los 462 millones- sobresalen por su cuantía los capítulos de inversiones en restauración de ecosistemas, con un 23% del global (algo más de 104 millones); la elaboración de planes e instrumentos de gestión forestal sostenible, el 17% (77,2 millones), y la mejora de la biodiversidad terrestre, el 13% (60,8 millones).
En los citados ámbitos destacan asimismo las intervenciones en conservación de especies y hábitats, especialmente en amenazados y críticos, mejora de hábitats, eliminación de amenazas y mortalidad, recuperación de poblaciones de especies de fauna y flora incluyendo actuaciones de conservación ex -situ, o centros de cría, actuaciones para la convivencia con grandes carnívoros, etc. Son importantes también las partidas destinadas al control y erradicación de especies exóticas invasoras.
Se financiarán igualmente la renovación y mejora de las instalaciones e infraestructuras asociadas a la gestión del patrimonio natural y en particular en espacios protegidos, y las políticas de sensibilización, puesta en valor y difusión de la importancia de la conservación de la biodiversidad para la salud y bienestar del ser humano
La territorialización de fondos del componente 4 del PRTR incide de manera especial en la restauración de ecosistemas, en sus componentes ecológicas, hidrológicas, mejora del carbono orgánico en suelos y acciones contra la desertificación. Incluye la restauración ecológica de hábitats vulnerables o en estado de conservación desfavorable, como terrenos degradados, creación de corredores de alta montaña, regeneración de ecosistemas litorales y marinos, restauración y corrección hidrológica forestal y recuperación de terrenos agrarios para incrementar la biodiversidad.
Contarán con una dotación relevante las intervenciones de soporte técnico a los propietarios, gestores y administraciones responsables de masas forestales, con la vista puesta en la consolidación de la propiedad pública y la redacción de proyectos de ordenación o planes de gestión y sus revisiones. Habrá actuaciones de adaptación a la problemática de los incendios forestales (renovación de medios terrestres, adquisición de medios de vigilancia y prevención, mejora de infraestructuras de defensa; de apoyo al sector forestal, a su promoción como activo turístico y del emprendimiento, y respaldo a la creación o fortalecimiento de PYMES y cooperativas ligadas a los aprovechamientos del medio forestal.
RIESGO DE INUNDACIONES
La Conferencia Sectorial ha dado el visto bueno también a la convocatoria de subvenciones de la Fundación Biodiversidad para fomentar actuaciones de restauración de ecosistemas fluviales y a fin de reducir el riesgo de inundación en entornos urbanos mediante soluciones basadas en la naturaleza. Estas intervenciones podrán ser llevadas a cabo en aquellos tramos fluviales donde resulten más efectivas y deben contribuir a la mejora del estado ecológico del sistema fluvial.
La dotación global de la convocatoria es de 75 millones de euros, con importes de ayuda que oscilan entre el mínimo de 500.000 euros y 4 millones de máximo. La cofinanciación puede llegar hasta el 95%. La entidad decisoria será la Dirección General del Agua del MITECO, y la Fundación Biodiversidad será la entidad ejecutora de esta actuación.
Las graves inundaciones registradas estos días en distintas zonas del país ponen de manifiesto la urgencia de acometer este tipo de iniciativas a la mayor celeridad para mitigar los riesgos y eventuales daños.
MITECO
Nota de DISTRITO FORESTAL.- La Estimación hecha por nosotros, hecha con criterios prudentes por lo bajo se valora en 950 millones de euros al año, lo que significa que para la gestión forestal necesaria para nuestros montes se destinan para 2022, 77,2 millones lo que supone algo más del 8% de los presupuestos necesarios.
La Comisión Europea acaba de adoptar recientemente una propuesta de Reglamento (y sus anexos) para frenar la deforestación y la degradación de los bosques provocadas por la Unión Europea. Su objetivo es garantizar que los productos que los ciudadanos europeos consumen en el mercado de la UE no contribuyan a la deforestación y la degradación de los bosques tanto en la UE como en el resto mundo.
El principal motor de estos procesos es la expansión de las tierras agrícolas, que está vinculada a la producción de productos básicos como la soja, la carne de vacuno, el aceite de palma, la madera, el cacao y el café. Los ciudadanos europeos apoyaron la acción de la UE para hacer frente a la deforestación y la degradación de los bosques con 1,2 millones de respuestas a la consulta pública lanzada antes de esta propuesta. Antes de que esta propuesta entre en vigor, debe ser aprobada por el Parlamento Europeo y el Consejo.
La propuesta de Reglamento sobre la deforestación tiene por objeto:
garantizar a los ciudadanos de la UE que los productos enumerados que compran, utilizan y consumen no contribuyen a la deforestación y la degradación de los bosques a nivel mundial
reducir las emisiones de carbono a la atmósfera debidas al consumo y la producción de la UE de los productos básicos correspondientes en al menos 32 millones de toneladas métricas al año
hacer frente a cualquier deforestación -no sólo ilegal- provocada por la expansión agrícola para producir los productos básicos incluidos en el ámbito de aplicación del Reglamento, así como a la degradación de los bosques.
Al promover el consumo de productos "libres de deforestación" y reducir el impacto de la UE en la deforestación y la degradación de los bosques a nivel mundial, se espera que las nuevas normas reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero y la pérdida de biodiversidad. Esta propuesta forma parte de un plan más amplio de acciones para hacer frente a la deforestación y la degradación de los bosques, esbozado por primera vez en la Comunicación de la Comisión de 2019 sobre la intensificación de la acción de la UE para proteger y restaurar los bosques del mundo. Este compromiso fue confirmado posteriormente por el Pacto Verde Europeo, la Estrategia de Biodiversidad de la UE para 2030 y la Estrategia ‘De la granja a la mesa’ (From farm to fork).
Más información en el comunicado de prensa y la ficha informativa. Consulta aquí también la propuesta y sus anexos (de momento, solo disponibles en inglés).
Consulta otros documentos de referencia al pie de esta página.
Técnico Superior Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, Consejo Económico y Social (España)
El Camino de Santiago recorre en sus múltiples variantes (francés, primitivo, del norte o de la costa, inglés, de Fisterra, ruta del Mar de Arousa, portugués, vía de la Plata, entre otros) buena parte del territorio español, y sus últimos kilómetros atraviesan en mayor o menor medida todas las provincias gallegas hasta converger en Santiago de Compostela.
Tapizados por una cubierta forestal propia del clima atlántico, las sendas se caracterizan por la presencia de formaciones boscosas que conforman las denominadas “fragas”, masas mixtas de frondosas caducifolias, bosque atlántico y oceánico, en fase clímax o de maduración ecológica. Hoy quedan escasos reductos de ellas, aunque es frecuente encontrar formaciones de pino (P. pinaster, P. radiata y P. sylvestris) y otras coníferas, y plantaciones de eucalipto (Eucaliptus spp.).
Bosque de eucaliptos en el Camino de Santiago. José Antonio Gil Martínez / Flickr, CC BY
Evolución de la explotación forestal en Galicia
Desde la época romana, el medio rural gallego se ha caracterizado por un uso predominantemente agroganadero. El bosque es menos representativo.
Hacia mediados del siglo XX, la cubierta forestal ocupaba una cuarta parte de la superficie forestal, gracias a la Ley de Patrimonio Forestal del Estado (1941). A través de un procedimiento de consorcios, esta norma suscribía contratos administrativos para la cesión, por parte de los municipios propietarios, de terrenos de monte para su reforestación.
A partir de entonces, y favorecida por el desmantelamiento del sector ganadero, la cubierta forestal ha experimentado en Galicia un continuo crecimiento hasta el actual 69 %. Esta cifra constituye unos 2 millones de hectáreas, según datos del IV Inventario Forestal Nacional.
El 97 % de la superficie forestal gallega es privada; 1,4 millones de hectáreas pertenecen a particulares y 664 630 ha a comunidades vecinales en mano común. Representa una importante fuente de riqueza para más de 450 000 propietarios particulares y 3 072 comunidades.
Así, Galicia ostenta un 10 % de la superficie forestal arbolada de España. Además, proporciona el 45 % de la producción nacional de madera en rollo (troncos apeados, desramados y cortados en dimensiones normalizadas), el 43 % de la madera de aserrado, el 35 % de la pasta de papel, el 33 % de tableros y un 8 % de la industria del mueble. Supone el 22 % del valor productivo de la superficie forestal española, el 10 % del valor ambiental y el 7 % del recreativo.
En 2019, el aprovechamiento declarado en montes gallegos alcanzó los 9,4 millones de m³. Su gestión fue privada en un 97,3 %, repartiéndose entre un 62,4 % de frondosas –en su práctica totalidad eucalipto– y un 37,6 % de coníferas (P. radiata y P. pinaster).
Las provincias del norte (A Coruña y Lugo) acaparan algo más del 85 % de las ventas de madera en origen, mientras Pontevedra representa el 11,7 % y Ourense apenas el 3,2 %. Como resultado, el mapa de aprovechamiento forestal está significativamente fragmentado
Aprovechamiento de los montes gallegos por especies. Mª Victoria Mestre Martínez / Datos de la Xunta de Galicia, Anuario de Estadística Forestal 2019., Author provided
El eucalipto: alcance e interés
El eucalipto (familia mirtáceas) es una frondosa perennifolia originaria de Australia y Tasmania, que apareció en A Coruña hacia 1850. En 1870 ya era frecuente en varias provincias del litoral español. En España destacan dos especies:
El Eucalyptus globulus. Predominante en zonas costeras y caracterizado por la dispersión natural de sus semillas en corta distancia (15-20 metros) y la preferencia de suelos desnudos o alterados para desarrollarse con éxito.
El Eucalyptus nitens. Abundante en el centro y norte de Galicia, se caracteriza por su resistencia a heladas y plagas y rápido crecimiento en plantaciones, aunque escasa capacidad de regeneración natural, por lo que no se identifica como especie invasora. Su extensión ha ido al alza durante los últimos treinta años, hasta ocupar unas 300 500 ha de formaciones puras, y 121 700 ha mixtas, superando la previsión del Plan Forestal de Galicia de 1992 (alcanzar 245 000 ha hacia 2030).
El incuestionable interés económico de este árbol ha estimulado desde el sector maderero actuaciones de lucha contra plagas y enfermedades, prevención de incendios, certificación forestal e impulso a la I+D para mejorar su adaptación al cambio climático.
Impactos asociados al eucalipto
La discusión relativa a los impactos ambientales de estas especies ha provocado divergencias entre investigadores, académicos y ecologistas. Entre estos efectos, pueden distinguirse los siguientes:
Pérdida de fertilidad edáfica y riesgo de erosión.
Elevado consumo de agua, debido al denso y profundo sistema radicular.
Hidrofobia edáfica, por acumulación de ácidos orgánicos procedentes de las raíces o descomposición de las hojas.
Pérdida de biodiversidad respecto a campiñas y bosques autóctonos.
Especie pirofítica: propaga el fuego por copas y fragmentos de corteza desprendida, mientras las altas temperaturas favorecen la apertura de las cápsulas de semillas.
Modificación del paisaje, debido a la uniformización generada por la estructura geométrica de las repoblaciones.
Plagas y enfermedades: son resistentes a plagas autóctonas, introduciendo sin embargo otras que atacan a la flora del país.
Fijación de CO₂: hay incertidumbre científica respecto a la cifra calculada para estas plantaciones, dado que tanto el tratamiento previo del suelo y aterrazamientos como las cortas forestales generan pérdidas de carbono edáfico, por lo que sería conveniente elaborar una metodología independiente.
La valoración económica de los servicios ambientales del eucalipto realizada por el sector maderero alcanza mejores resultados para las variables productivas (madera y leña, y alimentos) respecto a las correspondientes al control de la erosión o los usos recreativos. Además, asigna a la captura de CO₂ un valor entre el 17 y 19 % del total, aunque, como se ha señalado, sería conveniente elaborar una metodología rigurosa que considere todos los flujos de carbono en estas plantaciones.
Valoración económica de servicios ambientales del eucalipto de Galicia, por provincias. Mª Victoria Mestre Martínez / Datos de Clustermadeira, Author provided
Revisión del Plan Forestal de Galicia
Los objetivos de la 1ª revisión del Plan Forestal de Galicia 2021-2040 –adoptada por el Consello de la Xunta el 9 de junio de 2016 y aprobada por Decreto 140/2021, de 30 de septiembre– garantizan la sostenibilidad del monte gallego. Además, promueven un equilibrio entre funciones y servicios económicos, sociales y ambientales, a través del aumento de la superficie gestionada con certificación forestal y una reducción de la del eucalipto en un 5 % respecto a la superficie actual. Esta última medida afecta a masas de baja productividad o en estado de abandono.
Esta revisión, que fomenta la renaturalización, control de los riesgos asociados a los incendios forestales y la recuperación del paisaje forestal, optimiza las condiciones para el uso y disfrute recreativo del monte gallego, como en el caso del Camino de Santiago. No obstante, se enfrenta a la incertidumbre de los propietarios privados que basan sus rentas en la explotación forestal, principalmente de eucalipto.
Habrá que esperar a los informes de seguimiento de la primera revisión forestal gallega para comprobar los avances de la gestión de recursos y ordenación del territorio hacia un adecuado equilibrio ambiental y socioeconómico. En su evolución será determinante que los sectores interesados aproximen posiciones, facilitando la aplicación progresiva de las medidas propuestas, revitalizando alternativas de explotación forestal, y revirtiendo, en fin, el proceso de despoblación rural.